CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
BIBLIOTECA JUDICIAL "DR. RICARDO GALLARDO"


BIBLIOGRAFÍA DE LIBROS

CLASIFICACION 340.1
D367fi
Libro
CIUDAD Barcelona,
INVENTARIO 10174 EDITORIAL Bosch
EJEMPLAR AÑO 1991
VOLUMEN ILUSTRACIONES
AUTOR Del Vecchio, Giorgio PAGINAS 559 p.
AUTORES
/ Giorgio Del Vecchio
ISBN
TITULO
Filosofía del derecho
CM 22 cm.
TITULO UNIF. NOTA
EDICION 9a. ed corregida y aumentada SERIE
PAIS España DESCRIPTORES 1. FILOSOFIA DEL DERECHO I. Título
CODIGOS DE EJEMPLARES
MATERIA 1 FILOSOFIA DEL DERECHO
CODIGOS DE VOLUMENES
MATERIA 2
NUMERO DE EJEMPLARES MATERIA 3
FECHA 06/04/2000 TITULO Filosofía del derecho
NUMERO DE VOLUMENES
CONTENIDO Filosofía Griega - juristas romanos - renacimiento - historicismo juridico - historicismo filosofíco - historicismo político - derecho subjetivo - sociedad - Estado - Relaciones entre el derecho y el estado - formación histórica del derecho - coersibilidad en el derecho.


Texto

GIORGIO DEL VECCHIO
Profesor de la universidad de Roma

FILOSOFIA
DEL DERECHO

Novena edición Española corregida y aumentada

Revisada
por
LUIS LEGAZ Y CALAMBRA
Catedrático de la Universidad de Madrid


BOSH, Casa Editorial, S.A.

__________________


NOTA PRELIMINAR A LA TERCERA EDICIÓN ESPAÑOLA


Nos es grato presentar al lector la tercera edición española de esta Filosofía del Derecho del egregio GIORGIO DEL VECCHIO al que tanto debe la formación, y la información, de nuestros juristas.

Edición limpia de notas y adiciones. Aun cuando las que - de extensión casi similar a la del texto contenían las ediciones anteriores eran, sin duda, científicamente valiosas y constituían un elevado exponente del nivel que en los últimos años comenzaban a adquirir entre nosotros los estudios filosófico jurídicos, es evidente que a menudo desentonaban del carácter primordialmente pedagógico que DEL VECCHIO quiso dar a su obra y, en su conjunto, no eran necesarias para la dotación intelectual de un alumno de Filosofía del Derecho en el período de Licenciatura.

No quiere decirse con esto, sin embargo, que la obra del gran maestro italiano sea un simple tratado elemental ad usum scholarum; lejos de eso, en esta obra ha vertido y condensado el autor la labor de una vida, y esa labor es la de uno de los primeros filósofos del Derecho de nuestros días, uno de esos que han marcado rumbos decisivos a la filosofía jurídica, en el momento en que ésta parecía perdida o a punto de perderse definitivamente bajo la desviación de un positivismo naturalista. DEL VECCHIO, filósofo del Derecho que ha restaurado lo mejor y más vivo de la venerable herencia del Derecho natural, es uno de los pocos capaces de cultivar la ciencia jurídica ex intima philosophia, como quería CICERÓN que se la cultivase, uno de los pocos capaces de restituir a la Jurisprudencia la plenitud de su dignidad como ciencia de lo justo y de lo injusto, como conocimiento de lo que es bueno y equitativo.

Vivo aún DEL VECCHIO, y en la plenitud de m madurez intelectual, es ya un clásico de la Filosofía del Derecho y así ha sabido dar forma a una obra clásica, equilibrada y serena, pura y sencilla en sus líneas, pero densa en su contenido y, sobre todo, animada por una incontenible aspiración hacia un estado de verdadera justicia y de esencial libertad.

