CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
BIBLIOTECA JUDICIAL "DR. RICARDO GALLARDO"


BIBLIOGRAFÍA DE TESIS

CLASIFICACION T
341.32
H888c
AÑO 1993.
INVENTARIO 7753 Ej. 1 8235 Ej.2
PAGINA(S) 234 h.
EJEMPLAR CM 27 cm.
AUTPPAL Huezo Urquilla, Luis Salvador CARRERA Optar al grado de Lic. en Ciencias Jurídicas,
AUTOR(ES) Luis Salvador Huezo Urquilla TITULO La controversia fronteriza terrestre, insular y maritima entre El Salvador y Honduras, y Nicaragua como país interviniente
PAIS San Salvador, El Salv. UNIVERSIDAD U. Dr. José Matías Delgado.
FECHA 14/02/1998
DESCRIPTORES
1. EL SALVADOR - LIMITES 2. HONDURAS - LIMITES 3. TRATADO GENERAL DE PAZ ENTRE EL SALVADOR Y HONDURAS. I. Título.
MATERIA EL SALVADOR - LIMITES
TÍTULO La controversia fronteriza terrestre, insular...
TOPOGRÁFICA Huezo Urquilla, Luis Salvador
CONTENIDO Determinación jurídica de los espacios en el Golfo de Fonseca, Principios y normas jurídicas para determinar soberania de islas, Tratado General de paz entre El Salvador y Honduras


Texto
Universidad Dr. José Matías Delgado
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA Y CIENCIAS SOCIALES
“PBRO. Y DR. ISIDRO MENENDEZ”


Tesis Titulada:


“LA CONTROVERSIA FROTERIZA TERRESTRE, INSULAR Y MARITIMA ENTRE
EL SALVADOR Y HONDURAS, Y NICARAGIA COMO PAIS INTERVINIENTE”


PRESENTADA POR:
LUIS SALVADOR HUEZO URQUILLA


Como requisito para optar al título de
LICENCIADO EN CIENCIAS JURÍDICAS


JULIO DE 1993
San Salvador, El Salvador, Centro América.

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UNIVERSIDAD "DR. JOSÉ MATÍAS DELGADO"
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA Y CIENCIAS SOCIALES
“PBRO. Y DR. ISIDRO MENENDEZ”

Rector:
Dr. José David Escobar Galindo

Vicerrector:
Lic. Carlos Quintanilla Schmidt

Vicerrector Académico:
Dr. Fernando Basilo Castellanos

Decano Facultad de Derecho:
Lic. Jackson Elmer Parada Cardona

Vicedecano:
Lic. Rolando Alvarenga Argueta

Secretaria:
Lic. Aída Elena Minero

Asesor del Presente Trabajo:
Lic. Ana Elizabeth Villalta Vizcarra

TESIS TITULADA

“LA CONTROVERSIA FROTERIZA TERRESTRE, INSULAR Y MARITIMA ENTRE
EL SALVADOR Y HONDURAS, Y NICARAGIA COMO PAÍS INTERVINIENTE”.

Como un requisito para optar al título de:
LICENCIADO EN CIENCIAS JURÍDICAS

Presentado por el Alumno Egresado
LUIS SALVADOR HUEZO URQUILLA

JULIO DE 1993


SAN SALVADOR EL SALVADOR CENTRO AMÉRICA
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TRIBUNAL EXAMINADOR DE TESIS

PRESIDENTE:
DOCTOR OSCAR LLANES TORRES

PRIMER VOCAL:
LICENCIADA LILIAN RUTH ZELAYA PANTING

SEGUNDO VOCAL:
LICENCIADO ERNESTO LIMA MENA

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ÍNDICE


INTRODUCCIÓN
CAPITULO I
I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
II. DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE LAS AREAS EN DISPUTA
III. DELIMITACION DE LA LINEA FRONTERIZA EN LAS ZONAS NO DESCRITAS EN EL ARTÍCULO 16 DEL TRATADO GENERAL DE PAZ ENTRE LAS REPÚBLICAS DE EL SALVADOR Y HONDURAS, SUSCRITO EN LIMA, PERÚ, EL 30 DE OCTUBRE DE 1980.
1. LAS NORMAS JURIDICAS APLICABLES A LA DELIMITACION SEGÚN LOS ARTÍCULOS 16 DEL TRATADO GENERAL DE PAZ ENTRE EL SALVADOR Y HONDURAS, SUSCRITO EN LIMA, PERÚ, EL 30 DE OCTUBRE DE 1980 Y 5º. DEL COMPROMISO ENTRE EL SALVADOR Y HONDURAS PARA SOMETER A LA DECISIÓN DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA LA CONTROVERSIA FRONTERIZA TERRESTRE, INSULAR Y MARITIMA EXISTENTE ENTRE LOS DOS ESTADOS, SUSCRITO EN LA CIUDAD DE ESQUIPULAS, REPÚBLICA DE GUATEMALA, EL DIA 24 DE MAYO DE 1986.
2. LA FUERZA Y VALIDEZ DE LOS TÍTULOS EJIDALES PERSENTADOS POR LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR COMO PRUEBA SÓLIDA Y CONCLUYENTE DEL “UTIPOSSIDETIS JURIS”
3. LOS ARGUMENTOS Y RAZONES DE TIPO HUMANO O “EFECTIVITES” PRESENTADOS POR EL SALVADOR

CAPITULO II
IV. DETERMINACIÓN DE LA SITUACIÓN JURÍDICA INSULAR
1. LOS PRINCIPIOS Y NORMAS JURÍDICAS APLICABLES A LA DETERMINACIÓN DE SOBERANÍA RESPECTO DE ISLAS EN DISPUTA
2. LA POSICIÓN JURÍDICA DEL GOLFO DE FONSECA Y DE SUS ISLAS EN LA ERA DE LA COLONIA (1522-1821)
3. EL DESPLIEGUE INCONTESTADO DE SOBERANÍA EFECTUADO POR EL SALVADOR EN EL TRANSCURSO DE 171 AÑOS SOBRE SUS ISLAS EN EL GOLFO DE FONSECA.
4. EL MUNICIPIO DE MEANGUERA DEL GOLFO COMO PARTE INTEGRANET DE NUESTRO LEGÍTIMO TERRITORIO INSULAR.

