CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
BIBLIOTECA JUDICIAL "DR. RICARDO GALLARDO"


BIBLIOGRAFÍA DE LIBROS

CLASIFICACION 343.1
M361s
Libro
CIUDAD San Salvador,
INVENTARIO 010404 ej.1 010597 ej.2 EDITORIAL Sección de Publicaciones de la Corte Suprema de Justicia
EJEMPLAR AÑO 2000
VOLUMEN ILUSTRACIONES
AUTOR Marroquín, Alejandro Dagoberto PAGINAS 139 p.
AUTORES
/Alejandro Dagoberto Marroquín
ISBN
TITULO
Sobre la irretroactividad de las leyes ; apreciación sociológica de la independencia salvadoreña
CM 22 cm.
TITULO UNIF. NOTA
EDICION 1a. ed SERIE
PAIS El Salv. DESCRIPTORES 1. IRRETROACTIVIDAD DE LA LEY 2. EL SALVADOR - INDEPENDENCIA I. Título
CODIGOS DE EJEMPLARES
MATERIA 1 IRRETROACTIVIDAD DE LA LEY
CODIGOS DE VOLUMENES
MATERIA 2 EL SALVADOR - INDEPENDENCIA
NUMERO DE EJEMPLARES MATERIA 3
FECHA 08/08/2000 TITULO Sobre la irretroactividad de las leyes...
NUMERO DE VOLUMENES
CONTENIDO Irrectroactividad y la teoría de la norma legal, escuela y teorías más importantes sobre la irretroactividad, irrectroactividad de el derecho salvadoreño, organización social de las postrimerias de la colonia, situación económica, crísis política, desarrollo del proceso emancipador, consecuencias de la revolución de independencia, ruptura del pacto federal


Texto
"SOBRE LA IRRETROACTIVIDAD DE LAS LEYES"
"APRECIACIÓN SOCIOLÓGICA DE LA INDEPENDENCIA SALVADOREÑA"

DR. DAGOBERTO MARROQUIN

COLECCIÓN LOS CLÁSICOS
_________________________


Dr. José Ernesto Criollo
Magistrado Director de la revista Judicial

Comisión de Cultura
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Dr. napoleón Rodríguez Ruiz

Lic. José Alejandro Cubías
Jefe de la Sección de Publicaciones

Martín Pocasangre Posada
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Diagramación de Texto

Corte Suprema de Justicia
Centro de Gobierno
San Salvador

Impreso en El Salvador
_________________________

Corte Suprema de Justicia

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PRESIDENTE

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Dr. Jorge Eduardo Tenorio
PRESIDENTE

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VOCAL

Dra. Aronette Díaz
VOCAL

Dr. Edgardo Ciera Quezada
VOCAL

*Por acuerdo No. 145-C de fecha 3 de julio de 1997 desde este Supremo Tribunal,
se le nombra ad-honorem y Redactor de la revista Judicial.
_________________________
Sobre la Irretroactividad de las Leyes
_________________________

Alejandro Dagoberto marroquín
Doctor en Jurisprudencia y Ciencias Sociales
_________________________

INDICE

Prologo
PRIMERA PARTE:

DESARROLLO GENERAL DE LA MATERIA

I. Actualidad e Importancia del Tema
II. la Irretroactividad y la teoría de la
Norma Legal
III. Las Escuela y teorías más importantes
sobre la irretroactividad

1°Escuela de los Derechos Adquiridos
a) Teoría de Savigny
b) teoría de Domolombe
c) Teoría de Merlin
d) teoría de la Facultad Legal
e) Teoría de Lasalle
f) Teoría de Valverde
g) Conclusión genral sobre la Escuela
de los Derechos Adquiridos

2°Teoría del interés
3°teoría de las Situaciones Jurídicas
Abstractas y Concretas
4°Teorías del ehcho Cumplido o Factum Prae.Terium

Doctrinas de los Autores de Derecho Público

Grupo 1° Partidarios de la Teoría de los
Derechos Adquiridos
Grupos 2° Teoría Correpspodniente a los Partidos del Estado
Liberal Burgués de Derecho
Grupo 3° Teorías Especiales de Algunos Autores
Opinión de Hans Kelsen
Teoría de Carré de Malberg
la Retroactividad en el Derecho Penal
La Irretroactividad en el Derecho Procesal
La Irretroactividad en el Derecho Fiscal

SEGUNDA PARTE:
LA IRRETROACTIVIDAD DE EL DERECHO SALVADOREÑO
Antecedentes Históricos
A) La Doctrina
B) La Práctica de Nuestros Tribunales
a) Sentencias que se Refieren al Derecho Público
b) Sentencias que se refieren al Derecho Privado

C) La Práctica Legislativa
la Ley Moratoria de 12 de Marzo de 1932

TERCERA PARTE:
LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1950

CUARTA PARTE:
CONSLUSIONES
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PROLOGO

Ayudar al proceso evolutivo de los peublos en sentido marcado por la historia, es contribuir a erradicar la miseria y elhambre de la población humana". Alejandro Dagoberto Marroquín Zavaleta.
Balance del indigenismo

El debate sobre la nación salvadoreña se presente como el debate sobre el presente y el futuro de El Salvador con el ensayo "Apreciación sociológica de la Independencia", aporte fundamental al estudio de los orígenes de la sociedad nacional. Con este trabajo se inaugura un proceso de investigación científica de la sociedad global considerada variable explicetiva de los fenómenos sociales.
Se destaca en la obra mencionada el riguroso proceso de categorización mostrado en el análisis de la estructura social de la colonia, sus potrimerías y el inicio de la vida independiente. Si por categoráis entendemos con Pablo González Casanova a la conceptualización fundamental que permite dividir, separar, organizar, clasificar; y relacionar objetos, hechos y relaciones sociales, en el texto de Marroquín encontramos la delimitación de unidades geográficas, individuales y de grupo, institucionales y específicamente relacionales, ordenadas en un constructo descriptivo-explicativo facilitador de la prehensión global del mosaicoanalizado.
la especificación de categorías sociales (estratos) y de categorías económicas (clases sociales), junto con las técnicas de "integración cultural, normativa y comunicativa", canalizan la construcción del edificio social donde el desarrollo de los fenómenos y la interpretación de hechos y acciones derivan de la interconexión de tales hechos y fenómenos, así como de sus contraposiciones internas y externas.
Particular atención confirió el autor al análisis de la educación personal referida a representantes de la corona española y a agentes criollos, mestizos e indios , incorporando la "confesión" de los sujetos involucrados de conformidad con la información arrojada por jueces documentales
El desacuerdo creciente entre comportamiento y valores presuntamente universales, factura el precario equilibrado colonial y la disociación entre demandas y alternativas de solucion, imponen la vía idependentista que con correr del tiempo, atraviesa el experimento de una normativa política general para Centroamérica culminando el proceso con la apertura de la "senda nacionalista para El Salvador".
Convendría analizar con atención las razones qeu orientaron la particular delimitacion de categorías esenciales y contingentes, como profundizar el estudio de la interpretación realizada sobre el papel de los actores del proceso independentista (cuestiones inherentes a toda obra científica), con todo no cabe duda que la Apreciación sociológica de la Independencia es piedra angular en la investigación social de EL Salvador y un referente obligado para los estudiosos del tema.
El segundo ensayo que compone este volumen, es el texto titulado Sobre la irretroactividad de las leyes, publicado originalmente por la Universidad de El Salvador y en segunda edicción por la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la misma Universidad. En este trabajo Alejandro Dagoberto Marroquín Zavaleta, analiza críticamente el contenido de la forma de un principio jurídico otrora fundamental en el derecho salvadoreño, planteando la necesidad de la función social del estado en la regulación de la vida social. El autor se refiere al ángulo normativo de la sociedad salvadoreña, esto es, al acuerdo colectivo que supone sustentar las normas jurídicas. De esta manera, el punto de inicio es la búsqueda de certeza y seguridad jurídicas facilitadoras de la convivencia social. Como en el contexto de la vida humana el cambioe es continuo, la ley debe actualizarse para rendir su servicio a la comunidad: En tales circunstancias, el principio de irretroactividad de la ley como condición irrestricta del derecho subjetivo petrimonialista, es restringido por excepciones en el orden penal y en el campo decisional de orden público. Marroquin exige al estado responsabilidad para con los gobernados, denuncia al poder político que se oculta tras la inmutabilidad del orden jurídico y reivindica la certeza y seguridad jurídicas como orientación elemental del estado de derecho. Apela al juez para garantizar el ámbito del derecho privado, proponiendo la revaloracion del principio de irretroactividad de la ley en la multidimensionalidad de la vida social, una ética del poder correpondiente al dinamismo de la vida del ser humano y al realización de la justicia.
la superación de la descripción plana, ingenua y reiterativa de los proceso sociales en El Salvador, seguida de la superación del análisis de intereses y del casuismo en la dimensión jurídica, sienta las bases conectivas y materiales para la constitución de una sociología del derecho que responda a la configuración de la nación salvadoreña. Esta y no la otra conslusión puede extraerse de la publicación que de trabajos de mi padre, Alejandro Dagoberto Marroquín Zavaleta, hace Comisión de Cultura de la Corte Suprema de Justicia.
Estas notas han sido mi privilegio, la relectura y apropiación de las obras, facultad del lector.


San Salvador 25 de Enero del 2000

Alejandro Marroquín C.
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PRIMERA PARTE.
DESARROLLO GENERAL DE LA MATERIA

I.- Actualidad e Importancia del Tema.