A pesar de este "clasicismo", no es esta obra de DEL VECCHIO un "monumento", que es cosa perteneciente al pasado, sino algo todavía vivo e incitante; menos moderno que eterno, pero, por lo que refleja de eterno, siempre actual. Es forzoso que en DEL VECCHIO, como en cualquier pensador, su pensamiento aparezca condicionado por aquellos factores que más decisivamente influyeron en su personal formación; y es posible que esos factores, vistos desde nuestra situación, nos parezcan caducos, y lo sean efectivamente. Pero en los pensadores de talla, la fuerza del pensamiento rompe la limitación de la circunstancia histórica en que nace, se impone a ésta y, por lo tanto, la sobrevive. Por esto, la "modernidad" es cosa que no interesa en un pensador más que en tanto que constituye una perspectiva más exacta sobre lo eterno. Cabe renunciar a un adarme de modernidad si se nos ofrece un más amplio punto de vista sobre lo que es perenne y supramoderno.

No es muy moderno ser neokantiano. No hay duda que DEL VECCHIO pertenece a esta dirección del idealismo crítico, parque es la que imperaba, o comenzaba a imperar cuando DEL VECCHIO iniciaba su formación intelectual, y era la vuelta a KANT el grito que expresaba la aspiración de vuelta a la filosofía, perdida por el positivismo. Pero DEL VECCHIO es más que un neokantiano; su pensamiento, en lo fundamental, ha de sobrevivir a la quiebra del neokantismo, porque de KANT y, en general, del idealismo alemán, ha recogido lo que es perenne e imperecedero y está, por tanto, más allá de todo prejuicio o limitación de escuela: el respeto kantiano por la personalidad racional, el entusiasmo fichteano por la libertad creadora, la creencia básica de SCHELLING y HEGEL en un mundo de ideas y valores objetivos y objetivados; pero todo esto, además, integrado en una tradición cultural y filosófica más antigua, verdadera forma espiritual de vida de la cultura de Occidente, a la que tan decisivas aportaciones ha dado Italia y cuyos jalones son el universalismo jurídico romano, la idea escolástica e imperial del orden de un Santo Tomás y un Dante, el Renacimiento, las anticipaciones geniales de un Juan Bautista Vico, decus Italiae, y la magna creación intelectual de un Rosmini, por no citar sino los nombres más señeros.

Así, DEL VECCHIO integra su filosofía jurídica en una verdadera We1t-Anschauung de filósofo, en una perenne sophia y no en una particular Anschauung u opinión subjetiva, en una doxa. Y, dentro de esta concepción, DEL VECCHIO, ya definitivamente iluminado por la luz de la Revelación, afirma la patria y el Estado como valores éticos en tanto que se ponen al servicio de estos valores morales y trascendentes que tan frívolamente se niegan en nuestros días desde los más distintos puntos de vista: la Justicia (que no coincide con lo que parece justo a un pueblo o a una clase), el Derecho (que no es ni la juridicidad formal ni una ideología encubridora de intereses), la libertad (que no es el desenfreno individualista, sino la existencia misma de la persona como portadora de valores eternos). Ésta es la buena filosofía jurídica que puede aprenderse en este libro de DEL VECCHIO; pues todo el saber jurídico del mundo es bien triste cosa si falta la fe en el Derecho y en la Justicia o si, teniéndola, no se cree que pueda ser racionalmente justificada: si, por tanto, el que estudia ciencia del Derecho no es capaz de comprender que el Derecho es una forma ontol6gicamente vinculada a la existencia y a la coexistencia.

Dos palabras sobre la presente edición. La anterior edición española estaba hecha sobre la base de la segunda edición italiana. La edición presente se ha basado en la tercera italiana, en la cual DEL VECCHIO ha introducido, además, gran cantidad de correcciones manuales que ha sido preciso tener en cuenta. Se observará, que, en algunas materias, el texto ha sido ampliado. Fuera de eso, es claro que he respetado el texto castellano de las ediciones anteriores debido a LUIS RECASENS, en el que me he limitado a introducir las no escasas correcciones impuestas por las razones explicadas. Por lo que a mí personalmente se refiere, tan sólo he puesto mano en la reseña del pensamiento filosófico-jurídico español, de acuerdo con el autor. Para no romper la unidad de la exposición, he preferido refundir el texto del autor con mis propias ampliaciones, a hacer éstas en una nota intercalada. También me ha parecido oportuno ampliar ligeramente la reseña del pensamiento hispanoamericano, si bien me he limitado a citar las obras principales de cada autor mencionado por DEL VECCHIO, y a ampliar algún nombre, omitido por éste.