CAPITULO III
V. DETERMINACIÓN DE LA SITUACIÓN JURÍDICA DE LOS ESPACIOS MARÍTIMOS EN EL GOLFO DE FONSECA

CAPITULO IV
VI. NICARAGUA COMO PAÍS INTERVINIENTE
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
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DEDICO ESTE TRABAJO DE TESIS:

A Dios todopoderoso por permitirme alcanzar la meta deseada.
A la memoria de mi padre don Lucio Huezo Chávez, modelo de honestidad, responsabilidad y trabajo, cualidades que en lo posible, he tratado de imitarle, las cuales seguramente me ayudarán a conquistar hermosos ideales.
A la memoria de mi madre doña María de Jesús Urquilla v. de Huezo, quien con sus virtudes y esmeros, supo dirigir mis primeros pasos por los caminos del bien.
A mi esposa Francis, mi compañera por 15 años, quien en los momentos de alegría y tristeza, siempre ha estado a mi lado.
A mis adorados hijos: Sandra Geraldine y Luis Fernando Huezo Alferez, quienes juntos han sido el centro de mi existencia, por lo que doy gracias a Dios por permitirme gozar de su amor y compañía inigualable cada día.
A mis hermanos: Hilda, Alfredo, Blanca, Rogelio, Ismael y Edith, a sus esposos y esposas, con fraternal cariño.
A mis sobrinos y sobrinas, con especial aprecio.
A mi Asesora de Tesis, Lic. Ana Elizabeth Villalta Vizcarra, con respecto y agradecimiento.
A mis amigos y compañeros, con lealtad y afecto.
_________________________

INTRODUCCIÓN

El problema limítrofe entre las Repúblicas de El Salvador y Honduras tiene fundamentalmente dos aspectos. El primero se refiere a los límites propiamente dichos; el segundo trata sobre la Situación Jurídica Insular y los espacios Marítimos. Así lo establece el Artículo 18, numerales 1, 2, 3 y 4 del Tratado General de Paz entre El Salvador y Honduras, suscrito en Lima Perú, el 30 de octubre de 1980.

Actualmente, dicho diferido ha sido sometido a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, Holanda; este alto Tribunal de Justicia Internacional es el que tendrá que emitir una Sentencia justa e inapelable y obligatoria para las Partes.

En cuanto a la frontera terrestre de unos 405 kilómetros de longitud aproximadamente, hay varias secciones establecidas por las Partes, de acuerdo a los Artículos 16, 17 y 26 del Tratado general de Paz entre El Salvador y Honduras, y las cuales han sido reconocidas como límites irremovibles y seis secciones que son las que tendrá que delimitar la Corte Internacional de Justicia, mediante el fallo correspondiente.

El Salvador y Honduras tienen una frontera común de aproximadamente 405 kilómetros de largo. Nuestro país tiene un área aproximadamente de 21.049 kilómetros cuadrados, con una población también aproximada de 5.500.000 de personas, con una densidad poblacional de 240 personas por kilómetro cuadrado. Su litoral marítimo, incluyendo las costas del Golfo de Fonseca, es de apenas 350 kilómetros de largo. Honduras, tiene un área de 120.000 kilómetros cuadrados, con una densidad poblacional de 21 habitantes por kilómetro cuadrado. Además, tiene 1.033 kilómetros de costa de las cuales 880 kilómetros están localizados en el Océano Atlántico o Mar Caribe y, 153 kilómetros en el Golfo de Fonseca.

En relación a la Situación Jurídica Insular y los Espacios Marítimos, la postura de El Salvador es la siguiente:

1. Situación Jurídica Insular. Aquí El Salvador reclama la totalidad de sus islas, a excepción de la Isla de Zacate Grande, que pertenece a Honduras.
2. En cuanto a los Espacios Marítimos. Aquí la población de El Salvador está determinada por la Sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana, emitida el 9 de marzo de 1917, que califica al Golfo de Fonseca como Bahía Histórica con caracteres de mar cerrado, del cual son condueños los tres países ribereños excepto en la respectiva legua marítima del litoral que es de exclusivo dominio de cada uno de ellos.

La posición de Honduras es la siguiente:

1. Situación Jurídica Insular. Honduras entiende que la controversia se refiere únicamente a las Islas Meanguera y Meanguerita y da por seguro que el pertenecen.

2. En relación a los Espacios Marítimos. Honduras concuerda con la calificación del Golfo de Fonseca como Bahía Histórica, pero pide la delimitación de sus aguas entre los tres países ribereños.

Y, en lo relativo a Nicaragua como País Interviniente, la Sala de la Corte Internacional de Justicia que conocía de tal disputa, compuesta por cinco Magistrados, falló por unanimidad que Nicaragua tenía “un interés de naturaleza legal” para ser escuchada en la cuestión de la copropiedad de las aguas de la Bahía.

La Corte expresó empero, que Nicaragua no tendría los derechos y obligaciones de las partes en disputa, ni tampoco derechos a desempeñar un papel en el caso, si se trazara una nueva frontera en el Golfo de Fonseca.

Es procedente aclarar que el presente trabajo estaba básicamente terminado para el mes de junio de 1992, fecha en la cual se lo entregué a mi Asesora de Tesis, Lic. Ana Elizabeth Villalta Vizcarra, para su correspondiente revisión.

O sea, terminado antes de que la Corte Internacional de Justicia, de la Haya, Holanda, emitiera su histórico fallo, en la Disputa Fronteriza Terrestre, Insular y Marítima entre El Salvador y Honduras; el cual fue dado el 11 de septiembre de 1992.

Se trató el caso más complicado jamás considerado por la Corte, dijo el presidente de la Sala de la Corte que conoció del caso, el Juez brasileño José Sette Cámara, durante las tres horas que tomó la lectura del dictamen.