la nueva Constitución Política de la República de El Salvador, promulgada el 7 de septiembre de 1950, entre muchas innovaciones importantes, contiene un precepto de gran trascedencia en el desarrollo de nuestras instituciones públicas; este principio es del de la irretroactividad de las leyes, principio que fué reconocido en forma absoluta por el régimen constitucional anterior, y es ahora objeto de serias limitaciones, cuyos fundamentos y alcances conviene precisar en forma científica.
El rpincipio de la irretroactividad de als leyes, manifestación categórica de la función esencialmente conservadora que el derecho en la vida social, tiene antiguo abolengo en la historia de la Ciencia Jurídica. Los juristas romanos, geniales constructores de sistemas que persisten a través de los siglos, supieron atender el anhelo de seguridad que se manifiesta en régimen social tan complejo y tan desarrollado jurídicamente como era el suyo; el viejo apotegma del Emperador Teodoro: "Leges et constitutiones fuluris centrum ect dare forman negotias, non ad facta praeterita revocari, nisi nomination et de proeterito tempore et adhuc pendentibus negoties cautun sit" (1) ha seguido siendo uno de los pilares fundamentales de al modernizaciones legislaciones.
pero el proceso cambiante de la vida social, no puede ser contenido por los rígidos cauces de la ley. El derecho, forma estratificante de la convivencia humana, es superado por la dialéctica del devenir colectivo. Cuando se operan cambios profundos en la estructura orgánica de la sociedad, la superestructura jurídica tiene que acomodarse a tales cambios y entonces el principio de la irretroactividad desaparece, para permitir el ajuste adecuado de las nuevas instituciones. Vienen más tarde períodos de calma y estabilidad y el aludido principio vuelve a convertirse en uno de los fundamentos del sistema.
Una de als características de la época en que vivimos, la constituye la inseguridad e encertidumbre con que los hombres contemplan el porvenir inmediato, síntoma inequívoco de toda etapa de transición histórica. El hombre contemporáneo siente que el suelo se le escapa de los pies, no encuentra sidero firme y estable; las instituciones, las cosas y los regímenes sociales varían, declinan y se convulcionan con velocidad inaudita. El complejo de <ansiedad>y el anhelo profundo de seguridad, vuelven a corroer el alma de los seres humanos, y es en estas condiciones particularmente dramáticas, que la nueva Carta Constitucional Salvadoreña decreta la limitación del rigorismo absoluto del viejo principio de la irretroactividad, haciendo posible así que algunas leyes puedan retrotraerse al pasado y contribuyendo, en esta forma, a aumentar la inseguridad que predomina en el constante fluir de la vida social. Urge pues, motivar y desarrollar los nuevos aspectos y modalidades que adquiere el principio a la irretroactividad de als leyes, haciendo un balance del desarrollo doctrinario que dicho principio ha adquirido en la ciencia jurídica contemporánea.
II- la Irretroactividad y la Teoría de la Norma Legal.
A pesar de lo antiguo que es el principio de la irretroactividad de als leyes y de que innumnerables tratadistas se han esforzado por aclarar y precisar adecuadamente su significado, sigue constituyendo un tema de investigación en donde abundan las dificultades y confuciones y en el cual todavía hay lugar para la pasión polémica, así como para las adquisiciones abstrusas y vacías. El yá clásico Escriche afirmaba: <<No hay principio más sencillo en apariencia que el de la no-retroactividad de las leyes; y sin ebmargo es bien difícil medir con exactitud toda su extensión. Esta es una de las materias ma´s arduas que se encuentran en el estudio de la ciencia del derecho>>. (2) Y casi un siglo más tarde, el enminente profesor italiano, Nicolás Coviello, se expresa en el mismo sentido: <<esta máxima (<<la ley no tiene fuerza retroactiva>>), que a primera vista parece un axioma de sentido camún y de evidencia intuitiva, tanto que aún los profanos en derecho la repiten frecuentemente, es sin embargo, una de las más abscuras>>. (3) Por eso mismo, algunos tratadistas han llegado a porponer hasta la exclusión de tal principio, tanto de la teoría general como de la diversas legislaciones; haciéndose eci de esta orientación, los redactores del Código Civil Alemán, roempieron definitivamente, con la tradición jurídica y excluyeron de sus preceptos el principio de irretroactividad.
Ante el maremágnun de disquisiciones, orientaciones, tendencias y ecuelas que versan sobre la irretrocatividad, la primera tarea que nos corresponde es la de tratar de aclarar los términos del problema mediante rigurosa delimitación. on frecuencia los tratadistas polemizan ardorosamente defendiendo sus respectivas teorías, y olvidan ponerse de acuerdo sobre el planteamiento mismo de la cuestión; por eso tenemos que decidir previamente, qué es lo que debemos etender por retroactividad de la ley, para después pasar a los fundamentos del por qué no debe permitirse la retroactividad y hasta qué limites debe la ley ser irretroactiva.
Unode los más grandes tratadistas del Derecho Civil contemporáneo, el Profesor Marcel Planiol, ha sabido precisar con la claridad y con la fina perspicaca que caracterizan al espíritu francés, los términos del problema de la irretroactividad de la ley. Vinculando este tema al problema más amplio de la teoría general de la norma jurídica, establece que: "La leynueva produce un efecto inmediato...a partir de su entrada en vigor, rige todos los actos y hechos jurídicos que se produzcan y odas las situaciones jur´diicas en vigor". (4) Es decir, el período de aplicación de la ley, comienza al vencerse el plazo respectivo de su promulgación y termina cuando la nueva ley que la deroga, entra en vigor. Ejemplifiquemos:
Si el plazo de la promulgación de una ley se vención el 1° de enero de 1900, y la nueva ley que la deroga entró en vigencia el 1°de enero de 1925, tenemos un período de 25 años durante el cual la ley de 1° de enero de 1900 debe regir todos los <<actos y hechos jurídicos>> que se produzcan, lo mismo que todas las situaciones jurídicas existentes; en otras palabras, todo al acaecer jurídico que se verifique durante dicho período, caerá bajo el imperio de la mencionada ley del 1° de enero de 1900. Por el contrario, alas actuaciones y hechos jurídicos que se produjeron entes del 1° de enero de 1900, no pueden ser regidos or la ley nueva, sino por la ley anterior; la compraventa que se hubiera realizado, digamos, el 31 de diciembre de 1899, es esencialmente válida si fué celebrada conforme las descripciones de la ley vigente en esa fecha, aún cuando la nueva ley vigente en esa fecha, aún cuando la nueva ley impusiera nuevas modalidades a la compraventa. Dicho acto, por haber llenado los requisitos de la ley imperante, es válido y no puede ser destruído o incvalidado por una ley posterior. la característica primordial de una norma, es pues, su orientación hacia el futuro y su imposibilidad lógica de revertirse hacia el pasado. Esto quiere decir que habrá retroactividad siempre qeu la nueva ley pretenda aplicarse con anterioridad al vencimiento del plazo de su promulgación.
En nuestro ejemplo si la ley del 1° de enero, de 1900 pretendiera aplicarse a hechos o actos anteriores a hechos o actos anteriores a esa fecha, entonces tendría manifiesto carácter retroactivo. Hasta aquí todo es fácil y sencillo ene l razonamiento; pero si ahondamos en análisis, encontramos las primeras dificultades; efectivamente, la ley nueva puede influir sobre el pasado, bien directamente, de una manera clara y expresa, imponiendo sus efectos con anterioridad a su promulgación (es la llamada retroactividad perfecta o plena), o de una maera indirecta, modificando las consecuencias lógias y naturales de actos o hechos realizados bajo el imperio de la ley antigua. Así, la célebre ley del 17 Nivoso, año II de la Rev. Francesa, (6 de enero de 1794) que regulaba las suceciones tuvo pronunciado carácter, retroactivo, al declararse aplicable a todas sus secesiones incluso las ya liquidadas y dicididas, que se huebieran abierto en los cinco años retrotrayendo sus efectos hasta el 14 de julio de 1789. He aquí, como dice Planiol, "una verdadera ley retroactiva" per hay casos en que la norma jurídica contenida enuna nueva leym sin proopnérselo directamente, afecta los actos y hechos jurídicos del pasado. La vida jurídica es múltiple y compleja; los actos no agotan instantáneamente la serie abundante de sus consecuencias, sino que la prolongan en el tiempo durante un plazo más o menos largo. Si la nueva ley afecta tales consecuencias, entonces se dice que hay efecto retroactivo. Una ley por ejemplo que mandara reducir los tipos de interés en los préstamos a mútuo, a partir de la fecha de su vigencia, afecta desde luego a todos los contratos de préstamo realizados en el pasado en una desus consecuencias más inmediatas y seguras y directas: el pago de cierto tipo de interés; por eso se considera que tal ley sería retroactiva, con retroactividad imperfecta, como dicen los autores. Pero si observamos las cosas con más detenimiento, llegamos a la conclusión de que en este caso no hay ni puede haber efecto retroactivo sino una, franca confusión terminológica; si se deduce la retroactividad por el mero hecho de que la nueva ley se pliqeu a consecuencia de actos pasados, entonces casi todas la leyes serían retroactivas, puesto que el encadenamiento de los hechos sociales hace que el pasado influya sobre el presente y que éste a su vez repercuta su acción sobre el futuro; por otra parte, la nueva ley, cumpliedno su destino de norma jurídica, al fijar un nuevo tipo de interés, lo hace contemplando el futuro, nunca hacia el pasado; no ordena, por ejemplo, que el acreedor devuelva los intereses que haya cobrado conforme la ley antigua, (lo que sí daría a la ley carácter retroactivo), sino que impone una nueva tasa de interés, a partir de la fecha de su promulgación. Los autores que califican de retroactiva a una ley semejante, lo hacen basados en que tal ley afecta los actos pasados en una desus consecuencias más inmediatas e importantes (en elc aso previsto: la nueva ley modifica el tipo de interés <<libremente>> acordado por las partes); en realidad no han calificado suficientemente el concepto de retroactividad y al oponerse al cumplimiento de la nueva ley lo que realmente pretenden es que la ley antigua prolongue sus efectos más allá del plazo señalado para su vigencia, má allá de su derogación. Si una ley fija un nuevo tipo de interés debe aplicarse éste, cuando termine el plazo de su correspondiente promulgación, a todos los contratos de préstamo que se realicen en el presente así como a los que, realizados conforme a la ley antigua, deben seguirse cumpliendo en el futuro. pero dichos autores sostienen lo contrario: la nueva ley, arguyen, regirá el tipo de interés para los nuevos contratos de préstamo que se realicen en el futuro, pero debe respetar los actos ya realizados, los cuales quedan definitivamente regulados por la ley antigua; al oponerse a la pretendida retroactividad de la ley nueva, lo que hacen es prolongar la eficacia de la ley antigua más allá del ámbito normal de su aplicación.
Por regla general, el nudo central de las discusiones y de als dificultades consiste en determinar, cuándo una ley debe ser considerada como retroactiva, pero no precisamente para los casos en que la ley se proyecta expresamente sobre el pasado, en los cuales su carácter retroactivo es obvio, sino para aquellos, en que proyectándose sobre el futuro, afecta las consecuencias de actos pasados. Estosd casos de <<retroactividad imperfecta>>, como se acostumbra llamar, introducen un criterio subjetivo, deleznable y movedizo, para el desarrollo de la teoría de la retroactividad.Efectivamente, la primer dificultad consiste en llamara retroactividad, a lo que en realidad no lo es; la segunda está en que hay que determinar cuáles, de las múltiples consecuencias que engendra el acto jurídico, son las que deberían se respectadas por la nueva ley las cales caen directamente bajo su dominio; y finalmente, la tercera dificultad consiste en encntrar el fundamento filosófico sobre el cual apoyarse para poer determinar en qué casos se aplica la ley antigua y en cuales, la ley nueva. Estos problemas han originado un sinnúmero de teorías en las que, alejándose el criterio objetivo del científico, sus autores han introducido el móvil y versátil criterio de la apreciación personal. Por eso puede decirse que existen tantas teoráis de la irretroactividad, como autores han abordado la materia: Revisar una a una dichas constituirá un trabajo agotador de muy poca utilidad práctica; lo que interesa es examinar las escuelas y teorías más testacadas y que aún están en boga en los círculos intelectuales a fin de encontrar la solución más acertada en el terreno teórico.
III.-Las Escuelas y Teorías más Importantes Sobre la Irretroactividad.
en primer lugar distinguiremos las teorías de derecho Privado y las teorías de Derecho Público; esta distinción obedece a exigencias de método, expositivo, más que a trascendentales diferencias entre ambos grupos. En realidad, los tratadistas de Derecho Privado (muy particularmente los de Derecho Civil) al abordar la teoría de la irretroactividad, lo han hecho con criterio universalizante y sus conclusiones las consideraron aplicables, no solamente a las normas de Derecho Privado, sino a todas las normas jurídicas en egenral; a su vez los tratadistas de Derecho P¿úblico, que han abordado el estudio de la irretroactividad, no se han limitado a sacar conclusiones para al Derecho penal o el Constitucional, por ejemplo sino que han elaborado teorías aplicables a todas las normas jurídicas. Sin embargo, el énfasis con que los primeros defienden los derechos del individuo, mientras que los segudos se apoyan principalmente en los intereses de la colectividad, constituye una base suficeinte para agrupar las teorías en dos grandes sectores:

I.-Teorías de la irretroactividad de Derecho Privado.
II.-Teorías de la irretroactividad de Derecho Público.

Empecemos con el grupo primero qeu es el más numeroso, pues el problema de la irretroactividad ha preocupado mucho más a los tratadistas de, Derecho Privado que a los de Derecho Público. Entre las escuelas y teorías más importantes pertenecientes al grupo primero, etudiaremos las siguientes:

1°Escuela de los Derechos Adquiridos:
Savigny (y Simoncelli).
Demolombe.
Merlin.
Baudry y Lacantinerie.
Lasalle (y Gabba)
Valverde.

2° Teoría del Derecho e Interés:
Laurent.

#°teoría de als situaciones objetivas.
Bonnencase.

4° Teoría del hecho CUmplido, <<factum praeterium>>
Planiol.
Conviello.
Ruggiero.
Vareille Sommiers
Roubier.

1°Escuela de los Derechos Adquiridos. La teoría de los "derechos adquiridos" propuesta por primera vez por blondeau nen 1809, es una de las paradojas más notables en la historia de la Ciencia Jurídica. A pesar de que tal teoría "es insuficiente y mal fundada>>, según el dicho de los señores Colin y Capitant (5) , ha tenido un éxito resonante, siendo aceptada por la jurisprudencia de los más diversos países así como por autores de mucha fama y prestigio. La teoría de los derechos adquiridos se convirtió, por decirlo así en una escuela clásica de indiscutible aceptación; pero lo más sorprendente de esta singular trayectoria de la doctrina consiste en el hecho de que la multitud de autores que lo propugnan y defiende, no logran todavía ponerse de acuerdo en la determinación esencial de la teoría, o sea, en el proceso básicamente decisivo del "Derecho Adquirido".
Sintéticamente formulada, la escuela que nos ocupa consiste en distinguir los <<derechos adquiridos>> bajo la ley de als meras expectativas; si la nueva ley afecta a los primeros se dice que es retroactiva, en tanto que si modifica o altera a las segundas, no comete ningún atentado. Con esta enunciación todo parece sencillo, pero en realidad la doctrina no hace más que eludir las dificultades, ella expresa los resultados sin haber demostrado previamente las premisas en que se funda; efectivamente, lo que se trata de saber es qué es un derecho adquirido y qué es una expectativa; y porque la ley nueva no debe aplicarse a aquellos y sí a las segundas. Es aquí donde empiezan las discuciones y las disquisiciones.
a) Teoria de Savigny.- Federico Carlos Savigny, en el Tomo VIII, párrafo CCCLXXXIV, de su notable obra <<Sistema de Derecho Romano>>, expone su teoría sobre la irretroactividad m teoría que más tarde sería intergada y corregida en algunos puntos por el tratadista italiano Simoncelli (6). según esta teoría , debemos distinguir tres clases de leyes: 1° Las que se refieren a la adquisición de los derechos; 2° Las que conciernen a la existencia o inexistencia, en su cas, de una institución jurídica; y 3° ls que modifican profundamente a una institución jurídica pero eson suprimir su existencia.