Luis LEGAZ Y LACAMBRA
1942.

DATOS BIOGRÁFICOS DE JORGE DEL VECCHIO


JORGE DEL VECCHIO nació en Bolonia, el 26 de agosto de 1878: fueron sus padres JULIO SALVADOR DEL VECCHIO, profesor universitario de Estadística, e IDA CAVALIERI. Estudió en la Universidad de Génova (en la que se doctoró en Jurisprudencia el año 1900) y después en las de Roma y Berlín, en la que tuvo como maestros a LASSON, KOHLER Y PAULSEN.

Inició la enseñanza de la Filosofía de] Derecho en la Universidad de Ferrara, en el año 1903-1904, ocupando sucesivamente la cátedra de la misma materia en las universidades de Sassari (1906-1909), Messina (1909-1910), Bolonia (1910-1920) y Roma (1920-1938). En 1910 fue nombrado, en la Universidad de Messina, profesor ordinario y el mismo año, por votación unánime, triunfó en el concurso para la Universidad de Bolonia. En 1920, la Facultad de Derecho de Roma, por propia iniciativa y voto igualmente unánime, lo reclamó para la cátedra que antes había sido ocupada por las figuras ilustres de VANNI y de FILOMUSI-GUELFI..

Ya en sus primeros ensayos (El sentimiento jurídico, 1902; La ética evolucionista, 1902; La declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, 1903; Derecho y personalidad humana, 1904) trazó, frente al positivismo empírico entonces dominante, un programa de reivindicación idealista del Derecho, que fue desarrollando en sus escritos posteriores. Sus obras fundamentales, en forma de trilogía -Los presupuestos filosóficos de la noción del Derecho (1905), El concepto del Derecho (1908; 2.a ed. 1912), El concepto de la naturaleza y el principio del Derecho (1908; 2.a ed. 1922) -, constituyen un todo único y, como tal, con el título The formal bases of law, fueron publicadas en América, en la Modern Legal Philosophy Series, en 1914. Intento principal de éstas como de otras obras suyas, es conciliar críticamente la exigencia del ideal absoluto de la justicia con el estudio objetivo de la fenomenología jurídica positiva.

Reelaborando según los cánones de la moderna crítica la tradición romana e itálica del Derecho natural, refutó la interpretación individualista y empírica de las doctrinas del contrato social. Su ensayo Sobre la teoría del contrato social (1906) fue presentado al Instituto de Francia por EMILIO BOUTROUX y es considerado como fundamental por todos los investigadores del pensamiento político de ROUSSEAU. El escrito El fenómeno de la guerra y la idea de la paz (1909; 2.a edición 1911) tiende a demostrar, contra el pacifismo utilitario y materialista entonces en boga, el valor ético de la guerra, pero no como fin, sino como medio posible de realizar la justicia. En el mismo sentido, al comienzo de la Gran Guerra (1915), escribió el opúsculo titulado Las razones morales de nuestra guerra, que tuvo siete ediciones italianas, aparte de varias extranjeras y que, por orden del Alto Mando, fue distribuido en una tirada de cuarenta mil ejemplares entre todos los oficiales italianos combatientes.

En su ensayo Sobre la idea de una ciencia del Derecho universal comparado, leído en el congreso filosófico de Heidelberg (1908; segunda edición 1909), indicó todo un programa de estudios comparativos que ha mantenido ampliamente en trabajos posteriores. Lo mismo los escritos sobre la Positividad como carácter del Derecho (1911) y sobre los Principios generales del Derecho (1912), discursos leídos respectivamente en las universidades de Bolonia y Roma, dieron lugar, en Italia y en otros países, a amplios y fecundos debates que originaron, singularmente el último, una revisión y profundización de las doctrinas sobre la interpretación de la ley.