“Con buena voluntad, va a ser una importante contribución a traer paz, comprensión y progreso a una región del continente americano y a su pueblo, victimizado pro el sufrimiento ocasionado por el azote de conflictos y disputas”, manifestó el Juez Sette Cámara”.

El Juez Sette Cámara dijo que la decisión se basó en años de deliberación, que incluyeron 50 sesiones diferentes de la Corte, 12.000 páginas de documentación y análisis de precedentes sobre otras disputas fronterizas contenciosas.

Sette Cámara dijo que el dictamen inevitablemente dejará a ciudadanos de un país en territorio del otro, pero instó a ambas naciones a que adopten medidas apropiadas para acomodar tales casos.

Aunque el tribunal de 5 jueces no tiene poderes para hacer cumplir sus resoluciones, todas las partes del conflicto prometieron acatar su dictamen.

Los otros Jueces son: Sir Robert Jenings, de gran Bretaña y presidente de la Corte; Shigeru Oda, de Japón y Vice-Presidente de la Corte; Sr. Santiago Torres Hernández Juez Ad-hoc de Honduras y Sr. Nicolás Valticos Juez de Ad-hoc de El Salvador.

Los jueces Ad-hoc Hernández y Valticos, fueron designados por las Partes de conformidad al Artículo 31, párrafo 3, del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.
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CAPITULO I

ANTECEDENTES HISTORICOS

Varios conflictos bélicos hubo entre El Salvador y Honduras y jamás El Salvador intentó apoderarse de parte alguna de territorio hondureño. En ninguno de los tratados que concluyeron esas contiendas puso El Salvador condiciones de índole territorial, ni formuló pretensión referida a los límites.

Honduras en cambio, ha tenido en diversas oportunidades, el claro propósito de expansión territorial a costa de nuestro país.

Como ejemplo a tales aseveraciones, podemos citar del conflicto de 1845. En esta guerra, las tropas hondureñas, al mando del general Francisco Ferrera, ocuparon la parte oriental de nuestro territorio, de la cual Honduras pretendió apoderarse. Tal pretensión, surge como su cruda realidad de la exposición que el citado general, presentó al gobierno de El Salvador. Dice textualmente así:

“Comandancia General del Ejército de Honduras D.U.L. Comayagua, julio 11 de 1845.- Señor Ministro General del Supremo Gobierno del Estado de El Salvador.- Autorizado por mi Gobierno para exigir del de usted una completa satisfacción a la injuria que le ha inferido con la injusta agresión verificada por los militares Trinidad Cabañas e Indalecio Cordero con órdenes expresas del encargado del Supremo Poder Ejecutivo de El Salvador, y a los gastos y perjuicios originados de aquella; tengo el honor de dirigirme a uestes manifestándole que a pesar de los agravios indicados y de la obstinación de los enemigos comunes de Centro América, que actualmente dirigen los destinos de El Salvador, la administración de Honduras, siempre generosa y filantrópica, aún persiste en proponer al gobierno de ueste, medidas conciliatorias y armoniosas para establecer la paz alterada entre los Estados Hermanos, que hace poco marchaban por la senda de la ley de sus intereses comunes: tal es el motivo que me obliga a hacer a usted, para conocimiento de ese Supremo Gobierno, las proposiciones siguientes, bajo las cuales, si fueren aceptadas, quedará para siempre asegurada la tranquilidad de los dos Estados, y aún la paz general de Centro América, pendientes únicamente de los caprichos de sus antiguos enemigos, acogidos por el vice-Presidente de ese Estado, a pesar de la lección que acaba de recibir en la historia del Gran Mariscal de Nicaragua, idéntica con la suya.

Propongo, pues, al Supremo Gobierno por el honroso conducto de usted, y a nombre del mío:

“1º. Que dándose por recibido el Estado de Honduras de los elementos de guerra depositados por el señor General Francisco Malespín, en pago de los gastos y perjuicios que le ha originado la agresión del ejército salvadoreño, se le den, además para llenar una justa indemnización cien mil pesos en plata y oro asegurados por la hipoteca del puerto de La Unión, cuyos productos irán pagando paulatinamente aquella suma; o que se le ceda a honduras el Departamento de San Miguel por sus límites reconocidos, en cuyo caso el mismo Estado de Honduras devolverá al de El Salvador los cien mil pesos referidos, en los mismos términos que propone recibirlos en La Unión.

“2º. Que si al Supremo Gobierno de El Salvador no le fuere posible pagar los cien mil pesos referidos en el artículo anterior, ni conveniente ceder el departamento de San Miguel en los términos propuestos, ceda al Estado de Honduras la parte del departamento de Cuscatlán que se halla fuera del territorio que encierra el Lempa por el Sur y Sur Oeste, en cuyo caso Honduras no tendrá que devolver cosa alguna a El Salvador.

"3o. Que para asegurar la paz de los Estados, y que éstos queden en libertad de proveer a la creación de una autoridad general, decreta al Supremo Gobierno de El Salvador la expatriación fuera de Centro América de los individuos contenidos en la lista que tengo la honra de acompañar.

“Que el Gobierno de El Salvador garantice al de Honduras la paz y seguridad que le reclamen con una caución solemne de inmunidad dado por los estados de Nicaragua y Guatemala. Estas son las condiciones que a nombre del Supremo Gobierno de mi Estado propongo al Supremo de El Salvador, sin que pueda interpretarse esta solicitud por un acto de conquista que detesta mi Gobierno; sino que es dictada por la prudencia y la política para asegurarse de nuevos ataques del mismo Estado de El Salvador, que no serán súbitos ni seguros con una frontera como la que proporciona el caudaloso Lempa. Sírvase usted señor Ministro, contestarme lo que resuelva el Supremo Gobierno de quien usted depende y admitir las consideraciones con que me firmo de usted, obediente servidor. FRANCISCO FERRERA”.