Ejemplo de la primera clase de leyes, sería la disposición que introdujera nuevos requisitos para adquirir la propiedad raíz; en tal caso, la propiedad adquirida plenamente la ley antigua, no puede ser afectada retroactivamente, en las otras dos clases de leyes, por basarse generalmente en motivos morales o político-sociales, no pueden ser limitadas por el principio de la irretroactividad. Tal sería el caso de una ley que aboliese la esclavitud. Considerada en abtracto esta teoría, parece tener un gran vigor científico, pero si ahondamos un poco el análisis, vemos que la referida distinción de las tres categorías de leyes, carece de criterio firme y seguro, pues no es posible establecer una diferenciación neta entre ellas. Savigny mismo se dio cuenta de als debilidades de su teoría, viéndose obligado a hacer una serie de reservas, distingos y excepciones, que prácticamente restan todo valor universal a su aludida teoría.

b) Teoría de Demolombe.-Observemos anticipadamente esta circunctancia los autores de la escuela de los derechos adquiridos, siempre se conforman con expresiones vagas y abstractas completamente alejadas de la realidad social. Sintéticamente, Demolombe, en su monumental obra, (7) nos dice que <<derecho adquirido es el que ha llegado a ser nuestro en forma debida>>; y más adelante, desarrollando el concepto, agrega que derecho adquirido <<es también, un hecho realizado bajo la antigua leym siendo dicho hecho el principio generador, la causa principal y eficiente de la consecuencia producida>>, se trata peus de un efecto que <<los particulares pidieron y debieron prever>> tales expresiones, como afirma Coviello (8) <<no dicen nada>> no peuden servirnos de base para una distinción científica.

c) Teoría de Merlin.-Para este autor, derechos adquiridos "sonlos que han entrado en nuestro patrimonio, se hacen parte de él, y ya no pueden quitársenos por aquél de quien hemos obtenido". (9) Como a las anteriores teorási podemos hacerle las siguientes objeciones: 1°, es un bilateral porque no contempla , aparentemente, más que los llamados "derechos patrimoniales>> o sea aquellos que tienen un marcado contenido econ´mico, dejando a un lado el cúmulo bastante numeroso e importante, de los derechos no patrimoniales; 2°, es vaga en sus expresiones, pues no se comprende el sentido exacto de la expresión <<hacerse parte del patrimonio>>; y 3°, evidentemente, dicha teoría no puede aplicarse a los hechos nuevos que son consecuencia de actos pasados y que, precisamente, son los que con frecuencia tienen a proteger la doctrina. (10)

d) Teoría de la facultad legal.- Para Baudry.Lacantinerie (11), el derecho adquirido no es más que "una facultad legal puesta e ejercicio" y con ello pretende haber sorteado todas las dificultades de la conceptualización. Sin embargo, su tesis también incurre en el defecto general de toda la escuela de los derechos adquiridos: es vaga y abstracta y además incurre en petición de principio, pues la facultad legal es la consecuencia directa e implícita de un derecho que hemos adquirido previamente; por tanto, al hablar de facultades legales en ejercicio, presuponemos los derechos adquiridos sin haber demostrado su existencia.

e) Teoría de Lasalle.- De todas las teorías que integran el común denominador de la Escuela de los Derechos Adquiridos, es la de Fernando Lasalle, la más sugerente, la más desarrolada, y por ello mismo, la más importante, Lasalle supo coordinar el problema de la rretroactividad, con el problema de la libertad; llevado por el énfasis de sus ideas políticas y consecuente con las orientaciones filosóficas que lograra captar del gran pensador alemán Hegel, hizo suyo el postulado, de este filósofo que dice: <<el sistema del Derecho es el reino de la libertad realizada>> (12) y por consiguiente, para él <<el concepto de la retroactividad no es otra cosa que el de una usurpación sobre la libertad y la responsabilidad del hombre >>. (13) por lo tanto ninguna ley peude ser retroactiva, pues <<da la libertad de pensar y de querer son principios intangibles sobre los cuales reposa todo derecho en general>>. Por consiguiente el derecho adquirido es aquel que ha tenido como causa adquisitiva la libre actividad humana desarrollada bajo la ley antigua.

En esta forma, la irretroactividad de la ley viene a ser nada menos que el respeto de la persona humana y de su libertad. <<Por el contratio, los derechos que la ley como tal confiere al individuo, y en los que para adquirirlos, su voluntad nointerviene para nada, no son más que cualidades y facultades generales (simples expectativas) que no existen más que por la leyes que las conceden y, por consiguiente, deben desaparecer con ellas>>. A pesar del inmenso bagaje doctrinario apoderado por Lasalle para justificar su teroria y a pesar del singular aporte que, más tarde, le proporcionara el ilustre jurista italianoGabba (14), su teoría no resiste el análisis científico; Lasalle deja de lado multitud de derechos que no provienen de la libre actuación de la vluntad individual (como son los que surgen por prescripción de la ley: los derechos de su sucesión ab-intestato, por ejemplo, los que surgen de un delito o cuasi delito, etc.) por eso en el desarrollo de su teoría, Lasalle tuvo que acudir a razonamientos sofísticos o meramente formales para superar aparentemente, la estrechez unilateral de su teoría.

Por otra parte, Lasalle en contradicción manifiesta con las ideas pol´tica que desea sustentar, incurre en las mismas fallas de el liberalismo que el criticaba, al convertir enun ente metafísico imponderable al ejercicio de la voluntad humana que con frecuencia no es ni libre ni autónoma y cuyos efectos jurídicos, cualesquiera que ellos sean, en definitiva a las orientaciones y limitaciones del sistema en que se desarrolla. El reconocimiento de la <<libre>> voluntad, lejos de ser garantía de la libertad humana, ha sido en muchas ocasiones, la forma de abatir dicha libertad. (15)

f) La Teoría de Valverde .- El notable civilista español, calixto Valverde, establece que el derecho adquirido tiene su causa inmediata en la libre voluntad de la persona, siendo su causa mediata, la facultad otorgada por la ley. De allí se deduce que, <<al ser la ley la que concede las facultades, puede quitar o suprimir las que concediera la ley anterior sin menoscabo de derecho alguno>>. Esta teoría de manifiesta orientación sincrética, tiende a fusionar la de Lasalle con la de Savigny, heredando los defectos y errores de ambas: 1°, hace descansar en la teoría metafísica de la libre voluntad humana el respeto del derecho adquirido; y 2°, sin llamarla expresamente <<ley institucional, como lo hace Savignym reclama la posibilidad retroactiva para la ley de interés general sin que haya una verdadera y clara delimitación, con respecto al reconcimiento de la autonomía absoluta de la libre voluntad.

g) Conclusión general sobre la escuela de los Derecho Adquiridos.- A las objeciones que hemos formulado al exponer las teorías más importantes de los derechos adquiridos podemos agregar por vía de conclusiones generales, las siguientes:
1° la mayoría de lso autores modernos de Derecho Civil, critican acerbamente la Escuela de los Derechos Adquiridos, negándosele validez científica. Por ejemplo, Nicolás Coviello se expresa así: <<esta teoría ( la de los derechos adquiridos) que por su aparente sencillez ha conquistado y mantiene aún tanto crédito, no solo es vaga e incierta en si misma y sin sólida base científica, sino también de aplicación difícil y a menudo imposible, para resolver los casos variadísimos que se presentan>>. (16) (1Y Marcel Planiol por su parte, afirma: <<puede cnsiderarse que la jurisprudencia admite esta distinción (derechos adquiridos y meras expectatvias); pero no por ello deja de ser absolutamente falsa desde el punto de vista científico>> (17) Entre los tratadistas de Derecho Público, la Escuela de los Derechos Adquiridos ha merecido también fuertes censuras. león Duguit, para no citar más que a uno de los Más conocidos y autorizados nos dice: <<pero estas dificultades (se refiere a las de la aplicación de la irretroactivdad) han sido aumentadas cómodamente por la introducción de una noción falsa y sin alcances: la distinción entre derechos adquiridos y derechos no adquiridos. Nadie ha sabido jamás lo que es un derechos adquirido>>. (18)

2° la misma utilización de la expresión <<derecho adquirido>> es poco afortuada, en cuanto entraña la posibilidad de jercer determinado poder sobre otra persona, significa lo mismo, ya se llame simplemente <<derecho" o se agregue, el aditamiento "adquirido" que lo convierte, como dice Coviello en "una expresión sustancialmente tutológica".
la terminología que criticamos, fue tomada de los juristas de la Escuela de Derecho natural o de Gentes, para los cuales la expresión <<derecho adquirido>>, tenía un verdadero sentido, pues designaba los derechos que el hombre adquiría ene l proceso de la convivencia social y que se oponían a los derechos <<innatos o naturales>>. Pero al trasladar esa terminología, a la teoría de la retroactividad, resulta un galimatías absurdo que resta toda eficacia científica a la Escuela que lo sustenta.

3° Encierra una notoria deficiencia técnica. El concepto de derechos adquirido, es el eje central que sustenta toda la armazón de la teoría; pero resulta que como el referido concepto es impreciso en su contenido y sumamente fluido en sus contornos, la teoría se derrumba estrepitosamente. Cada vez que tratamos de informarnos acerca del contenido sustancial del derech adquirido, nos encoentramos con que cada autor expone su peculiar definición; habiendo tantas definiciones como autores han sustentado tal concepto. Cada autor se da cuenta de las limitaciones, estreches y defectos de las definiciones propuestas y, al elaborar la suya propia, pretendiendo superar los defectos y limitaciones señalados, incurre en otros nuevos. Nadie puede elaborar una definición correcta del derecho adquirido, pues que es este un concepto artificialmente formado cuya aplicación a la compleja y cambiante realidad jurídica, es imposible. Por eso mismo Vareille Sommiers, desafió al <<mejor civiliesta>> para que diera una definición correcta y satisfactoria del derecho adquirido (19) y su reto sigue en pie, sin que nadie entre los partidarios del derecho adquirido haya osado recoger el guante.

La distinción entre derechos andquiridos y meras expectativas, es, como dice paniol, <<artificial y viscosa>>; nunca se pueden precisar científicamente los límites entre unos y otras; por ejemplo, los derechos feudales, los derechos del propietario de esclavos, eran indiscutiblemente, <<derechos adquiridos>> y sin embargo han sido abolidos por las legislaciones modernas, sinq eu a nadie se le ocurra tachar tales legislaciones de retroactivas. Pero esta consfusión se ahonda más, cuando tratamos de saber si las leyes deben respetar únicamente al <<derecho adquirido>> y no a sus <<consecuencias>>; porque hay autores que reclaman el respeto absoluto a tales <<consecuencias>>; llegándose al extremo de que Gabba (20) por ejemplo, reclame una escolástica distinción entre <<consecuencias>> y <<efectos>> de los derechos adquiridos. Y en este maremágnum de distingos y excepciones, el jurista pierde el juicio, arroja por laborda la teoría tan trabajosamente elaborada y concluye afirmando que <la teoría de la rretroactividad se reduce a una cuestión de apreciación>> y que el juez, <<en cada caso debe decidirsobre la aplicación de la nueva ley, según sea la intención del legislador de respetar o no el derecho>>(21) Es decir, que el más grande de los juristas intalianos que propugna la teoría del derecho adquirido, desalentado ante las insalvables dificultades que se le presentan, abandona todo criterio de universalidad y de objetividad científica y se arroja en brazos de la arbitrariedad judicial.

4° la teoría del derecho adquirido es insuficiente. El concepto del derecho adquirido es limitado arbitrariamente, primero, al ámbito del derecho privado, y segundo, al de los derechos primordiales. Ambas limitaciones no tienen azón de ser: las características del derecho adquirido como atribución del poder jurídico, se presentan tanto en el Derecho Privado como en el público; por otra parte, a diferencia de lo que pasa en el Derecho Francés, la irretroactividad de la ley es para nosotros una norma constiturional expresa, que como tal, se aplica sin distinción a toda clase de leyes. En cuanto a la segunda limitación, al reducir los derechos adquiridos a meros derechos patrimoniales, introduce un factor excluyente que deja de lado importantísimos aspectos de la personalidad jurídica.

5° la teoría del derecho adquirido está mal fundada. La teoría , al querer proteger el interés individual como baluarte inexpugnable, consagra muchas veces el triunfo del egoísmo. De allí que, como dicen Gomis y Muñoz, "de atenernos estrictamente a la teoría de los derechos adquiridos, resultaría así que el interés de unos cuantos, dificultaría seriamente la marcha antecedente y progresiva del derecho. Además la nueva ley tiende a protege intereses olvidados por la anterior, y por ende sufrirían las consecuencias de los derechos adquiridos, precisamente los desheredados, lso débiles e incultos>> (22).

En el problema de la irretroactividad de la ley, emerge la eterna cuestión, la pugna tradicional ante la orientación altruista de la nueva ley y el egoísmo engendrado y desarrollado al calor de la ley antigua. En realidad no es concebible como pueda hablarse de <<derechos adquiridos>>, frente a la ley y el Estado. No pueden haber derechos adquiridos frente a la ley, como tampoco puede perpetuarse el imperio del mal y el egoísmo.

Por otra parte, la ley neuva, se supone mejor y más justa que la ley antigua; no habría ninguna razón para reformar la ley antigua, si no la encontraramos imperfecta. Por tanto, cuando enarbolamos la bandera de "los derechos adquiridos", pretendemos vigorizar y resucitar una ley caduca e injusta y perpetuar la injusticia.

2° Teoría del derecho e Interés. Conociendo los derechos de la teoría de los derechos adquiridos, el gran jurista belga Laurent, en sus famosos <<Príncippes de roit Civil francaise", (23) trató de sustituirla por otra que hacía entrar el límite de la retroactividad de la leym en la distición entre el derecho y el interés. La ley nueva no puede modificar los derechos <<que tienen usu fundamento en la ley antigua; en cambio puede afectar sin ser tachada de retroactiva a los simples intereses o utilidades de hecho que se disfrutaban bajo la ley antigua>>. Esta doctrina tiene el mérito de superar la deficiecnia terminológica de la de los derechos adquiridos, y evita la absurda contraposición entre derecho y facultad jurídica.