La monografía sobre La Justicia (ampliación del discurso inaugural leído en 1922 en la Universidad de Roma; 4.a edición 1951) contiene un estudio sobre la idea de la justicia, tanto en el aspecto histórico como en el sistemático, aclarándose igualmente la relación entre el Derecho natural y el positivo. En este ensayo y en los siguientes: Sobre la estatalidad del Derecho (1928), Estado y sociedad de Estados (1932), La crisis de la ciencia del Derecho (1933), La crisis del Estado (1933), El problema de las fuentes del Derecho positivo (1934), Individuo, Estado y Corporación (1934), Ética, Derecho y Estado (1934), Derecho y Economía (1935), El "homo juridicus" y la insuficiencia del Derecho como regla de vida (1936), Evolución e involución en el Derecho (1945), etc., ha discutido y resuelto, de acuerdo con sus principios y con alguna novedad en los resultados, varios de los más arduos problemas de la Filosofía jurídica, como por ejemplo el de las relaciones entre el Derecho y el Estado, considerando el Derecho en todos sus aspectos Y delineando una original teoría del Estado, en la que resultan conciliadas racionalmente las exigencias, aparentemente opuestas, de la autoridad y la libertad.

Sus Lecciones de Filosofía del Derecho, ya ampliamente difundidas aun antes de ser publicadas (1930; 10.a edición 1958), fueron el texto clásico de la materia no 5ólo en las universidades italianas, sino en muchas extranjeras, por ejemplo, de la América española.

Todas sus obras fueron traducidas a los principales idiomas europeos y a algunos otros. El influjo ejercido por ellas sobre el pensamiento jurídico contemporáneo lo demuestra, entre otras cosas, el gran número de monografías que han sido dedicadas a estudiarlo en distintos países.

Las facultades jurídicas italianas le eligieron constantemente presidente de los tribunales o comisiones dictaminadoras para las cátedras de Filosofía del Derecho.

La Internationale Vereinigung für Rechts-und Wirtsehaftsphilosophie de Berlín le llamó, desde su iniciación (1909), a formar parte de su Consejo directivo. Invitado en 1923 por la Universidad de Madrid, pronunció algunas conferencias, e igualmente en la de Granada. En 1931, invitado por la Académie de Droit International de La Haya, dio un curso de lecciones sobre el fundamento del Derecho internacional (La Société des Nations au point de vue de la Philosúphie du Droit International, publicado en el Recueil des Cours de la Academia). Participó activamente en muchos congresos filosóficos y jurídicos; así, en el ya recordado de Heidelberg; en el de Derecho comparado de La Haya en 1932; y en 1933 y en 1935, en los del Institut International de Phüosophie du Droit et de Sociologie juridique, en París, habiendo colaborado en la fundación de dicho Instituto del que fue elegido vicepresidente y después presidente; en 1934, en el Congreso Internacional de Filosofía de Praga; en 1937, en el análogo celebrado en París en 1950 en el de Derecho comparado de Londres, etc.

En 1933, invitado por las respectivas facultades de Derecho, dio conferencias sobre temas filosoficojurídicos en Bucarest, Sofía y Budapest; en la Zürcherischer Juristenverband de Zurich dio igualmente una conferencia, en alemán, el año 1934. En 1935, por encargo de la Sociedad Filosófica italiana, participó en la Universidad de Parma en la conmemoración del centenario de GIANDOMENICO ROMAGNOSI. En 1937, organizó en Roma el tercer congreso del Instituto Internacional de Filosofía del Derecho, que constituyó una significativa demostración del desenvolvimiento alcanzado por los estudios de Filosofía del Derecho en Italia y otros países.

En 1921 recibió el encargo de hacer resurgir la más antigua e insigne revista jurídica italiana, el Archivio giuridico, que había suspendido su publicación diez años antes; bajo su dirección, volvió a estar a la altura de sus tradiciones, cesando en ella en 1938. El mismo año de 1921, realizando un propósito madurado de antiguo, fundó la Rivista Internazionale di Filosofia del Diritto, que bajo su dirección ininterrumpida hasta 1938, y actualmente reanudada, contribuyó notablemente a promover el progreso de los estudios filosoficojurídicos y fue generalmente reconocida corno uno de los mejores órganos de estos estudios en todo el mundo civilizado.