El texto de la comunicación del General Ferrera es suficientemente revelador de las apetencias terroristas de Honduras. El Salvador rechazó tal comunicación con la energía de las circunstancias hacía indispensable. En el momento presente, no vamos a entrar a un enjuiciamiento pormenorizado de dicho documento, pero citaremos, en lo que a este intento de desmembración de la República de El Salvador se refiere, un párrafo de la obra “El libro de las Efemérides” del distinguido historiador guatemalteco Federico Hernández de León que dice:

“Tal como hicieran Rusia, Prusia y Austria con Polonia, medio siglo antes de la fecha que señalo en el capítulo de hoy, hubiera querido proceder don Francisco Ferrera, Comandante General de las tropas hondureñas, con el abatido Estado de El Salvador, quedase cada hermana con un despojo del hermano. Por desgracia para los planes de Ferrera, ni Guatemala gobernada por Carrera, ni Nicaragua gobernada transitoriamente por dos Blas Sáenz, podían entrar en componendas para la consumación de delitos de esa nacionalidad” (Tomo Tercero, Pág. 71, Edición 1930, Guatemala).

Desde el siglo pasado, se ha venido tratando de resolver la cuestión limítrofe, según se expone a continuación:

A) La primera disputa limítrofe con Honduras ocurre en el año de 1861 entre los pueblos de Arambala y Perquín del territorio salvadoreño y el de Santa Elena (antes Jocoara), del territorio de Honduras; y para dirimir esa disputa, fueron nombrados los señores don Francisco Sancho, por parte de El Salvador y don Casto Alvarado por parte de Honduras. Ambos delegados reconocieron que de conformidad con los títulos Ejidales de Arambala y Perquín, pueblos de El Salvador, éstos tenían derecho al terreno disputado. Honduras le negó validez a dicho acuerdo.

B) El 26 de junio de 1869, se celebra la Conferencia de la Montaña de Nahuaterique, en la cual participaron don José Francisco Sancho por El Salvador y don Emérito Chávez por Honduras. Se trataba únicamente de determinar los límites entre las poblaciones de Arambala, Perquín y Corola, de parte de El Salvador y las de Similatón, Jocoara y Colomoncagua del lado hondureño, tomando como base los respectivos títulos Ejidales, habiéndose llegado a establecer una línea provisional divisoria entre Similatón y Jocoara de parte de Honduras, y Arambala y Perquín del lado de El Salvador; en cuanto a la Colomoncagua, los hondureños manifestaron que iba a pedir autorización de su gobierno, para llegar a un arreglo satisfactorio.

C) El 15 de julio de 1869 se celebra otra reunión en Cámpate entre los mismos Comisionados para resolver la diferencia pendiente entre Colomoncagua y Corola, sin haberse llegado a ninguna solución.

CH) El Tratado de Paz suscrito en Gracias el 29 de marzo de 1872, en su artículo 1º., resuelve someter a árbitros arbitradores las cuestiones limítrofes entre Arambala y Perquín por parte de Similatón y Jocoara, por otra; arbitraje que no se realizó por no haberse ratificado el convenio respectivo.

D) Conferencias celebradas del 3 al 7 de junio de 1880 en el pueblo de Saco entre Comisionados General don Lisandro Letona por El Salvador y Ocotepeque en Honduras, fueron nombrados los señores don Luciano Morales y el Agrimensor don César López por parte de El Salvador y don Celestino Carranza y el Agrimensor don Juan Bautista Collart, por parte de Honduras. Después de un detenido estudio de los documentos y ante la negativa de los delegados hondureños a reconocer la legitimidad de los documentos y derechos de El Salvador, los Comisionados de ambos Estados declararon que la cuestión quedaba en “statu quo”.

E) El 8 de mayo de 1881, para resolver el deslinde de los ejidos del pueblo de Citalá en El Salvador y Ocotepeque en Honduras, fueron nombrados los señores don Lucia Morales y el Agrimensor don César López por parte de El Salvador y don Celestino Carranza y el Agrimensor don Juan Bautista Collart, por parte de Honduras. Después de un detenido estudio de los documentos y ante la negativa de los delegados hondureños a reconocer la legitimidad de los documentos y derechos de El Salvador, los Comisionados que ambos Estados declararon que la cuestión quedaba en "statu quo".

F) En diciembre de ese mismo año (1881), se celebra una Convención preliminar para resolver las cuestiones sobre terrenos pendientes entre los pueblos de Polorós, Arambala, Perquín y San Fernando de El Salvador, y los pueblos de Opatoro, Santa Elena o Jocoara, de parte de Honduras, y se designa una nueva comisión integrada por parte de el Salvador, por el General Lisandro Letona y el Agrimesor don pablo J. Aguirre y por parte de Honduras, el doctor don Fernando Cruz y el Agrimesor don N. Cruz. El resultado de tales trabajos, por falta de acuerdo de los Comisionados, fue declarar que la cuestión quedaba también en “statu quo”.

G) Al mismo tiempo, se designa como árbitro para resolver la disputa al señor Presidente de Nicaragua, General don Joaquín Zavala, quien a pesar de la documentación que se le presentó, no dirimió la discordia en el término estipulado en al respectiva Convención. Ella da motivo para que el 23 de agosto de 1881 se celebre en Tegucigalpa un nuevo Convenio, por lo cual se prorroga indefinidamente el terreno acordado para que el Presidente de Nicaragua emita el laudo en cuestión; laudo que tampoco se produjo.

H) En 1884, una nueva Comisión es nombrada por ambos gobiernos y con el objeto de estudiar todo el problema fronterizo, El Salvador designa al mismo general Lisandro Letona y al Agrimensor don Máximo Brizuela como Delegados, y como Secretario, a don Salvador G. Hernández, y Honduras al ya mencionado doctor don Francisco Cruz y al Ingeniero canadiense don A. J. Byrne, como Delegado y como Secretario, a don Tomás Membreño, para señalar de común acuerdo la línea de frontera. Esta Comisión cumplió con su cometido, fijando dicha línea desde aguas del Golfo de Fonseca hasta el Cerro Brujo, trifinio entre El Salvador, Guatemala y Honduras, y se firmó así el único Convenio que señala la línea fronteriza entre El Salvador y Honduras.