La doctrina de Laurent ha sido acogida poco favorablemente por la crítica. En realidad es tan deficiente, por lo menos, como al teoría de los derechos adquiridos. Abstractamente, siguiendo las indicaciones de Laurent es fácil distinguir el <<derecho>> como auna utilidad garantizada por la ley, del mero <<interés>>, como simple utilidad de hecho. Poero en la practica tal criterio <<conduce a obscuridades que la doctrina común>>, como ha comentado Planiol.

Recordemos que para la numerosa escuela encabeza Yhering, <<el derecho no es más que el interés reconocido por la ley>>, por tanto, la distinción artificial y formalista entre derecho e interés, aparte de carecer de verdadero criterio científico, multiplica las dificultades de la irretroactividad, en vez de reduciralas y simplificarlas.

3° Teoría de las situacines jur´dicias abstractas y concretas. j. Bonnencase, en su <<Introducción al Estudio del Derecho>> (pág. 207 a 211) , ha hecho un serio esfuerzo para superar las deficciencias y limitaciones de als teorías anteriores: para Bonnencase es necesario distinguir entre situación jurídica abstracta, y situación juridica concreta. La primera consistiría <<en la manera de ser eventual o teórica de cada uno, respecto de una ley determinada>>; y la segunda en la <<manera de ser de una persona determinada, privada de un acto o de un hecho jurídico que ha hecho actuar, en su provecho o en su contra, las reglas de una institución jurídica, y en cual al mismo tiempo, le ha conferido efectivamente las ventajas y las obligaciones inherentes al funcionamiento de esa institución. En otras palabras, la situación jurídica abstracta es una simple marca de ser teórica, una esperanza de, beneficiarse con una ley; la situación jurídica concreta es una realidad positiva; es la ley funcionando en beneficio de una persona>>. Agrega Bonnencase, que para no ser retroactiva la ley debe respetar las situaciones jurídicaas concretas.

Por lo expuesto puede observarse: 1°, que esta teoría conduce a la irretroactividad absoluta de todas las leyes, puesto que todasituación jurídica concretam, todo derecho realizado positivamente, tiene que ser respetado por la nueva ley; 2°, la distinción entre situaciones jurídica abstractas y concretas es innecesaria, puesto que el problema de la retroactividad es esencialmente concreto, en el sentido de que surge siempre ante situaciones jurídicas concretas; y 3°, no se ve ningún fundamento científico sufciente para que la ley respete todas, absolutamente todas, la situaciones jurídicas concretas, aún en contra del interés general y aún a costa de los supremos intereses de la justicia.

4° Teorías del hecho cumplido o factum prae-terium. En este grupo colocamos a los autores contemporáneos que desechando de una manera definitiva la clásica teoría de los "derechos adquiridos>>, proyectan el problema de la irretroactividad dentro de la teoría de la norma jurídica y del sistema general de derecho vigente en determinado período histórico de una anción. Colocarnos en este grupo, a los señores Colin y Capitant, Planiol, Rouvier, Vereille Sommiers, Ruggiero, Chirón , Popovilief, Regeslsberger y Coviello.

Las características generales de este grupo son:

1°Su extendida sencillez, evistan abstracciones y distingos ocasionadores de confuciones. Volviendo a la antigua tradición del Derecho Romano, no discuten sobre los artificiales "derechos adquiridos>>, sino que formluna sus análisis y conclusiones sobre <<hechos realizados, concretos y tangibles>>.

2° Parten del hecho de que en las disposiciones legales que tratan de la retroactividad, hay dos reglas distintas: una, la relativa a que la ley no dispone sino para lo futuro; y otra, la de que no puede tener efecto retroactivo.

3°Reclaman para la ley nueva del porvenir, con raras excepciones que se justifican con un criterio condicionado a las circunstancias histórico-políticas.

4°La ley nueva no puede aplicarse al <<hecho realizado>>, al hecho cumplido bajo el imperio de la ley antigua, por razones de equidad y de utilidad social.

Dentro de las características generales, encontramos algunas diferencias y perculiaridades, propias de la tendencia de cad autor. Expondremos brevemente la más importantes:

a) Teoría de Colin y Capitant, (24) Estos señores, después de criticar seriamente la doctrina de los <<derechos adquiridos>>, sientan los siguientes principios: 1°, <<la ley nueva se palica a todos los hechos y a todas las situaciones futuras>>; 2°<<da la nueva no se retroae al pasado>> pus el legislador no puede, so pena de incurrir en contradicción encontrar mál el que se le haya obedecido antes, cuando emitió disposiciones diferentes; por otra parte, razones de equidad y de utilidad social, justifican también la no retroactividad, pues no se debe atentar contra las previsiones que las partes pidieron realizar legítimamente, cuando ejercían su actividad económica bajo el imperio de la ley antigua . 3°, a la regla general de que la ley nueva rige todos los hechos y todas las situaciones futuras, se le reconocen las siguientes excepciones:

-Los contratos una vez concluidos, quedan exclusivamente regidos por la ley vigente en la época en que fuerpn celebradios, y;
-La ley antigua continúa rigiendo los efectos futuros de actos anteriores, cuando la ley antigua continúa rigiendo los efectos futuros de actos anteriores, cuando la ley antigua y la aley nueva son supetorias a la voluntad de las partes.

Se puede hacer la teoría de Colin y capitant las siguientes observaciones:

1°Las excepciones admitidas por dichos autores, han sido forzadas por la orientación prediominante de la jurisprudencia francesa y no son muy consecuentes con la tesis general de la docrina por ellos sustentada.

2°Ambas excepciones pueden reducrise a una sola: el respeto a la soberanía de la voluntad de als partes en el ejercicio de la actividad económica.

3°Los autores dejan de lado el criterio del interés colectivo, siendo esta circunstancia el lado faco de su teoría.

El interés colectivo puede, por regla general, establecer el respeto de la voluntad de la partes; poer hay casos extraordinaris, en los que ese respecto tiene que suprimirse ante superiores exigencias del bienestar colectivo y de la justicia social. Ejemplo: el ya citado caso que reduzca el tipo de interés, o fije una moratoria al vencimiento del plazo etc.

b) Teoria de Plainol (25) Este autor parte de la distinción entre efectos inmediatos y efectos retroactivos. Las leyes nuevas tienen un efecto inmediato no solamente porqeu se presumen mejores que las enteriores, sino también porque es preciso asegurar la unidad de legislación en un país y evitar la concurrencia de dos leyes que regulen idéntica situación.

pero la ley nueva no puede tener efectos retroactivos es decir no puede aplicarse a actos pasados, los cuales se rigen por la ley vigente en el período de su realización. Por eso propone Planiol la nueva regla jurídica: <<tempus regit actum", por analogía con la famosa regla relativa a la territorialidad de la ley, <<locus regit actum>>.

Planiol admite las siguientes excepciones a la no retroactividad: 1°, cuandoel legislador declara expresamente el efecto retroactivo; 2°cuando la ley es interpretativa; 3° cuando se trata de una ley penal favorable al delincuente. Reconoce el autor citado que la retroactividad de las leyes puede ser bienhechora, a condición de que el legislador use de ella con prudencia.

Complementan la teoría de Planiol, sus tesis sobre <<aplicación de la ley a hechos posteriores a su abrogación>>: <<la extensión, naturaleza y formas de ejercitar nuestros derechos y cargas, pueden en cuenquier momento ser modificados por una nueva ley. Sólo en raras hipótesis, y por razones particulares...algunas situaciones continúan regidas por la ley ya abrogada>>. La abrogación de la ley antigua es instantánea; su dominio pertenece al pasado, en que el futuro es l dominio normal de la nueva ley. Planiol fija las excepciones así:
1° las leyes de derecho Público o que tengan carácter político se aplican sin ninguna excepción ni reserva, a todos los hechos posteriores a su promulgación.
2°El mismo principio rige, para las leyes de derecho Privado, aunque cn carácter menos absoluto; hay que distinguir aquellas materias que son regidas soberanamente por el legislador y las que dejan a la libre convención de las partes; en als primeras elige el mismo principio que para las normas de Derecho Público, en tanto que en las segundas, la ley antigua mantiene su vigencia, puesto que no habría razón para interponer la vigencia de la ley nueva, toda vez que esta permite a los particulares adoptar, mediante convenios, reglas distintas de las que ella misma fija.
Como se ve, la teoría de Planiol, sin bien ma´s apmplia que la de Colin y Capitant, llega a la misma conclusión: el límite de la eficacia positiva de la ley nueva, es el respeto a la voluntad soberanade als partes; podemos por consiguiente formular a esta teoría las mismas observaciones que hicimos a la de Colin y Capitart.

c) teoría de Coviello (26), Coviello acepta, en su parte sustancial, la teoría del "hecho cumplido" con algunas modificaciones. Para él, el principio de la no retroactividad tiene un fundamento racional y justo, porque <<la ley no puede obligar antes del existir>>. pero la ley nueva no podrá aplicarse a consecuencias de hecos pasados, aún cuando tales consecuenciasse efectúen bajo el imperio de la referida ley nueva "cuando su aplicación tenga como presupuesto necesario el hecho pasado, ya sea porque no fue conforme a la ley, o por constituir el elemento de echo de que surgen consecuencias jurídicas que no habrían nacifo para la antigua ley". En los demás casos la ley nueva se palica a todas las consecuencias de hechos pasados, sin excepción. En una palabra la ley nueva no puede afectar als consecuancias nuevas de un hecho pasado, sobre la única base de ese hecho pasado, Cobiello, corno los autores que sustentan la teroría del "factum praeterium", olvida o concede poca importancia al principio del orden público o del interés colectivo. habituados a ver por encima de todo el interés y el derecho del individuo, se despreocupan de la sociedad en que se mueve dicho individuo u por eso, sus conclusiones no son, ni pueden ser conpletas. Su lógica, esencialmente formalista, lo lleva a sentar premisas que no podemos aceptar; asi cuando se refiere a las leyes <<político.administrativas>>, afirma que "Si la ley declara incapaz de ser electo o elector que comete ciertos hechos, no podrá aplicarse a aquellas personas que los han verificado en sun tiempo en que no producían semejantes consecuencias>> Es decir, que sin un individuo comete un ehecho que constituye traición a la Patria, pero que no contestaba contemplado por la ley antigua pero sí por la ley nueva, había que admitir como elector a un hombre a todas luces indigno de serlo. Conclusión totalmente equivocada.

d) teoría de Rouber, Este autor en su interesante monografía <<Les Conflictsde Lois dans le temps>> (27) desarrolla apliamente la teoría del <<factum praeterium>> dándole su más completa elaboración. Su teoría sistetizada puede xponerse así: 1°, cuando la nueva ley pretende aplicarse a hechos verificados (facta praeterita) incurre en retroactividad; 2° cuando trata de aplicarse a situaciones pendientes (facta pendentia) hay que discutir entre partes anteriores a la enrada den vigor de la nueva ley, y partes posterores; las primeras no pueden ser afectadas por la nueva ley, en tanto que als segundas así peuden serlo. Finalmente, 3°, los hechos futuros (facta futura) contituyen el dominio natural de la ley nueva. para la aplicación de su teoría Roubier da las siguientes indicaciones: a) En toda situación jurídica podemos distinguir tres momentos: 1° el de su contitución: 2° el de producción de sus efectos; y 3° el de su extinción. b) Las leyes que ke rigen la constitución o extinción no peuden aplicarse, sin ser retroactivas, a la constitución o extinción ya realizadas de una situación jurídica. e) Los efectos ya producidos de una situación jurídica, no pueden ser afecados por la ley nueva; los efectos futuros caen directamete bajo el dominio de ésta. Estas distinciones son adecuadas especialmente, al ámbitodel Derecho privado en dodne la autonomía de la voluntad es de fuente engendradora de numerosas actuaciones. Queda en pie, como objeción general para toda la escuela del factum praeteritum, el tomar muy poco consideración los intereses supremos de la colectividad. Sometida con exceso a un formalismodemasiado técnico olvida, hasta cierto punto, que junto a los intereses del individuo están también los intereses de la sociedad.

Doctrinas de los Autores de Derecho Público.

Por regla general los autores de Derecho Público no toman en consideración el problema de la irretroactividad de las leyes; posiblemente lo consideran como un probelma de Derecho Privado, que no puede plantearse en el Derecho Púbico en donde las normas se aplican sin ninguna limitación que no sea la que los organismos supremos quieran imponerles. Es así como vemos autores como Stammler, Grosmam, tena, Fraga, Friedich, Schmitt, Dorado Montero, Giner de los Ríos, Bernan, etc., que desarrollan sus exposiciones sin eludir para nada al problema de la irretroactividad.
Pero en cambio hay otros autores que sí contemplan el roblema y lo estudia ofreciendo sus particulares soluciones. Entre estos sutores podemos hacer las siguientes agrupaciones:

1° Autores que son partidarios de la teoría de los <<derecos adquiridos>>.
2° Teoría correspondiente a los aprtidarios del Estado liberal burgués de Derecho.
3° Torías singulares de algunos autores. Y;
4° Teorías que se aplican a ramas especiales del derecho.

Veamos en particular cada uno de estos grupos.