Con motivo del 25 aniversario de su enseñanza universitaria (1929), le fueron ofrecidos dos grandes volúmenes de Estudios filosoficojurídicos, dedicados a él por más de cincuenta profesores italianos y extranjeros.

De su escuela salieron numerosísimos discípulos de alto valor, varios de los cuales son ya profesores universitarios. Su enseñanza de cátedra quiso completarla siempre con ejercicios de los estudiantes, dirigidos por él según un método propio. Una relación de estos trabajos fue publicada en 1936 con el título: Los problemas de la Filosofía del Derecho en el pensamiento de los jóvenes. Diez años de ejercicios en la R. Universidad de Roma.

En 1921 fue nombrado Director del Instituto de Ejercicios de la Facultad de Derecho de Roma y de la Biblioteca aneja al mismo. En febrero de 1925, al constituirse en la Universidad de Roma la Escuela de Ciencias Políticas, fue nombrado Director y después Presidente de la misma, al transformarse ésta en Facultad. Sucesivamente, de noviembre de 1925 al de 1927, fue Rector de la Universidad; y desde 1930 a 1938, Decano de la Facultad de Jurisprudencia.

En 1933 fundó el Instituto de Filosofía del Derecho de la R. Universidad de Roma, y en 1936 se creó, también por su iniciativa, la Sociedad Italiana de Filosofía del Derecho, de la que también fue nombrado presidente.

Se ocupó igualmente de estudios estéticos, filológicos y literarios, formulando, por ejemplo, una nueva teoría sobre el fundamento psicológico del humorismo. Sus versos, y especialmente los sonetos Haec est Italia, considerados por GABRIEL D'ANNUNZIO "bellos y magnánimos", fueron impresos varias veces. Fue el primero que atrajo la atención de los italianos sobre la supervivencia del ladino en los valles alpinos, con los escritos que desde 1909 vino publicando, especialmente el artículo titulado: Los valles de la muriente italianidad. El ladino en la encrucijada (publicado en la Nueva antología de 1.de noviembre de 1912).

Los sentimientos cristianos que había manifestado en sus escritos y sus obras, tuvieron consagración con la palabra altísima del Papa Pío XI, quien, en una carta de 3 de febrero de 1936, firmada por el Secretario del Estado Cardenal Pacelli (después Papa Pío XII), manifestaba su complacencia por encontrar en sus libros "huellas no lánguidas de aquella philosophia perennis que, sin someterse a sistemas preconcebidos ni menos a un afán de popularidad, se contenta con la nutrición vital de la eterna sabiduría, y si como dócil alumna reconoce por doquiera sus huellas y acepta sus arcanos designios, se eleva por otra parte como maestra de una doctrina inconfundible y veraz". Y terminaba invocando "del Señor, para él, todo bien y en la Verdad misma, de la que Dios es fuente, el premio de su laboriosa jornada". Análogas manifestaciones de alta benevolencia se dignó expresarle el Sumo Pontífice Pío XlI. Poco después, DEL VECCIHIO recibía las aguas del bautismo, ingresando en el seno de la Iglesia católica.

Desde su primera juventud dedicó siempre su actividad a la causa nacional; colaboró desde sus comienzos en el periódico La idea nacional (entonces semanal) y participó en tiempos poco propicios en las luchas por la defensa de la italianidad en el Trentino y especialmente en el Alto Adige.

En 1909 aceptó el traslado a la Universidad de Messina, destruida por un terremoto, para cumplir allí una misión no sólo didáctica sino civil. Cooperó con fervor en la resurrección del destruido Ateneo, luchando contra toda clase de oposiciones y dificultades; el pueblo, el municipio y la provincia de Messina le hicieron por ello objeto de especiales manifestaciones de gratitud.