Este convenio llamado “Convenio Letona-Cruz” de 1884, no fue ratificado por el Congreso de Honduras, y durante las discusiones en su seno, el propio doctor don Francisco Cruz, en 1885, replicó el dictamen de la Comisión Legislativa y defendió la Convención de Límites, que había celebrado y firmado de acuerdo con las instrucciones de entonces Presidente hondureño don Luis Bogran.

“Señores Diputados con intemperantes alusiones personales, que rechazo como inmerecidas y juntamente odiosas, la Comisión, cuyo dictamen replico, opinan que se improbó en absoluto el Convenio de Límites que, después de vencerse tantas dificultades, fue dable concluir, para terminar las añejas y desgracias contiendas, ocurridas en algunos pueblos fronterizos de dos Repúblicas hermanas.

“Antes de lo que voy a exponer, protesto mis respetos a los individuos que han suscrito el dictamen, y declaro: que en lo particular, es para mí indiferente la aprobación o improbación del Tratado, como eso se verifique en justicia; pues en lo general, son las dos Repúblicas y sus Gobiernos las que verdaderamente se interesan en la imparcial decisión de tan grave asunto, mediante la verdad conocida, y no burlada por intereses de partido o miras revolucionarias, no escasas por cierto en algunos ciudadanos al parecer notables, que se complacen en las guerras centroamericanas.

“Poseído de esa idea me permito aplicar las observaciones de la Comisión, por el orden con que las ha mencionado.

“La línea occidental de límites que trabada en las conferencias de Saco, el año 1881, según consta en el Protocolo respectivo quedando ella desde entonces, aceptada, como indispensable por ambos Gobiernos, después de eso, la inclusión de esa línea en el mapa científico levantado por el Ingeniero de este Gobierno Mr. Byre, cede en honor de la ciencia, y constituye una fronta de paz entre ambos Repúblicas, evitando futuras contiendas.

“Con los mismos fines y por iguales consideraciones, se trazó la otra línea indisputable en la parte occidental hasta la Montaña del Brujo: líneas ambas contra las cuales la Comisión nada se sirve argüir con razones o documentos que las hagan objetables.

“3ª. La legítima contradicción de esas negociaciones, sin ser ella en lo que debió fijarse la Comisión, sino en la conveniencia del Tratado, se explica simplemente por la naturaleza del mandato. Un agente diplomático no obra en su propio interés; funciona como simple mandatario obligado a cumplir las instrucciones del mandante, a las cuales yo concreté mis trabajos en ambas negociaciones con relación a la línea disputada.

“Explícaseme un poco más para que se conozcan según la opinión pública y no por lo que yo diga, las circunstancias a que obedecieron tan opuestas instrucciones. Díjose entonces y se juzga así aún que el ex Presidente Soto tenía el propósito de hacer la guerra al Presidente Zaldivar, y que con tal fin, aquel encontraría en los Opatoro y Santa Elena, excelentes soldados que en ocasión dada, pelearían por su propio interés, si se les proporcionaban terrenos ajenos, cuya posesión ellos anhelaban; y en efecto, el doctor Soto, por una coincidencia que mi criterio no autoriza, donó el terreno de Dolores a Opatoro, terrenos que, desde el siglo pasado está textual y topográficamente comprendido en el título de Polorós. El señor Soto concedió también al pueblo de Santa Elena, como sesenta caballerías de tierra, comprendidas en los títulos de Arambala y Perquín, pueblos de El Salvador.

“En circunstancias opuestas, el cual gobierno de Honduras, animado de paz con las Repúblicas vecinas, deseoso de terminar los disturbios y desgracias de los pueblos contenedores, excitado por el Gobierno de El Salvador, para arreglar definitivamente los límites y las cuestiones Ejidales suscitadas me confirmó el nombramiento de Comisionado y me comunicó instrucciones, para que atendiendo a lo justo, concluyese con el Comisionado del Gobierno salvadoreño, un Tratado definitivo. Con tal propósito y rotas como fueron las negociaciones en Saco, para que imperara la justicia en las nuevas Conferencias, los Comisionados sentamos por base en ellas, que en la apreciación de los títulos y otros comprobantes de una y otra parte, tendrían preferencia los más antiguos, siendo auténticos.

“Así determinado el fundamento de las conferencias últimas, yo no podía sostener en ellas, los títulos recientemente autorizados por el doctor Soto a favor de Opatoro y Santa Elena, contra los muy antiguos de Polorós, Arambala y Perquín (pueblos de El Salvador), que son terminantemente opuestos a los primeros, tanto por la determinación de acervos permanentes de certeza tradicional, como por la carencia de datos jurisdiccionales ejercidos por Honduras en aquellas comarcas. Insistir pues, en los fundamentos de las primeras conferencias en Saco, romper las últimas negociaciones y dejar las dificultades en pie o concluir un tratado final, ateniéndome a lo que creí de justicia, era la alternativa, que la cuestión me ofrecía. Hice lo último, y me pareció lo mejor.

“4ª. El título de Polorós es precisamente de los más antiguos, que se exhibieron en las últimas conferencias. Yo no tenía documentos que oponerle; si de entonces en lo sucesivo aparecen algunos para mejor éxito de otras negociaciones, lo celebrare.

“5ª. Según el título de Polorós, a medirse sus ejidos había en el sitio de Dolores una estancia de ganados de Opatoro, pero con expreso permiso de los Polorós, cuyo título agrario expresa textualmente comprendido en aquellos ejidos, el enunciado sitio de Dolores.

“6ª. El Agrimensor Lazo, sin conocimiento e inspección de la línea cuestionada, trazó, o más bien copió en su comentario el croquis o pequeño mapa en que la Comisión ha fundado sus poderes argumentos contra el Tratado de Límites. Eso equivale a levantar el mapa de un país cualquiera, sólo por las referencias que de él hiciese la historia No, el maña exacto de la línea en cuestión, el verdadero mapa científico, es el que para honor de la ciencia ha levantado con todos los apetecibles detalles el Ingeniero Byrne; mapa que si se conservará hará luz en lo futuro. Byrne, tirando cuerda sobre cuerda, y sirviéndose de excelentes instrumentos geométricos, calculó con precisión científica todos sus trabajos.