Grupo 1°.-- Partidarios de la Teoría de los derechos Adquiridos Muchas tratadistas de derecho público han sufrido la influencia poderosa del Derecho Privado, tanto en lo que respecta sus métodos y técnicas como a sus teorías, sistemas e instituciones. No es de extrañar pues, que algunos tratados de derecho Público adopten la teoría de los derechos Adquiridos y la transplantes sin mayores discuciones, al sector jurídicoobjeto de sus especiales investigaciones. Y esto a pesar de las críticas tan severas que se han formulado a la teoría referencia.
Entre lso partidarios de la teoría de los derechos adquiridos tenemos en primer término a aquellos autores que, como F. Vives y Buenaventura Echeverría, aceptan dicha teoría sin ninguna discución ni análisis y no admiten ninguna posibilidad de leyes retroactivas. Vives nos dice: <<La razón establece que, als leyes no pueden tener efecto retroactivo...Algunos trataditas sostieen que el principio de la no retroactividad no debe aplicarse a las leyes penales cuando estas favorecen al reo...Estas excepciones no peuden modificar sin embargo el principio de la no retroactividad son relacion a los derechos adquiridos, es decir, los derechos nacidos en virtud de una ley deben subsistir a pesar de que cambie ésta; así lo exige el orden social y así lo han entendido los legisladores de todos los países civilizados>>. (28) En análogo sentido se expresa Echeverría quien, en su <<Derecho Constitucional Guatemalteco>> afirma que <<las únicas leyes que pueden dictarse con efecto retroactivo, o mejor dicho en efecto futuro pero que se refieren a hechos pasados, son las leyes penales... en caso de que la nueva ley... sea más favorable que al anterior>>>. (29).

En otro sector colocamos a los que aceptan la teoría de los derechos adquiridos, epro formulado al mismo tiempo un amplio margen de excepciones para que proceda la retroactividad en atención al interés colectivo. Tal es el caso de Consentini, cuando esn su <<Constitución Típica para México y América Latina>>. establece el siguiente precepto: <<Art. 300.-la ley no tiene efecto reroactivo, ni aporta perjuicio a los derechos adquiridos, salvo disposición contraria que procure moderar los efectos de una adquisición sin justo título, producto de conquista o de violencia>>. (30) Lo mismo puede decirse de la orientación de Laudenio Moreno (31) y de Heinrich Herrafahrdt, quien en su notable y sugerente <<Revolución y Ciencia del derecho>>, acepta la teoría de los derechos adquiridos, pero señalando, al mismo tiempo, el amplio campo de la retroactividad en las leyes que se emiten durante un período revolucionario. (32)

Tenemos también el caso del Profesor Rodolfo Bullrich, el cual al estudiar la ley como frente del Derecho Administrativose apoya el Art. 3° del Código Civil Argentino que establece que las leyes <<no tienen efecto retroactivo, ni peude alterar los derechos adquiridos>>, pero también se apoya en el Art. 5°, que dice: <<ninguna persona puede tener derechos irrevocablemente adquiridos contra una ley de orden público". (33)

Finalmente, dentro de esta misma orientación tenemos que señalar la jurisprudencia de varis países, la cual, al resolver cuestiones de Derecho Público, se ha apoyado en la clásica teoría de Derechos Adquiridos. Así tenemos a la jurisprudencia Argentina y a la de los Estados Unidos de América. La característica de esta jurisprudencia consiste: 1° en que se admite la retroactividad de las leyes civilesy de las administrativas . (Fallos Argentinos. Tomo 17 Pág. 22 y 8 Pet. 110; 184 U.S.); 2°en que reconoce expresamente los derechos adquiridos; y 3°, en que con gran franqueza reduce la garantía de la irretroactividad a la garantía de la propiedad. "Este poder de sancionar leyes retroactivas no es, sin embargo, absoluto y reconoce las limitaciones que nacen de la exigencia de otras garantías consagradas en la misma constitución. Y así ni las legislaturas ni los jueces prodrían arrebatar o alterar un derecho patrimonial adquirido al amparo de un estatuto anterior. En este caso el principio de la no retroactividad dehja de ser una simple norma legal para confundirse con la inviolabilidad de la propiedad>>. (Fallos. Tomo 179, Pág. 408. Escalada Marcelino vs. Caja Nacional de jubilaciones y Pensines.)

Grupo 2°.-- Teoría corresondiente a los partidarios del Estado Liberal Burgues del derecho.

El Estado liberal Burgues de Derecho surge con la gran crisis política de la evolución Francesa y su estructura se extiende por todo el mundo de civilización <<occidental", durante el siglo XiX y primeros lustros del XX. El Estado Liberal nace de la lucha que se libró por la burgues+ia en contra de las formas monárquicas y feudales del pasado; de ahín su carácter agresivamente polémico en la teoría, y su actitud de desconfianza ante cualquier posibilidad de tiranía en la práctica. Si en el poder centralizado podía resucitar el seculr poder absoluto del monarca, había que dividir ese poder en una curiosa trilogía de fuerzas que se controlen y vigilen mutuamente. El Estado se convierte en el <<Estado de Derecho>>en donde la ley regula y normaliza todas las actividades y en dodne, teóricamente, nada puede oponerse al imperio de la ley. Como dice García Palayo, el Estado de Derecho, dentro del complejo constitucional del Estado Liberal Burgués, <<significa que la totalidad de los miembros del Estado no sólo no han de actuar contra legem, sino también que únicamente pueden actuar secundum legem, es decir, con arreglo a normas previas, generales, claras y precisas y, por consiguiente, que queda eliminada la voluntad arbitraria, el derecho de excepción, la posibilidad de lesión de los derechos adquiridos>>. (34)

Así pues, en el Estado Liberal, para evitar incluso la arbitrariedad del legislador, se impone cmo precepto constitucional el principio de la irretroactividad; es preciso avitar, no solo el abuso del Poder Ejecutivo sino también el abuso de la competencia legislativa. La irretroactividad de la ley viene, pues, a convertirse en una de las que Schmit llama <<garantías legal-constitucionales>> (35) y que solamene se explican por las circunstancias históricas concretas que rodearon el nacimiento del Etsado Liberal, Y es aquí donde tenemos que recordar, una vez más, a Lassalle, cuyo Sistema de los Derechos Adquiridos vincula, como ya lo expusimos el problema de la irretroactividad al problema, más general y ma´s trascendente, de la libertad.

En el Estado Liberal, cuyo cuerpo sustancial todavía la mayor parte de las Ocnstituciones de Europa y América, la irretroactividad se convierte en una expresa ganrantía contitucional; tanto el juez como el Legislador, tienen que someterse a tal limitación. Conviene Recordar, sin embargo que en Francia, modelo típico del Estado Liberal, la irretroactividad de la ley no constituye una garantía constitucional (36); es simplemente un precepto del Código Civil, ley secundaria que obliga al Juez pero que de ninguna manera puede limitar al legislador. De ahí que la mayoría de los tratadistas Franceses de Derecho Público no le concedan mayor atención al principio de la irretroactividad, pues lo considera como precepto de Derecho Privado. En contra de esta opinión, el Profesor León Duguit nos dice lo siguiente: <<Se pregunta si la de la no retroactividad tiene fuerza de ley constitucinal... En general se da la solución negativa y se dice que el legislador puede siempre decidir, sin violar ningún principio constitucional, que una ley tenga retroactivo. En mi opinión esta proposición no puede ser admitida csin ciertas reservas. Desde luego si se cree, como yo lo creo, que la Declaración de Derechos de 1789 ( en la cual se admite la irretroactividad, únicamente para las leyes penales)tiene todavía fuerza de ley superior a las leyes ordinarias e incluso, a las leyes constitucionales, se debe decir que el legislador no podría, sin viola una regla positiva superior, que se impone a él, decidir que una ley penal tenga efecto retroactivo. En cuanto a las otras leyes distintas de las penales, el legislador puede, ciertamente, decidir, sin violar una regla constitucional escrita, que ellas tengan efecto retroactivo. Pero en todos los hechos, el legislador violaría, evidentemente, el derecho, haría una ley contraria al derecho>>.(37)

hemos transcrito la opinión del sabio catedrático francés por sus características profundamente singulares, pues, como ya dijimos, la mayor parte de los autores franceses son de opinión contraria. También en la Argentina la Constitución anterior a la promulgada bajo la presidencia del Coronel perón, no contenía ningún precepto relativo a la irretroactividad, pero, como hace notar Bullich en su citada obra de Derecho Administrativo, la jurisprudencia de aquél país ha asimilado por vía de interpretación, la irretroactividad con la garantía constitucional de la propiedad. (38)

Entre nosotros el problema no ofrece ninguna dificultad; tanto la Constitución vigente como las anteriores, modeladas dentro del espíritu del Estado Liberal, han elevadoa la categoría de precepto constitucional expreso, la regla de la irretroactividad de las leyes. Ella obliga, por tanto, a los jueces y legisladores.

3° Grupo.--Teorías Especiales de Algunos Autores.
Expondremos a continuación algunas teorías particulares formuladas por tratadistas de erecho Público muy connotados, cuyas ideas han contribuido a hacer más asequible el contenido jurídico de la regla de la irretroactividad.

Empecemos por la doctrina del enminente procesalista italiano Francisco carnelutti. Este autor tan penetrante y agudo ha expuesto en forma rápida su particular teoría sobre el problema de la irretroactividad. (39) El engloba el problema de la retroactividad dentro de su teoría de la <<perfección y eficacia del acto jurídico, eficacia que se traduce en una diferenncia entre la situació jurídica final y la situación inicial; si ambas situaciones son compatibles entonces subsisten las dos; todo depende de que la llamada situación final tenga eficacia constitutiva, extintiva o complementamentaria>>. Carnelutti, advierte que la fórmula contenida en el Art. 2° del Código Civil Italiano <<la ley lo dispone para el futuro, no tiene efecto retroactivo>> es completamente vana. "Aún sin ella las leyes autónomas seguirán no siendo tretroactivas. Por otra parte las leyes complementarias, si han de tener eficacia, no pueden dejar de ser retroactivas", como en el caso de las leyes interpretativas. Como puede verse, el famoso procesalista italiano desvía el análisis hacia simples aspectos formales sin entrar al fondo del problema y es por estas circunstancias que su teoríaha tenido muy poco éxito.

Entre los tratadistas de EDerecho Público que más atención le han dedicado al problema de la retroactividad, tenemos al profesor León Duguit cuya crítica de la teoría de los derechos adquiridos hemos expuesto más arriba, lo mismo que su opinión acerca de la irretroactividad de la ley es Norma de Derecho Constitucional francés, Según Duguit todas las complicaciones y dificultades de la retroactividad dese eliminarían, si se dintinguiese entre situaciones subjetivas: <<las situaciones objetivas o legales derivan directamente de la ley, incluso aquellas que nacen de un acto de voluntad que sería entonces la condición pero no la causa eficiente de su formación>>; por el contrario, las situaciones subjetivas consisten en manifestaciones de voluntad que, constituyen en la causa eficiente del nacimietno de ciertos hechos u obligaciones. Para Duguit, las situaciones objetivas, <<siguen todas als transformaciones de la ley y por ende, la ley nueva puede modificar una situación legal nacida anteriormente sin producir por ello un efecto retroactivo. Por consiguiente la regla que debiera seguirse es la siguiente. <<toda manifestación individual de voluntad está siempre en lo que respecta a su legalidad y a su validez, regida por la ley en vigor en el momento en que se produce, cualesquiera que sean las modificaciones aportadas posteriormente a la ley...Por el contrario si la ley no puede aplicarse a las manifestaciones de voluntad individual anteriores a su promulgación, se aplica, sin embargo, a las situaciones legales existentes en el momento de su promulgación>>. (40)

El resultado a que llega el profesor Duguit es, en cierto sentido, el mismo a que llegan los autores de la escuela del <<factum praeterium>>, pues en realidad Duguit se dejó influir por la orientación del Derecho Privado; sus razonamientos fundamentales coinciden con los de la jurisprudencia francesa en el sentido de consagrarel respeto, casi absoluto, al principio de la autonomía de la voluntad individual; por otra parte no es nada clara la distinción que, según Duguit, tiene que hacerse en una situación dada, pasa saber si la manifestación de voluntad es simplemente comdición o causa eficiente de su nacimiento; en este aspecto la teoría de Duguit es ambigua, aún cuando el énfasis general de su doctrina deja ver claramente su respeto a los actos individuales de voluntad.

Siguiendo las orientaciones fundamentales del profesor Duguit, Gastón Jeze se inclina por la necesidad de distinguir entre situaciones objetivas y subjetivas para resolver el problema de la retroactividad. En su obra <<Los Principios Generales de Derecho Administrativo>> nos dice <<la derogación de la Ley o el Reglamento no peude juridicamente surtir el efecto de borrar en relación con el pasado las concecuencias que han producido válidamente durante el tiempo que han estado en vigor. La ley o Reglamento habían creado situaciones jurídicas generales, poderes generales. Todo lo que ha sido regularmente realizado en virtud de estos poderes legales no han sido regularmente ejercitados, que laos efectos jurídicos producidos por los actos realizados en el ejercicio de efectos jurídicos producidos por los actos realizados en el ejercicio de estos poderes legales no ha podido producirse. Todo lo que jurídicamente podría intentarse sería, por nuevos actos jurídicos , crear o aplicar las situaciones jurídicas que en el porvenir restablescan el estado primitivo de las cosas>> (41)

Por tanto, para ambos autores la regla de la irretroactividad de als leyes es absoluta y categórica. No admite excepciones y se impone siempre, aun al legislador constituyente. Las leyes retroactivas podrán justificarse desde el punto de vista político, pero nunca de una manera esencialmente jurídica conslusión formalista que, en algunos casos estará en pugna con los intereses esenciales de la justicia.