Participó corno voluntario en la Gran Guerra (1915-1918). Nombrado alférez de artillería, no quiso pasar al Cuerpo Jurídico Militar (en el que le hubiera correspondido el grado de Teniente Coronel, como profesor ordinario de la Universidad de Bolonia), para no dejar su puesto de combatiente. Sucesivamente fue ascendido a Teniente y Capitán y más tarde a Comandante, "por méritos excepcionales". Fue condecorado con la Medalla de bronce al valor militar, con la Cruz de Guerra al valor militar y la Cruz al Mérito de Guerra. El Comandante de la defensa marítima de Venecia, Almirante HECTOR ROTA, a cuyas órdenes prestó servicios en varias baterías los años 1917-1918, formuló el siguiente juicio sobre él, al proponerlo para la medalla de plata al valor militar: "Demostró siempre un espíritu activo, juvenil, altamente patriótico y combativo, ánimo invencible en las épocas dolorosas y pronto a los mayores sacrificios."

Se inscribió en un primer momento en el fascismo, admitiéndolo en sentido liberal y luchando siempre contra las tendencias absolutistas y totalitarias. Su concepción del Estado como reafirmación de los valores eternos del espíritu y especialmente de los derechos fundamentales de la persona unificados en el ámbito nacional fue expuesta por él en varios escritos (Estado fascista y viejo régimen, Contra el medievalismo jurídico, Individuo, Estado y Corporación, etc., recogidos más tarde en el volumen titulado Ensayos en torno al Estado).

Es Doctor Honoris Cansa de la Universidad de Lisboa y de la de Salamanca y Madrid (esta última desde 1963).

PREFACIO A LA PRIMERA EDICIÓN ITALIANA


Modesta es la finalidad de este libro, pues no puede sustituir ni la enseñanza oral - de la que sólo refleja su esquema ni los tratados propiamente dichos, los cuales contienen o deberían contener muchos otros desarrollos, sobre todo en la llamada parte especial que aquí se omite por completo.

En estas páginas se insiste particularmente sobre las doctrinas elementales que constituyen una introducción, con el fin de lograr la mayor claridad posible para ventaja de los jóvenes alumnos, los cuales deben tener en cuenta que sin precisión de ideas y de lenguaje no es posible un progreso en el estudio del Derecho.

Que este libro tiene su origen en los cursos universitarios y que esencialmente debe servir a ellos, es un hecho de por sí evidente, que a mi entender justifica muchos de sus defectos aparentes, tales como la falta de aquel aparato bibliográfico, que es oportuno y aun obligado en obras de otro género, para señalar las fuentes, las conexiones y las divergencias de las doctrinas expuestas en confrontación con otras. Ahora bien, un aparato tal inserto en unas simples lecciones redundaría necesariamente en detrimento de aquella claridad a la que deben aspirar en primer lugar; y por otra parte todo estudioso comprende fácilmente que la materia que es ofrecida en compendio reposa por necesidad en indagaciones antecedentes, esto es, presupone una tradición científica secular y se conecta especialmente con los estudios modernos indicados en la bibliografía que se inserta al final. Creo que no requiere especial justificación el hecho de que este texto en algunas partes refleja y aun reproduce pensamientos ya formulados por su mismo autor en mayor amplitud en otros de sus anteriores trabajos.

No creo ofrezca duda que el presente libro servirá al menos para sustituir sin daño los defectuosos apuntes litografiados que venían reproduciéndose con leves modificaciones desde una ya larga serie de años. Tampoco vacilo en declarar que consciente como soy de sus imperfecciones, habría diferido gustosamente el dar a la imprenta estas páginas en espera de poder un día perfeccionarlas y acaso transformarlas en aquel tratado completo que todo profesor anhela para su disciplina, a no haber sido casi forzado a terminar con esa demora por los continuos requerimientos de los editores y de los estudiantes y también por la difusión harto superior a sus méritos obtenida por los apuntes en cuadernillos litografiados. Adoptados éstos como texto en varias Universidades por gentil voluntad de egregios colegas, citados por numerosos autores en sus escritos y, finalmente, traducidos publicados fuera de Italia, es evidente que de nada habría servido que me negase a la presente edición como no fuese para demostrar una resistencia rayana en la obstinación.

Mejor es, pues, abandonar a su suerte estos sumarios apuntes a pesar de su nueva vestidura impresa confesando desde un principio sus limitaciones originarias y la obligada modestia de su propósito. Sucesivas ediciones podrán quizá aportar una integración o mejora. Por lo menos así lo espero.