“Resumiendo, protesto: que ciñéndome a las instrucciones escritas, verbales y telegráficas con que me autorizó el señor Presidente de esta República, y consultando el espíritu con que fue dictado el artículo 5º. De la Convención preliminar firmada en esta ciudad el año de 1880, concluí el convenio que se discute, en los términos que creí de justicia, sin ceder a mi juicio, por parte de alguna integrante del territorio hondureño, pues si así hubiera sido necesario hacerlo, permitiendo la citada Convención preliminar, ocurrió, en falta de prueba, a los medios equitativos para obtener un arreglo final en materia de límites pudo haber convenido en que Honduras, que sobradas tierras posee, cediera algunas insignificaciones áreas a su hermana y amiga la república de El Salvador, tan escasa de suelo para alimentar su densa e industriosa población”.

I) en 1885 se hizo un nuevo intento para resolver este problema, suscribiéndose otro tratado, cuyo artículo 5º. Deja la línea determinada por el Convenio Letona-Cruz en “statu quo”. Es decir como una línea provisional para su discusión posterior.

J) En 1888 de nuevo se designa otra Comisión integrada por el doctor don Manuel I. Morales y el doctor e Ingeniero don Santiago I. Barberena por parte de El Salvador y pro el doctor Manuel Colindres y el Ingeniero don Vicente Aracil y Crespo, por parte de Honduras, Comisión que inició sus trabajos en la región de Polorós en el lado salvadoreño y Opatoro en el lado hondureño. Apenas iniciados los trabajos, la delegación hondureña tuvo a bien dar por terminadas las conferencias sin que se llegara a ningún acuerdo ni se discutieran las demás cuestiones.

K) El 3 de enero de 1889. Se celebra ad-referendum una nueva Convención de Límites, en San José de Costa Rica, para designar nuevos comisionados y se nombra como árbitro al Presidente de la República de Costa Rica, para el caso de que los Comisionados no se pusieran de acuerdo. Ese Convenio fue canjeado en San Salvador, el 11 de noviembre de 1889, el Ingeniero y doctor Santiago I. Barberena, por parte de El Salvador y don José María Bustamante por Honduras, componen la Comisión, y como ambos no se ponen de acuerdo en la línea de frontera, el negocio queda bajo el conocimiento del Arbitrio, el Presidente de la República de Costa Rica, quien no pudo pronunciar el laudo antes de concluir su período presidencial.

L) El 19 de enero de 1895 se celebra en San Salvador la Convención Velasco-Bonilla, como nuevo intento de señalar la línea de frontera, para lo cual debería laborar una Comisión Mixta integrada de ambos Gobiernos: y a falta de acuerdo de dichos Delegados, se fijaron las normas y procedimientos para el nombramiento de los árbitros. Se señaló además, el plazo de diez años para la vigencia del Convenio, a contar del 20 de enero de 1896, fecha en la cual se hace el canje de ratificaciones. Como no pudo llevarse a efecto los términos de la Convención, el 24 de septiembre de 1906 se prorrogó la vigencia de la misma por otros diez años, plazo que caducó en 1916, sin resultados prácticos, no obstante que los respectivos delegados estuvieron trabajando y cada una de las Delegaciones dio su informe por separado, por falta de acuerdo entre ambas.

LL) El 15 de abril de 1918 se afirma en Tegucigalpa la Convención Peccorini-Laínez, repitiendo los principios consignados en anteriores convenciones para dirimir la cuestión fronteriza y con vigencia de diez años, contados desde las respectivas ratificaciones, Convenio que no entró en vigor por falta de aquellas.

M) Otra comisión mixta se integra en 1941, sin alcanzar resultados positivos.

N) Por último el 24 de junio de 1962, se afirma el Convenio No.3 de el Amatillo, por lo cual los Gobiernos de El Salvador y Honduras acuerdan integrar una Comisión de Estudio encargada de elaborar un Proyecto de Base y Procedimientos, para que una vez aprobado éste por ambos Gobiernos, nombren las Delegaciones correspondientes para negociar y firmar un tratado en el que se establecerán los Órganos, Principios, Normas y Procedimientos adecuados para solucionar las cuestiones limítrofes entre ambos Estados.

El mencionado Convenio No.3 del Amatillo fue ratificado por la Asamblea Legislativa de El Salvador mediante el Decreto No. 126 de fecha 13 de agosto y por la República de Honduras el 22 de octubre, ambas fechas de 1962, habiéndose efectuado el depósito de los instrumentos correspondientes en al sede de la Secretaría General de la Organización de Estados Centroamericanos el 5 de noviembre del mismo año.

Al entrar en vigencia el Pacto del Amatillo, cada una de las partes organizó su respectiva Delegación para integrar así la Comisión Mixta prevista en dicho pacto, la cual empezó a trabajar en un ambiente de cordialidad y armonía. Dicha Comisión Mixta celebró su reunión preliminar en Tegucigalpa en 1963; su primera sesión de trabajo en San Salvador e diciembre de 1967 y otra reunión informal en Tegucigalpa en marzo de 1968. Las Actas de dichas reuniones fueron firmadas por los Delegados salvadoreños y los libros que las contienen entregados a Honduras para su firma. El libro correspondiente a El Salvador no le fue devuelto, sino hasta en 1970, su entrega tuvo lugar durante la Tercera Reunión del Grupo Bilateral de Trabajo, en San José, Costa Rica.
En el Acta correspondiente consta que la Delegación de Honduras presentó el libro de Actas al Moderador, Dr. José A. Mora, que a su vez le entregó a la Delegación salvadoreña, a las 11:50 horas del 27 de noviembre de 1970.