Opinón de Hans Kelsen. Para Kelsen el problema de la irretroactividad no ofrece mayores dificulatades en Derecho Público; al igual que Duguit, el profesor vienés ataca la teoría de los derechos adquiridos, a los que él llama <<derechos bien adquiridos>>, <<cuyo centro de gravedad radica únicamente en la idea de una conservación de las clases poseedoras, protegidas pro el manto del derechos subjetivo>>.

En esta tendencia a mantener el poderío económico de una clase, poseedora -dice Kelsen- radica el sentido político de dogma (completamente jusnaturalista) de la obligación del Estado a respetar los derechos bien adquiridos. Originalmente se aplicó a la protección de la burguesía privada de derechos políticos, contra los monarcas absolutos; y así se explcia que la teoría haya sido aplicada únicamente a los derechos privados, a los patrimoniales de modo especial, pero no a los derechos políticos, públicos. Despúes de la burguesía conquistó el poder político, utilizó el dogma de los derechos bien adquiridos contra ciertas tendencias de la Legislación demasiado favorables a los intereses de las clases desposeídas, que luchaban por la conquista del Estado" (42)

Kelsen sostiene qu el dogma de la irretroactividad "es insostenible", pues "los derechos bien adquiridos pueden ser limitados y suprimidos, tanto mediante normas individuales como mediante normas generales". Para Kelsen la irretroactividad no constituye problema y por tanto no es para él materia para elaborar una teoría; si la Constitución no establece ninguna limitación al legislador, éste puede, evidentemente, emitir con toda propiedad jurídica, leyes retroactivas. Dentro de la orientación lógico-formalista. que caracteriza a la escuela vienesa, el problema de la retroactividad se disuelve y esfuma en un mero relativismo de normas ebstractas. Es precisamente este formalismo abstracto el lado débil del punto de vista de Kelsen, pues el derecho existe por urgentes necesidades sociales y tiene un hondo contenido humano; y si hacemos abstracción del aspecto humano para considerar sólo a la norma, en toda su pureza, haremos una cosntrucción metafísica carente de asidero real. Ls normas se han hechos para el hombre y no el hombre para la norma.

Teoría de Carré de Malberg. Para Carré de Malberg tampoco existe el problema de la retroactividad de la ley en los ámbitos del Derecho Público; el precepto contenido en el Art. 2° del Código Civil Francés <<la ley sólo dispone para. 1o porvenir; no tiene efecto retroactivo>> obliga únicamente a las autoridades administrativas y a las judiciales, pero no puede encadenar al legislador, pues éste <<es siempre dueño de derogar el principio de no retroactividad, pr lo mismo que es dueño normalmente de derogar sus propias leyes>>. (43) Rebatiendo la opinión de Duguit de que el principio de la no retroactividad forma parte como derecho consuetudinario del Derecho Constitucional Francés, afirma Carré que aún cuando ese principio estuviera consagrado por la tradición constitucional, <<no adquiriría por este hecho especial el valor reforzado que sólo pertenece a la Constitución formal>>, que es la única que se impone al legislador ordinario; en consecuencia, el legislador puede dictar leyes con efecto retroactivo siempre que lo estime conveniente.

la teoría de Carré se ciñé principalmente al Derehoc Público francés, no pretende ser una teoría universal; hay en ella; por otra parte, unilateralidad en cuanto que sólo contempla el interés colectivo presentaod por el Estado, y olvida o menosprecia los itntereses particulares, dignos también de consideración y aprecio.

Así pues, la tendencia general de los tratadistas del Derecho Público consiste en eliminar el problema de la retroactividad, dejándolo relegado, cuando mucho, a los árbitros del Derecho Privado. Algunos autores al estudiar determinadas ramas del Derecho Público, han abordado el problema de la retroactividad, resolviéndolo dentro de sus respectivas especialidades.
Como ejemplos típicos podemos citar a los siguientes:

La Retroactividad en el Derecho Penal.-- Con el triunfo de la Revolución Francesa, el liberalismo consagró como uno de los pilares más importantes del Derecho Penal, el Cláico apogema <<nullum crimen sine lege>>, que garantiza en favor del acusado, el principio de la legalidad previa prohibe, en consecuencia, la aplicación retroactiva de la ley penal. El Art. 8° de la famosa <<Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano>> de 1789, dice en su parte correspondiente: <<nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y legalmente aplicada>>. Estos principios se difunden por todas las legislaciones y llegaron a adquirir categoría de axiomas jurídicos.

Pero ya en los comienzos del presente siglo, la crítica científica empezó a minar los fundamentos del aludido apotegma clásico" surgiendo corrientes innovadoras que trataban de susperar la limitción de ese principio. Así tenemos al profesor Gastón Jeze, quien se pregunta si el legislador puede disponer retroactiviamente que un hecho determinado, lícito el momento de su realización, deba considerarse delictivo; y su respuesta, ceñida a una rigurosa lógica, es la siguiente: "el legislador puede... por vía general e impersonal, colocar o conceder a los agrentes públicos el poder colocar a los individuos en un determinado status legal...aún por razón de un hecho anteriormente realizado>>, La, ley nueva realiza un proceso social y por lo tanto, lógicamente hay que admitir que una ley general e impersonal pueda organizar el poder de los agentes públicos de infringir una pena a todos los individuos que hayan cometido ya un hecho, aunque éste no hubiere sido declarado punible por la ley vigente en el día en que se realizó>>.(44)

Jeze reconoce sin embargo, que si la conclusión es evidentemente correcta dentro de los más severos cánones de la lógica jurídica, no siempre la satisfacción a las necesidades de la paz pública y de tranquilidad, por cuyo motivo las naciones mantienen todavía, vigente, el principio de <<no hay pena sin ley anterior>>. el cual, para el auto citado, no es un principio jurídico, sino un principio político. Sin embargo la lógica jurídica se va imponiendo lentamente,pr vía de excepción al menos., en contra del absolutismo del aludido principio, como lo demuestran numerosos ejemplos de la legislación francesa.

Paralelamente, lso avances de la Criminología contemporánesa modifican notablemente el punto de vista liberal frente al hombre delincuente; la peligrosidad es ahor al abase fundamental para la aplicación de medidas de control social, no importandso que los síntomas de peligrosidad estén o no contemplados por la ley. Esta respectiva teórica que desde los tiempos de Ferri venía inquietando a muchos ilustres pensadores, recibió por primera vez su consagración práctica en la Ley Penal en la Constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El gran penalista José Agustín Martínez dice al respecto: que el apotegma clásico Nullum crimen et nulla poena sine previa lege penale, <<que recibió su consagración normativa de als conquistas de la Revolución Francesa>>, ha sido derribado << por otra revolución no menos trascendente ...Es lógico que... a una concepción nueva del Estado, corresponda una concepción nueva del derecho de castigar>>. (45)

Un problema de iíndole particular se presenta cuando se trata la aplicación de leyes dictadas sólo para determinadas relaciones temporales. El problema consiste en saber si cuando dicha relación temporal dha desaparecido, se puede aplicar la ley temporal respectiva a un hecho cometido bajo su imperio pero que, cuando se trata de castigarlo se cuanta bajo los auspicios más favorables de la legislación normal o permanente. Los partidarios de la solución liberal reclaman qe se aplique la ley más favorable al reo, pero tal resultado perjudicaría los intereses supremos de la colectividad. Veamos un caso concreto: un individuo que especula con el habmbre del pueblo, vende la lehca a un precio superior al precio oficial, haciéndose, por lo tanto, acreedor de una sanción; cuando se juzga a dicho individuo la venta de la leche ha sido autorizada a un precio mayor que aquel a que la vendió el reo. ¿Deberán los tribunales absolverlo o mantendrán la palicacion de la pena que establece la ley ya derogada? De acuerdo con la doctrina sustentada per Menzgner y Frank, debe aplicarse la sanción de la ley temporal, porque precisamente el carácter temporal de la ley están indicado que la acción sólo es punible si se realiza dentro de determinado espacio de tiempo. La ley nueva no puede favorcedr la condición del encausado, porque no crea un atenuante en el estado jurídico no reduce propiamente la pena, simplemente econoce nuevas circunstancias que condicionan la licitud de los hechos qué en el futuro se realicen. En este caso la ley nueva no se revierte al pasado y no hay problema de retroactividad (46).

La Irretroactividad en Derecho Procesal.-- Por la íntima vinculación existente entre el Derecho Procesal Civil y el Derecho Civil, muchos tratadistas de Derehco Privado al estudiar el problema de la iretroactividad extienden sus conclusiones al campo del Derecho Procesal; por lo general, los partidarios del respeto a los derechos adquiridos extienden la irretroactividad a las leyes procesal; por el contrario, los representantes de las nuevas tendencias reconocen que las leyes procesales se aplican sin reserva a todas las situaciones procesales futuras o pendientes. Planiol es categórico al respecto: <<es imposible admitir que las instituciones abolidas continúen funcionando bajo el imperio de una nueva ley>> (47) En líneas, generalezs, esta doctrinada coincide con la de los procesadistas más acreditados, tales como Chiovenda, Carnelutti, Calamandrei, Goldmitsh, Couture, etc; sin embargo hay algunas discrepancias importantes:

1° En lo qeu respecta a la prueba; los procesadiatas consideran que la prueba s materia propia del Derecho Procesal pues tiende a formar la convicción del Juez; por consiguiente <<sólo admítese de acuerdocon la ley procesal en que sea necesaria porque sólo esta puede determinar cuáles son los medios indóneos para formarla. Si realmente un derecho subjetivo no peude probarse sino con un sólo medio de prueba y ésta queda suprimida por la nueva ley, débese esto a cambio de condiciones del tiempo (económicas, morales, religiosas) a las cuales precisamente se acomoda la nueva ley>>. (48) En cambio los civilistas, con rara unanimidad, basándose en la necesidad de la seguridad económica, del respeto al derechos adquirido, etc., reclaman la aplicación de la ley antigua para la fijación y regulación de los medio de prueba. Pro siendo la ley procesal una ley de orden público, no pueden ser tomadas en consideración las manifestaciones del interés privado. (49)

2° En los que respecta a los procesos pendientes. Los civilistas reclaman la aplicación de la ley antigua hasta la terminación del proceso. Los procesalistas, con mayor rigor y con mejor precisión científica, reclaman la aplicación inmediata de la nueva ley, de manera que el juicio debe ser concluido y resuelto, conforme las disposiciones innovadoras, que se suponen mejores que las derogadas.

la Irretroactividad en el Derecho Fiscal.-- En el ámbito del Derecho Fiscal también se presentan con notable agudeza, problemas relativos a la irretroactivida de las leyes; es principalmente en el aspecto positivo en donde encontramos conflictos de esta clase, conflictos que confirman ampliamente la tesis de la jurisprudencia argentina ya citada, en el sentido de que la garantía e la irretroactividad pretende ser confundida con la garantía de la propiedad.

La influencia del Derecho Privado en este punto es verdadramente noable; muchos autores hablan de los derechos adquiridos del sujeto pasivo de la imposición con el fin de eludir las cargas fiscales; otros pretenden aplciar las tesis más modernas de Planiol y de Roubier; pero también se levantan otros tratadistas para defender los fueros pecualiares del Derecho Público y del Estado. Entre estas últimas tendencias señalaremos las dos más imporatantes.

la primera sostiene que las leyes impositivas sólo son aplicables a aquellas situaciones señaladas por la misma ley como hechos generadores de la carga fiscal y que se realicen con posteioridad a si vigencia. Es esta aplicación directa de la teoría del <<factum praeterium>>; la ley fiscal se aplica a las situaciones que surjan a partir de su vigencia; el hecho pasado sigue intangible.

la doctrina contempla, principalmente, los intereses del Estado y las ingentes necesidades que debe atender cualquier situación económicaque de capacidad actual a un individuo para poer contribuir a los gastos generales, puede y debe ser contemplada por la ley fiscal aún cuando tal situación haya tenido su realización en el pasado. Toda ley posibilita es de orden público y, por lo tanto, no se encuentra limitada por la irretroactivdad; sus únicas limitaciones surgirán de consideraciónes, político--económicas cuya apreciación soberana corresponde única y exclusivamente al Estado. (50)


SEGUNDA PARTE

LA IRRETROACTIVIDAD EN EL DERECHO
SALVADOREÑO

Antecedentes Históricos. El principio de la irretroactividad tiene respetables antecedentes en nuestro sistema general de derecho; su consagración institucional adviene, por decirlo así, con la culminación de nuestra independencia. Aún cuando nuestra tradición jurídica sea heredera directa de la rica y sabia tradición española en la que podemos remontarnos hasta el Fuero Juzgo para encontrar antecedentes lejanísimos, nos bastará citar las instituciones de nuestra vida nacional ya independizada, para el propósio que perseguimos.

la primer Constitución salvadoreña promulagada el 12 de junio de 1824, porsiblemente por la premura con que fue elaborada no contiene precepto alguno relativo a ,a irretroactividad de la leyes, pero en cambio, la Constitución Federal del mismo año contiene la siguiente disposición:

<<Art. 175. No podrán el Congreo, las Asambleas, no las demás autoridades...
8° Dar leyes....retroactivas>>.