GIORGIO DEL VECCHIO
1930.

PRÓLOGO A LA DECIMOTERCERA EDICIÓN (1965)


También en esta edición, como en todas las anteriores, el autor ha hecho algunas correcciones y añadidos. Las ampliaciones realizadas progresivamente a lo largo de más de treinta años, no han quitado a este libro su carácter originario de manual escolar, pero han podido y podrán quizá hacerlo no del todo inútil incluso para un círculo menos restringido de estudiosos de las doctrinas jurídicas en general.
Roma, 1965.


1 Debo recordar con particular gratitud la obra del profesor Luis RECASENS SICHES, de la Universidad de Madrid, que añadió a la traducción española de estas Lecciones (Filosofía del Derecho, Barcelona, 1929-1930), un extenso elenco de notas originales.

ÍNDICE


Nota preliminar a la tercera edición española
Datos biográficos de Jorge del Vecchio
Prefacio a la primera edición italiana
Prólogo a la decimotercera edición Bibliografía

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

Consideraciones preliminares

FILOSOFÍA GRIEGA

Los inicios
Los sofistas
Sócrates
Platón
Aristóteles
La escuela estoica
La escuela epicúrea

Los JURISTAS ROMANOS .

EL CRISTIANISMO Y LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN LA EDAD MEDIA

La Patrística
La Escolástica

LOS ESCRITORES GIBELINOS Y LA DOCTRINA CONTRACTUALISTA .

EL RENACIMIENTO

LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN LA EDAD MODERNA .

Maquiavele y Bodin
Grocio y otros escritores de su tiempo
Hobbes
Spinoza
Puffendorf y otros iusnaturalistas
Locke y otros escritores ingleses
Leibniz, Tomasio y Wolff
Vico y Montesquieu
Rousseau y otros escritores de su tiempo. La Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano
Fichte y la escuela del Derecho racional .
El historicismo

EL HISTORICISMO POLÍTICO O FILOSOFÍA DE LA RESTAURACIÓN .

EL HISTORICISMO FILOSÓFICO O IDEALISMO OBJETIVO (SCHELLING Y HEGEL) .

EL HISTORICISMO JURÍDICO O ESCUELA HISTÓRICA DEL DERECHO

BREVE RESEÑA DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN ITALIA .

a) Desde la época de Vico a 1870
b) De 1870 a nuestros días .

BREVE RESEÑA SOBRE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN FRANCIA, BÉLGICA, ETC., EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS (SIGLOS XIX~XX) .

SOMERA EXPOSICIÓN DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN INGLATERRA Y EN LOS ESTADOS UNIDOS DURANTE LA ÚLTIMA ÉPOCA

BREVE RESEÑA SOBRE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN ALEMANIA, AUSTRIA Y SUIZA .

INDICACIONES SOBRE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN ESPAÑA Y PORTUGAL; AMÉRICA LATINA, RUMANIA, HUNGRU, GRECIA, HOLANDA, ESCANDINAVIA, ETC.

INDICACIONES SOBRE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO EN POLONIA, RUSIA, CHECOSLOVAQUIA, YUGOSLAVIA, BULGARIA Y TURQUÍA.

INTRODUCCIÓN


CONCEPTO Y TEMAS DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO .

Filosofía del Derecho y Ciencia del Derecho: las tres investigaciones de la Filosofía del Derecho; definición de ésta. Nexo entre las tres investigaciones. - Función práctica. Filosofía del Derecho y Derecho Natural

RELACIONES ENTRE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO Y LAS MATERIAS AFINES .

MÉTODOS EN GENERAL Y MÉTODOS DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO. 290

Inducción y deducción. - Conocimientos empíricos (a posteriori) y racionales (a priori). - Aplicaciones al Derecho. Método genético y método comparativo. - La comunicabilidad del Derecho

PARTE SISTEMÁTICA
SECCIÓN 1.a

EL CONCEPTO DEL DERECHO

PRELIMINARES

Necesidad de la definición. - La actitud escéptica. - La idea del Derecho natural. - Distinción entre concepto e ideal del Derecho. Los elementos comunes del Derecho. Forma y contenido del Derecho. - El problema de los universales

ANÁLISIS DEL CONCEPTO DEL DERECHO

El Derecho como criterio de valoración del obrar. - La acción humana y sus elementos. - Los llamados actos internos y externos. -Derecho y fuerza-El pretendido "derecho del más fuerte"-Leyes físicas y leyes jurídicas.-Derecho y antijuridícidad

RELACIONES ENTRE DERECHO Y MORAL.