II. DESCRIPCION GEOGRÁFICA DE LAS AREAS EN DISPUTA

La frontera terrestre entre las Repúblicas de El Salvador y Honduras, la cual no ha sido todavía delimitada, se localiza en seis sectores, comprendidos entre el Mojón Trifinio, el cual divide las Repúblicas de El Salvador, Guatemala y Honduras y, por otro lado, el Estero La Cutú, donde antiguamente estaba la desembocadura del Río Goascorán en el Golfo de Fonseca. Los territorios en controversia tienen un área combinada de 446.5 kilómetros cuadrados y son conocidos por los siguientes nombres individuales:


1. MONTAÑA DE TECPANGUISIR;69.6 Kms2
2. LAS PILAS O CAYAGUANCA;38.8 kms2
3. ARCATAO O ZAZALAPA;49.9 kms2
4. PERQUIN, SABANETAS O NAHUATERIQUE;161.5 kms2
5. MONTECA O POLOROS; Y56.9 kms2
6. EL ENTERO DEL RIO GOASCORAN.70.6 kms2


1. MONTAÑA DE TECPANGUISIR.

Este sector, se localiza longitudinalmente, entre el Mojón Trifinio antes dicho, el cual divide las Repúblicas de El Salvador, Guatemala y honduras y el Cerro el Zapotal o Chiporro que son los extremos Oeste y Este respectivamente. En este lugar, están los siguientes cantones: San Lorenzo, San Ramón, Los Planes, Talquezalar, Lagunetas, Llano de la Virgen y Gualcho, del municipio de Citalá, en el Departamento de Chalatenango; y San Miguel Ingenio, jurisdicción de Metapán, Departamento de Santa Ana. Su extensión superficial es de 69.6 kilómetros cuadrados. Este sector es caracterizado por su quebrado montañoso el cual contiene cumbres que van desde 900 metros a 2.400 metros sobre el nivel del mar. Forma parte de la unidad Geomorfológico conocida como la Sierra Alotepeque Metapán. Incluye dentro de sus municipalidades las cumbres conocidas como Redondo, Chivo, Gualimar, Los Papeles, Peña de Tecpanguisir, San Silvestre, Aguacatillo, Las Cruces y el Chaparrón y el Cerro conocido como el Malcotal, La Cuestona y Masala y Las Talpujas junto con las cumbres conocidas como El Zapotal, Piedra Menuda y Montecristo, los cuales se han acordado como marcadores fronterizos con Honduras. El área es irrigada por las aguas de las quebradas conocidas como Pomola, del Malcotal, del Cedrón, Cipresales, La Chicotera, de Polcho, de Los Planes, la Lima o Shushula, La Debadilla, El Cedro, Santa Inés o Lagunetas, Las Cruces, La Mina, Yishan y Masala y por los ríos como San Miguel Ingenio, Pomola y Shushula. El sector constituye la mayor parte en el Municipio de Citalá, del Departamento de Chalatenango, que tiene siete de los ocho cantones que contiene esta zona. La productividad agrícola anual de este lugar es moderada, ciertas partes del sector consisten de selvas permanentes. Esta área contiene depósitos minerales de cobre, hierro, los cuales en el pasado han sido explotados, pero actualmente no están siendo explotados.

2. LAS PILAS O CAYAGUANCA.

Este sector, comprende la máxima prominencia física de nuestro territorio, que es el Cerro El Pital, que tiene una elevación de 2.730 metros sobre el nivelo del mar. Si figura parece la de un triángulo, cuyos vértices estarían formados por la confluencia de los desfiladeros conocida como Oscura o Chiquita con el Río Sumpul y la Peña de Cayaguanca, la cual está ubicada en la cumbre de la Montaña del mismo nombre. En este lugar, están comprendidos los cantones siguientes: El Centro, Las Pilas, Río Chiquito, del Municipio de San Ignacio; así como Las Granadillas, de la jurisdicción del Municipio de La Palma, ambos del Departamento de Chalatenango, República de El Salvador. Sui extensión superficial es de 38.8 kilómetros cuadrados. Geomorfológicamente hablando el sector contiene la montaña del Pital y sus cumbres, la más importante de las cuales es conocida como la Cima y Las Cumbres o Las Granadillas. Entre estas montañas corren los arroyuelos, conocidos como Las Lajas, el Salto, Las aradas, de Las Pilas, Honda, Las Granadillas, de Los Aguilar, Oscura o Chiquita, de las Mojarras, El Aguacate y el Botoncillal, junto con los ríos conocidos como Jumpula o El Rosario, Chiquito y Sumpul. En este lugar las cumbres llegan a una altura de 1.700 hasta 2.730 metros sobre el nivel del mar. Su productividad agrícola anual es moderada, ya que se usa, debido a sus lugares escapados, para cosechas y vegetación de naturaleza permanente.

3. ARCATAO O ZAZALAPA.

Este sector, está ubicado entre el marcador fronterizo conocido como el palacio y el marcador fronterizo denominado Poza del Cajón situado a la orilla del Río Gualcuquín o Amatillo. En este lugar se encuentran los siguientes cantones: Teosinte, Gualcimaca, Los Filos y Zazalapa; del Municipio de Arcatao; y Plazuelas y Quipure, jurisdicción de Nombre de Jesús, ambos del Departamento de Chalatenango, República de El Salvador. Su extensión superficial es de 49.9 kilómetros cuadrados. El sector tiene una forma alongada con un paisaje muy quebrado, en el que se incluyen las cimas conocidas como La Pintal, Tecolote, De la Cueva, El Fraile, la Montañota o La Cabaña, El Caracol, el Sapo, El Cerrón, Lagunetas y Pitahaya y, las lomas: Altas, El terrero, Rancho Quemado, Palo Verde, El Cajón y Plan de los Morros. Sus cumbres tienen alturas desde los 300 a los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Este sector es bañado por los ríos conocidos como El Palacio, Gualsinga, Zazalapa, Gualcuquín o Amatillo y, los arroyuelos conocidos como Grande, San Pablo, El Zapote, Los Apantes, Piedra Grande, Las Marías o Palo Verde, De León y la Montañita y el Hoyo. Una parte sustancial de la Municipalidad de Arcatao está situada en esta zona en disputa. Su suelo puede ser irrigado y sus habitantes cultivas granos y también se dedican a la ganadería.