En enunciado anterior es claro y determinante. Una prohibición de carácter absoluto se extendía, no solamente al Congreso Federal,--El poder Legislativo Supremo-- Sino también a las Asambleas Legislativas de los Estados t, en general, a toda autoridad, les estaba coartada la poribilidad de emitir leyes que tuvieran carácter retroactivo sin excepción ninguna. Sin embargo, la interpretación doctrinario y práctica que se llevó ha cabo en los convulsivos años de nuestra malograda Federación, estableció dos clases de excepciones al aludido principio de la irretroactividad:
1a. la que se refería a las leyes de procedimientos.
2a. La que se refería a las leyes de orden público.
La primera excepción la encontramos contenida en el Decreto--Ley emitido por el Congreso Federal co fecha 17 de noviembre de 1832, mediante el cual se creaba un tribunal esécial para juzgar a José mar+ia Cornejo, Antonio José Cañas y otros hombres públicos salvadoreñosque habían sido derrotados en su luhca contra el General Francisco Morazán, Presidente de la Federación. Dicho decreto fue atacado por los mismos enjuiciados, como violatorio de la garantía contenida en el N° 8° del Art. 175 arriba transcrito, afirmando, por tanto, que <<la ley tenía la calidad de retroactiva>>. Pero lo misma ley, en uno de sus <<considerandos>> se encargó de rebatir tal objeción: <<toda disposición legislativa que preste ma´s agarantías o establezca tribunales más conformes con el sistema constitucional, puede y debe obrar sin objeción de retroactividad sobre acusados por hechos anteriores>>. (51)

La tesis moderna de que la competencia de los tribunales <<se establece no el interés del Juez, ni en el interés particular de las partes, sino en razón de consideraciones de utilidad pública, de orden social, de justicia social>>. (52) tuvo plena vigencia entre nosotros, hace más de cienc años, la ley procesal se cumple inmediatamente que entra en vigencia y se aplica a hechos acaecidos con anterioridad a su promulgación.

Con sentido más pronunciado todavía, tenemos ley emitida por el Congreso Federal el 17 de diciembre de 1825, la cual estableció la competencia de las cortes superiores de justicia en aquellas casas que a partir del 15 de septiembre de 1821 <<se hallaban pendientes en último recurso y que debería conocer en aquella época el Tribunal Supemo de Justicia de España>>. Es de observar que, mientras la ley del 17 de noviembre de 1832 suscitó fuertes debates y agudas impugnaciones por referirse a un enconado problema político, la última ley que hemos citado --la del 17 de diciembre de 1825-- no suscitó problema alguno y fué aceptada fácilmente por la opinión pública pues satisfacía una urgente necesidad procesal surgida con motivo de la declaración de independencia. Ambas leyes, sin embargo, descansaban en el mismo principio: las leyes procesales no tienen problemas de retroactividad y se aplican plenamente a partir de su vigencia.

En cuanto a la excepción de las leyes que se refieren al orden público tenemos un ejemplo de la famosa ley decretada por la Asamblea Legislativa salvadoreña el 21 de octubre de 1834, mediante la cual se declaran nulos los actos, leyes, órdenes, emanadas por las autoridades supremas que imperaban en El Salvador bajo el mando ejecutivo del Vicejefe Joaquín San Martín en el período comprendido entre el 9 de febrero de 1833 y el 23 de junio de 1834; conforme a dicha let --se dan por insubsistentens y de ningún valor los procesos y sentencias en primera y segunda instancia (emitidos) por cualquier tribunal, siempre que se hallen en atingencia con la política>>; esta última fase, que hemos subrayado, indica claramente las razones de orden público impetrantes, que el nuevo régimen imponía a raíz de la caída del Vice--Jefe San Martín. Sin embargo, cuando las actuaciones realizadas durante el régimen caído no afectaban directamente el orden público, se les admitía plena validez. Así lo dice expresamente el numeral II de la Ley citada:<<Se exceptúan de las reglas anteriores los actos puramente judiciales y todos aquellos que surtieron un efecto momentáneo y transitorio, a los cuales no peude darse retroacción, sin causar daño positivo al interés general o prarticular>>.

Las reformas llevadas a cabo en la Constitución Federal, 1835, no afectaron esencialmente el principio de la irretroactividad consagrado por aquella. Este principio se mantuvo vigente, con sus características señaladas hasta el malhadado derrumbamiento del Pacto Federal.

En la Constitución salvadoreña de 1841 encontramos las siguientes disposiciones:
<<Art. 176...Ordenes, providencias o sentencias retroactivas...son injustas, opresivas y nulas>>.

El principio de la no retroactividad de las leyes vuelve a ser consagrado en términos absolutos y enérgicos; toda ley, comprendido ese concepto dentro del de <<orden>> o <<providencias>>, que tenga tal carácter es nula de pelno derecho. Pero el constituyente de 1841 no se detiene ahí; recuerda las críticas apasionadas que se hicieron a las leyes, que creaban tribunales especiales para juzgar delitos políticos cuando imperaba la Constitución Federal y, entonces, por medio del Art. 80 establece el principio de que <<sólo los tribunales establecidos con anterioridad por la ley>>, son competentes para conocer en causas civiles y criminales. Los tribunales establecidos con anterioridad por la ley>>, son compententes para conocer en causas civiles y criminales. Los tribunales especiales quedan abolidos, pero no por oponerse al principio de la no retroactividad, sino por ser>>contrarios al principio de igualdad, de derechos y condiciones>>. De todos modos, las leyes procesales, por lo menos en lo que toca a la erección de nuevas jurisdicciones tenían esa seria limitación. Las sucesivas constituciones de 1864, 1871, 1872 y 1880 no tienen ninguna disposición relativa a la irretroactividad de las leyes, por lo cual este principio dejó de ser, durante la vigencia de tales ordenamientos, una norma de Derecho Constitucional, para ser solamente, norma del Derecho Privado, consagrada por el Art. 9 del Código Civil.

En la contitución de 1883 vuelve al principio de la irretroactividad a ser consagrado como norma constitucional. El Art. 21, inciso 2° de la citada carta, nos dice: <<Las leyes no peuden tener fuerza ni efecto retroactivo>>. Esta disposición es el antecedente inmediato del Art. 24 de la Constitución de 1886, en el cual se fija de manera definitiva, la doctrina salvadoreña de Derecho Público sobre la irretroactividad de la ley.

Efectivamente, el Art. 24 citado, dice: <<Las leyes no pueden tener efecto retroactivo, excepto en materia penal, cuando la nueva key sea favorable al delincuente>>: Este precepto que permanece vigente durante 64 años, es la base fundamental de la irretroactividad. Las Constituciones Federales de 1898 y de 1921, no hicieron más que reproducirlo con variaantes no esenciales, en su correspondientes artículos 34 y 48.

De conformidad con el citado Art. 24, la irretroactividad de la ley, presentaba los siguientes caracteres:

1°la prohibición de la retroactividad era absoluta; se aplicaba tanto a las leyes de Derecho Privado como a las de Derecho Público.

2° La única excepción expresa admitida por la Constitución, se refiere a las leyes de Derecho Pemnal pero solamente para el caso de que la nueva ley favoreciera al delincuente.

3°la rigidez del absolutismo de la prohibición constitucinal, únicamente podía ser atemperada buscando refugio tanto en el Art. 8° como en el Art. 40 de la citada Constitución.

Veamos ahora cómo tales disposiciones han sido interpretadas y desarrolladas tanto por la doctrina, como por la práctica de nuestros tribunales y asambleas legislativas.
A) La Doctrina.-- El Dr. Salvador Venezuela, en el Tomo primero de sus <<Instituciones de Derecho Civil Salvadoreño>>, Capítulo V, desarrolla la teoría de la irretroactividad de la ley, siguiedo en su exposición a dos grandes autores. Escriche y Chacón, ambos partidarios de la doctrina de los derechos adquiridos. para que una ley sea retroactiva, deben concurrir estas circuanstancias: 1°, <<que la ley mire hacia atrás o vuelva lo pasado y lo mude; y 2°, que esta noveción sea en perjuicio de las personas que son objeto de sus disposiciones>>. El fundamento de la irretroactividad, lo encuentra Venezuela en que <<la razón dice que es imposible dirigir acciones que pasaron, e injusto alterar derechos adquiridos>>.

para determinar lo que es un derecho adquirido Valenzuela acude a la distinción de Chacón entre elementos permanentementes y variables del derecho, que corresponden a los intereses permanentes y variables de la sociedad; <<a la primera categoría pertenecen los derechos de propiedad, de familia y los demás que nacen de los actos de voluntad, gratuitos u oneroros; y a la segunda, todas las otras materias de derecho>>. Los elementos permanentes son los derechos adquiridos y no pueden ser objeto de leyes retroactivas, pues sin ellos, la sociedad no podría existir. Por el contrario, los elementos variables, <<no constituyen derechos adquiridos, sino simples expectativas que se desvanecen por el fecto de las disposiciones contrarias de una ley nueva>>.

Como puede verse, tdos los efectos y vauedades que hemos señalado a al doctrina de los derechos adquiridos en la II parte de este trabajo, aparecen aquí con notable relieve y claridad. ya no solo se incurre en el uso de la defectuosa terminología, sino que se utiliza otra distinción más criticable todavía, entre elementos variables y permanentes, que lleva en sí una verdadera petición de principio; efectivamente, so lo permanente es lo que debe perdurar, antes de señalar como permanente una institución, tenemos que demostrar como y porqué debe perpetuarse; cosa casi imposible, puesto que no hay una sola institución jurídica que no esté sujeta a cambios conforme al devenir del proceso histórico.

FInalmente, Valenzuela discute si el rpincipio de la irretroactividad obliga sólo al Juez y no al legislador y concluye afirmando que: <<El principio de no retroactividad de la ley no obliga al legislador sino respecto a los elementos y están garantizados por nuestra Constitución. (V. el Título II y especialmente los Artículos 8, 9, 10, 20, 21, 23, 30, 31 y 34).>>

Enlo que respecta a la excepción e la ley penal favorable al reo, valenzuela encuentra su fundamento en la circunstancia d que <<sería demasiado rigor aplicar la ley antigua, considerada como excesiva por el legislador mismo, y se daría además el extraño expectáculo de dos reos de un mismo delito castigados el uno con más severidad que el otro, solamente por la circunstancia de haber delinquido, aquel por la mañana y éste por la tarde>>.

B) la práctica de nuestros tribunales.-- La jurisprudencia civil salvadoreña ha aplicado, en muy pocas ocasiones tanto el art. 234 de la Constitución del 86, como el Art. 9 del Código Civil, que se refieren, como ya se dijo, a la irretroactividad de al leyes. Como suele uceder con las tesis sustentadas por los altos tribunales, la jurisprudencia sobre la irretroactividad no constituye un cuerpo sistemético de doctrina, coherente y homogéneo, sino un conjunto de tesis varias y algunas veces contradictorias con grandes lagunas, que dificultan la elabración de una dioctrina jurisprudencial. Esto es una lógica consecuencia de las limitaciones de la jurisprudencia como fuente de derecho los tribunales conocen únicamente de los casos concretos que las partes someten a su decisión; no pueden, por consiguiente, abarcar todas las facetas teóricas del problema; y en cuanto a las contradicicones, ya proverbiales en todos los repertorios jurisprudenciales del mundo, ellas no son otra cosa que la expresión de la capacidad humana para el error y para la rectificación o viceversa, y con concecuencia de la libertad absoluta, que los tribunales deben tener al emitir sus sentencias.
Dentro de las pocas sentencias de 2° y 3° instancia que aplican al principio ed la no retroactividad, encontramos la siguiente característica:

El principio de la irretroactividad es absoluto. Se aplica tanto a las leyes de derecho Público como a las de Derecho Privado:

a) -- Sentencias qeu se refieren al Derecho Público:
1° Aparece en la Revista Judicial de agosto de 1901, pág. 344. Su doctrina es la siguiente: <<Las carreras profesionales constituyen una verdadera propiedad intelectual. El Estado, sin justa y previa indemnización, no puede limitar su ejercicio más de, lo que estaba en la fecha en que se confirió el título. La ley no puede tener efecto retroactivo. En consecuencia, si un médico y farmacéutico abre una farmacia por permitirlo la ley a los médicos que a la vez tuviesen título de la otra profesión, y después en virtud de haber sido derogada esa ley, se ordena el cierr de la farmacia, procede el amparo...Artículos eplicados: 20, 24 y 31 de la Constituciónde 1886. (53)

2° Aparece en la revista Judicial: de abril de 1928, pág. 188: <<Cuando se da efecto retroactivo a una ley se viola el principio de constitucional contenido en el Art. 24 Const. y hay lugar al amparo. Se lesiona el derecho adquirido por un comerciantesi a las mercaderías embarcadas directamente a puertos salvadoreños se les aplica un aforo más agravoso que el vigente, a la fecha del embarque>>. Leyes aplicadas Art. 24 Cnst. de 1886 y Art. 4 D. Gub. de. 15 de noviembre de 1927.