El sistema ético y sus partes; moral y Derecho. - La costumbre y las varias especies de normas. - Normas éticas (morales y jurídicas) y normas técnicas, - Definición del Derecho. - Relaciones constantes y coherencia entre moral y Derecho. - El problema de su distinción. - Deducción de los caracteres diferenciales .

EL DERECHO EN SENTIDO OBJETIVO

Distinción entre Derecho objetivo y subjetivo. - Caracteres del Derecho objetivo. - El problema de la interpretación. Función de la equidad y los principios generales del Derecho. - Imperatividad. - Clasificaciones de las normas jurídicas. - Normas taxativas y dispositivas. - Derecho público y Derecho privado. - Los destinatarios de las normas jurídicas . .

LA COERCIBILIDAD EN EL DERECHO

FUENTES DEL DERECHO POSITIVO

Concepto del Derecho Positivo y de sus fuentes.-La costumbre; sus elementos.-La Jurisdicción. -La ley.

Ley formal y ley material. - Promulgación y publicación de la ley. - Leyes constitucionales y leyes ordinarias. Examen de la constitucionalidad de las leyes. - Relaciones entre la costumbre y la ley. - Los decretos y los reglamentos. La ciencia del Derecho. - Los tratados internacionales

EL DERECHO SUBJETIVO

Elementos del Derecho subjetivo
Derecho e interés
Relación jurídica y sujetos de derecho
Las personas jurídicas
Hechos, actos y negocios jurídicos

LA SOCIEDAD

Necesidad de la sociedad para el hombre. -La hipótesis del "estado de naturaleza". - Sociedad humana y sociedades animales. - Concepción mecánica y concepción orgánica de la sociedad. - Valor y límites de la concepción orgánica

EL ESTADO

Concepto del Estado: sus elementos. - El pueblo. - Pueblo y nación. - Territorio. - Vínculo jurídico y soberanía. - Constitución y división de los poderes. -La función judi-cial y la escuela del Derecho libre. - Primacía de la ley

RELACIONES ENTRE EL DERECHO Y EL ESTADO

LOS FINES DEL ESTADO Y EL "ESTADO DE DERECHO" .

ESTADO Y SOCIEDAD DE ESTADOS .

SECCIÓN 2.a

ORIGEN Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL DERECHO

Consideraciones metodológicas-

FORMACIÓN HISTÓRICA DEL DERECHO Y DEL ESTADO

Horda, matriarcado y patriarcado. - Organización del grupo gentilicio. - Venganza y composición. - Paso a la fase supergentilicia; formación del Estado. - Progresiva diferencia del Derecho. - Aspectos característicos de la evolución. Crítica de la teoría del materialismo histórico o determinismo económico. -La llamada Ley de Maine.

El progreso jurídico
SECCIÓN 3.a


EL FUNDAMENTO RACIONAL DEL DERECHO

El sentimiento jurídico

Teorías del escepticismo y del realismo empírico
Teoría del historicismo
Teoría del teologismo
Teoría del utilitarismo
LA NATURALEZA HUMANA COMO FUNDAMENTO DEL DERECHO

índole y límites de la investigación. - Concepción causal y con-cepción teleológica de la naturaleza. - Determinismo y li-bertad. - El primado del yo y el imperativo ético. - Prin-cipios de la Moral y del Derecho. - La naturalidad del Derecho Positivo y el Derecho Natural. - Errores de los iusnaturalistas antiguos y de los positivistas modernos. - Confirmación del Derecho Natural y heterogénesis de los fi-nes. - Relaciones entre el Derecho Natural y el Positivo. El respeto de la legalidad y de la lucha por la justicia

INDICE ALFABÉTICO DE AUTORES