4. PERQUIN, SABANETAS O NAHUATERIQUE.

Este sector, el más extenso de los disputados, que consiste de 161.5 kilómetros cuadrados y forma parte de las municipalidades de Carolina y San Antonio en el Departamento de San Miguel y parte de las municipalidades de Corola, San Fernando, Perquín y Arambala, en el Departamento de Morazán, República de el Salvador. El sector se extiende desde el nacimiento del arroyuelo conocido como la Orilla en el occidente al Mal Paso de Similatón en el oriente. Contiene parte de las montañas conocidas como la cordillera de Nahuaterique cuyas cumbres van desde 600 metros hasta las riberas del Río conocido como Negro o El Palmar, a 1.900 metros sobre el nivel del mar en la vecindad de la Montaña de La Isla, El Zancudo o Sabanetas. La parte más baja del sector es una parte muy angosta que está en el curso del río conocido como Las Cañas y la montaña del lado izquierdo de su ribera. Esta sección tiene una altura sobre el nivel del mar de entre 400 y 900 metros. El sector, como un todo está casi completamente montañoso con muchas cumbres importantes, ente las cuales, las más notables son: Chagualaca o Marquezote, El Alumbrador, La Ardilla y Montaña de la Isla del lado Norte y la Campaña, Masula, Audiencia, el Mono, El Zancudo, El Desecho, Llano Verde, El Cerrón, El Aguila, La Mina y Ojo de Agua. Al lado de estos hilos las otras cumbres corren los arroyuelos conocidos como De Los Pinares, De Agua, Barrabás o El Diablo, El Mal Paso, El Pacayal, El Mono, El Injertal, El Huatalón, La Mina, La Golondrina, El Caimán, El Puente, El Puente de Piedra, El Barrancón y Tierra Colorada y los ríos conocidos como Negro o El Palmar, La Presa, Las Flores y Pichigual y Las Cañas. A pesar de que es un área montañosa está densamente poblada y, esto se evidencia suficientemente cuando mencionamos que ahí están los siguientes cantones y caseríos. Del Paraíso, El Mono, Las Aradas, El Moral, Las Vegas, El Borbollón, El Naranjo, Volcán de Agua y San Juan; en el cantón el Carrizal están los siguientes caseríos: El Guachipilín, el Huatalón y Barrancón, jurisdicción del Municipio de Arambala; En el cantón Las Trojas, están los siguientes caseríos: El Cidral, El Rincón, Los Amates, El Granadillo, las Trojas, Llano Verde y El Aguacate y en el cantón Sabanetas, se encuentran los siguientes caseríos: Sabanetas, El Palmar, El Zancudo, Palo Blanco, Los Chaguites, Los Patios, Cueva de Monte, Loma de En medio y La Joya, ambos pertenecen al Municipio de Perquín; en el cantón Azacualpa, están los caseríos siguientes: Platanares y en el cantón Agua Zarca, se encuentran los siguientes caseríos: del Copinol, jurisdicción del Municipio de Corola; los tres municipios antes mencionados pertenecen al Departamento de Morazán; en el cantón La Ceiba, se encuentra el caserío Portillo Blanco, jurisdicción de el Municipio de Carolina, Departamento de San Miguel. A pesar de que los suelos en este sector no son conocidos desde un punto de vista agrícola siendo particularmente fértiles, sin embargo, representan un recurso natural muy valioso, ya que una proporción bastante considerable de la población de este lugar, depende económicamente de la tierra.

5. MONTECA O POLOROS.

Este, es el quinto sector en disputa, ubicado en el cantón Lajitas, Municipio de Polorós, Departamento de La Unión, República de El Salvador. Su área es de 56.0 kilómetros cuadrados, todo perteneciente a los ejidos de Polorós. Se extiende desde la confluencia de los riachuelos conocidos como Manzupucagua o Manzucupagua con el Río corola al Paso de Unirse sobre el río conocido como Unier, Guajiniquil o Pescado, el cual constituye respectivamente los límites occidental y oriental del sector. El área en disputa está al norte del río Torola, parte de los primeros kilómetros de su curso en la cual es conocido como Río Lajitas, y se extiende hasta las costumbres conocidas como López y Ribitá. Entre el curso del Río Torola y las cumbres mencionadas arriba, los 56.0 kilómetros cuadrados del sector consisten en una seria de lomas alrededor de las cuales fluyen varios arroyuelos entre los cuales están aquellos como Piedra Parada, Las Ventas, El Manzano, Plan Verde, La Tranca, Los Ranchos del Aceituno, El Naranjo, Guanacaste y Lajitas, junto con esos, hay varios ríos conocidos como Río Venado y Ocote Machón, La Chucha, San Juan, Agua Caliente, Colorado y Mesetas. En este sector están los siguientes caseríos: Galera, Guacamaya, Lajitas, Guanacastillo, Cerro de Peñas, Mesetas, San Juan y la Hacienda Dolores, a la cual se ha hecho referencia tan a menudo en las disputas fronterizas en el pasado. Aunque la productividad agrícola anual del área es moderada, se usa para la producción de granos, para pastos y para la explotación de madera de sus bosques.

6. EL ESTERO DEL RIO GOASCORAN.

Este, es el último de los sectores en disputa. Pertenece al Cantón Piedras Blancas, Municipio de Pasaquina, Departamento de La Unión, República de El Salvador. Su extensión superficial es de 70.6 kilómetros cuadrados. La posición del Gobierno de el Salvador es que la frontera con Honduras es el antiguo afluente más oriental del Río Goascorán, el cual fluye en una dirección Norte Sur desde el sitio que se conoce como Los Amates, al Estero conocido como La Cutú en el Golfo de Fonseca. Al río se le ha impedido regresar a su antiguo curso como resultado de la construcción de un muro de parte de Honduras en el lugar llamado Rompimiento de Los Amates. Este es el hecho que constituye la clave de la disputa fronteriza.