Comentario crítico a tales sentencias: Ambas sentencias aplican el rigorismo absoluto del Art. 24 de la Const. de 1886 a casos de Derecho Público; pero an ambos, sus tesis absolutamente equivocadas; la sentencia 1°, además de incurrir en el error de considerar la carretera profesional como <<una verdadera propiedad intelectual>>, sostiene la tesis peregrina de que el Estado no puede imitar el ejercicio profesional sin previa y justa indemnización: las carreras profesionales son verdaderos servicio públicos, y, como tales, están sometidas al control constante del Estado el cual puede marcarles las orientaciones y limitaciones que demande el interés público; no hay pues lugar a indemnización si el Estado, obedeciendo a poderosas razones de beneficio colectivo, limita ejercicio profesional, pues toda profesión lleva implícita la condición de que el Estado puede en todo momento, regular su ejercicio. En el caso concreto, si el Estado llega a la convicción de que la profesión de farmacéutico debe ser ejercida únicamente por farmacéuticos y por los médicos, por exigirlo así la seguridad del público consumidor de medicinas, esa ley, basada en verdaderos principios de orden público debe cumplirse inmediatamente que entra en vigencia, sin que por ello se cometa ningún atentado que amerite la procedencia del amparo; efectivamente, la ley, no anula los actos realizados por el médico conforme la ley anterior que lo autorizaba a actuar como. farmacéutico (esto sí hubiera significado retroactivo)sino que prohibe que, en adelante, el médico actúe como farmacéutico. Por lo demás, no puede el médico alegar derechos adquiridos ante el Estado y en perjuicio de los grandes intereses de la colectividad.

la segunda sentencia incurre en un error mayor, en este caso, los intereses privados de un comerciante importador se antepone a los intereses generales de la hacienda pública. Si se aceptara la tesis de la sentencia en cuestión, todas las leyes que imponen gravámenes fiscales estarían sometidas a la incertidumbre y a na inestabilidad, pues bastaría comprobar que se habían hecho tales o cuales transacciones en las que no se preveía el nuevo gravamen, para que este no pudiera aplicarse, en absurdo respeto a un <<derecho adquirido>> todavía más absurdo.

Como peude verse, los dos casos de aplicación del principio de la irretroactividad al Derecho Público, por parte de nuestros tribunales superiores, no han sido muy acertados.

b) Sentencias que se refieren al Derecho Privado:
1° Estas sentencias son más numerosas; se refieren a la antigua institución de la sociedad conyugal, al reconocimiento de los hijos naturales, a la legitimación y a la habilitación de edad. Tales sentenciaslas estudiaremos con algún detenimiento más adelante.

2° Nuestra jurisprudencia, ya de una manera expresa; como en el caso de als dos sentenciasde Derecho Público anteriormente relacionadas, ya tácitamente como en als sentencias de Derecho privado, acepta la clásica teoría de los <<derechos adquiridos>>. Puede decirse que tal teoría es la predominante en nuestros tribunales.

3° A pesar de sus aspectos contradictorios, la jurisprudencia ofrece aspectos positivos que pueden servir de base para el desarrollo de una teoría salvadoreña de la irretroactividad de la ley.

Veamos ahora, algunas de las sentencias de Derecho Privado:
1° Sobre reconocimiento de hijos naturalez.-- La sentencia que aparece en la página 57 de la Revista Judicial correspondiente al mes de febrero de 1910, sostiene la siguiente tesis: <<La ley qyues estableció nuevos hechos que implican el reconocimiento de hijos naturales no puede retrotraerse a un timpo anterior a su emisión. Art. 9 C. y 24. Const. de 1886>>. Esta tesis ha sido confirmada por las sentencias que aparecen en la pág. 77 de la Resista Judicial de febero de 1914m en la pag. 438 de la R.J. correspondiente a octubre de 1928 y en las págs. 54 y 66 de la R. J. de enero de 1929.

No obstante la relativa abundancia de precedentes injurisprudenciales, es preciso reconocer que la tesis en cuestión no solamente es equivocada, sino que encierra una grave injusticia. La paternidad, enc uanto relación de parentesco es un hecho permanente que puede perfectamente ser contemplado opr la nueva ley, sin que por ello peque de retroactiva; por otra parte, como dice Planiol, <<No puede tener un derecho adquirido, para permanecer desconocido y conservar indefinidamente el beneficio de una ley abogada>>. Es evidente que als relaciones jur´dicias relativas al estado de als personas, son normas de Derecho Público y su aplciación es, por tanto, inmediata a todos los casos que se presenten. Sería injusto e inhumano pretender escudar y proteger el egoísmo e irresponsabilidad de un padre que, aprovechándose de las deficiencias de una ley, se niega a reconocer el futuro de sus amores clandestinos, no obstante que, conforme las disposiciones, de una nueva ley, más previsora, está obligado a dicho reconocimiento: Por ello, nosotros afirmamos, que las leyes que regulan el reconocimiento de los hijos naturales, se aplican, tanto a los nacidos posteriormente a dicha ley, como a los que nacieron con anterioridad a su promulgación.

2°Sobre lagitimación.--Análogo criterio al reconocimiento del hijo natural ha sido aplicado por los tribunales, en lo que respecta, al caso de la legitimación. Así, la sentencia que aparece en la página 491 de la Revista Judicial de Noviembre de 1912, afirma l siguiente: << La legitimación de una persona nacida antes de la promulgación del Código de 1860, se rige por la leyes españolas>>. El tribunal en este caso se negó a seguir, el camino más sencillo y también más científico, como era el de aplicar las disposiciones vigentes del Código Civil, porque temió erróneamente, que eso significaría darles efecto retroactivo; por ello se remitió a las leyes españolas, y como estas no disponían nada sobre el caso subjúdice, tuvo que acudir a los tratadistas de aquel tiempo; y aunque la solución final dada por la sentencia fue reconocimiento de la legitimación, no puededesconocerse que el razonamiento empleado para llegar a tal conclusión fue equivocado. la legitimación es también un estado civil regulado por disposiciones de orden público, disoisiciones que en el caso del reconocimeinto del hijo natural, son las que deben aplicarse inmediatamente después de su correspondiente promulgación.

3° Tesis positivas de nuestra Jurisprudencia
a) Sobre aplicación de una ley interpretativa. --Todos los autores están de acuerdo en reconocer que las leyes interpretativas se suponen incorpodadas a la ley que interpretan que, por tanto, la fecha de su vigencia se retrotrae a la fecha de al ley cuyo sentido aclara, respetándose desde luego, los actos consumados y las sentencias con autoridad de cosa juzgada. Este criterio acerca de la vigencia de la ley interpretativa, fue seguido, con todo acierto, por la sentencia qu aparece en la página 82 de la Revista Judicial de febrero de 1910; en ella se afirma: <<El Art. 190 C. introducido a la legislación en 1907 sólo es una ley que aclara el sentido del artículo 189 C. emitido en 1902 y que era de varia interpretación>>, y por lo mismo, los efectos al citado Art. 190 C. se aplican a actos anteriores a 1907 pero posteriores a 1902, fecha de la vigencia del Art. 189 C. cuyo sentido aclara. En este caso no hay ni pudo haber retroactividad. Confírma esta tesis la sentencia que aparrece en la pag. 24 de la Revista Judicial de enero de 1924, En contra, la sentencia que aparece en la pág. 551 de la R. J. de diciembre de 1909.

b) Sobre la aplicación de las leyes procesales. --Las leyes procesales, ya los hemos dicho, son de inmediata aplicación, incluso a los procesos pendientes; cuando se derogan las leyes procesales, estas dejan lugar a las leyes nuevas. La sentencia que aparece en la pagina 282 de la Revista Judicial de junio de 1908 acierta en todo sentido, cuando afirma: <<Derogado el Código de Agricultura no podía pedirse la fijación de líneas provisinales ni podían seguirse las diligencias, ya instauradas con ese objeto>>.

c) Sobre la eficacia de la norma jurídica.--<<la ley derogada no alcanza para lo futuro>>. (R.J. agosto 1915, pág. 175) y <<Aplicar una ley desde su vigencia para lo sucesivo no es darle retroactividad>> (R.J. octubre 19 de 1905, pág. 243). Estas son dos últimas tesis, verdaderamente trascendentales, permiten ubicar la doctrina del factum praeterium dentro de nuestra jurisprudencia. La eficacia en el tiempo de la norma jurídica, queda prfectamente determinada: rige a partir de su vigencia <<para lo sucesivo>>; y cuando es derogada, sus efectos cesan de inmediato y no pueden extenderse para los futuros>>. En estas proposiciones descansa toda la teoría moderna de la retroactividad.

d) La práctica legislativa.-- Durante el largo período de vigencia de la Constitución de 1886, se emitieron diversas leyes que, de una u otra manera, afectaron el principio de la irretroactividad; tales leyes eran una clara expresión de cómo interpretaba nuestro Poder Legislativo, el tantas veces citado Art. 24 constitucional. A continuación estudiaremos dos casos de práctica legislativa que fueron de los más representativos.

Caso 1° sobre el divorcio absoluto. De conformidad a la Ley de Divorcio Absoluto de 1894, el Art. 153 C. quedó redactado en la forma siguiente: <<Los que hubieren sido divorciados conforme a leyes anteriores a este Código, podrán obtener el beneficio de la disolución del vínculo matrimonial establecido por el mismo, mediante nueva sentencia del juez respectivo, sirviendo de prueba la sentencia ejecutoriada del divorcio anterior. también se fallarán conforme a este Código, los juicios de divorcio que estuvieron pendientes, si así lo solicitase alguna de las partes o ambas>>.

El artículo anterior ha suscitado algunas críticas por parte de aquellos que consideran que ltal disposición tiene un ca´racter retroactivo. Para la mejor comprensión de este punto de vista, transcribiremos los párrafos correspondientes de la tesis del Dr. Hugo Lindo, <<El divorcio en El Salvador>>, que caracterizan adecuadamente el criterio que ahora nos preocupa: Dice el Dr. Lindo: <<A nuestro ver, esta disposición (se refiere al Art. 153 C.) importaba un efecto retroactivo y era en consecuencia, inconstitucional, de acuerdo con el Art. 24 Const. (de 1886).

Respecto de las personas ya divorciadas, la retroactividad nos parece evidente e insdiscutible. Ya pronunciada y ejecutoriada la sentencia de divorció relativo debió quedar con la inamovilidad de la cosa juzgada.

Con relación a las personas que tenían pendientes sus querellas, aún cabría aducir que sus causales dábanles únicamente perséctivas de derecho, y no de derechos asquiridos y qeu ellas pueden ser modificadas por el legislador. Sin embargo, los términos de la contienda judicial según principio de universal aceptación deben quedar fijos, inalterables, con el cuasi--contrato de litis--contestario. No juzgamos ni científico, ni equitativo, el librar a la voluntad unilateral del actor o del reo, la posibilidad de modificación de dicho cuasi--contratos>>. (55)

El Dr. Lindo cita también la opinión del Dr. Hermógenes Alvarado quien, al menos en parte, conincide con aquel, cuadno afirma: << ¿Estará conforme a la Constitución (el Art. 11 de la Leu de Divorcio Absoluto, después, el Art. 153 C.) prohíbe dar a las leyes efecto retroactivo? Pudiera muy bien sostenerse que ese artículo es inconstitucional. Una sentencias ejecutoriada que de una manera expresa determina y detalla cuáles son los únicos efectos que produce, no puede modificarse por una ley posterior ya sea ampliando o restringiendo esos efectos.

Por lo que respecta a los matrimonios contraídos con anterioridad a la ley avctual de divorcio, no vemos inconveniente alguno en qu puedan disolverse conforme a la última, puesto que aplicándola no se le da efecto retroactivo, como algunos han opinado>>.

Las opiniones anteriormente transcritas no aparecen equivocadas, tanto por lo que respecta a la teoría de la irretroactividad, como en lo que respecta al concepto de la cosa juzgada y del llamado <<cuasi--contrato>> de litis--contetatio>>.

Resumamos los argumentos esenciales de los Drs. Alvarado y Lindo:
1°Con realción al caso comprendido en el inciso primero del Art. 153 C., se atenta en contra de la inmovilidad de la cosa juzgada>>.
2° Con relación al inciso segundo del artículo citado: "según principio de universal aceptación", los términos de la contienda judicial, <<deben quedar fijos, inalterables, con el cuasi--contrato de litis--contestario>>. No es <<científico, ni equitativo, el librar a la voluntad unilateral del actor o del reo, la posibilidad de modificación de dicho cuasi--contrato>>.

Con relación al primer ergumento debemos observar:

1° Que la ley relativa al divorcio absoluto, como toda ley que se refiera al estado de als personas, es una ley de orden público y, por lo tanto, su aplicación debe ser inmediata, a partir de su vigencia, tanto sobre los actos y situaciones futuras. Por ello el Art. 153 C. extiende los beneficios del divorcio absoluto a los que antes habían obtenido la simple separación de cuerpos; pero obsérvese, que la disolución del vínculo matrimonial no se retrotrae al pasado, sino que comienza a surtir sus efectos a partir de la nueva sentencia que se emita en el juicio respectivo. El vínculo matrimonial quedó subsistente hasta esa fecha. No hay pues tal irretroactividad.

2° Se arguye sin embargo que el Art. 153 atenta contra la cosa juzgada y por ende tiene carácter retroactivo. Para aceptar esa afirmacion tenemos que revisar, aunqeu sea someramente, nuestros conceptos sobre la institución procesal de la cosa juzgada, institución que se encuentra actualmente en plena crisis y, por lo tanto, sometida a un proceso de completa revisión.

Fue Chiovenda el primero que nos llamó la atención acerca de los errores de atribuir un carácter absoluto a la cosa juzgada, pues su inamovilidad obedece a exigencias de orden práctico y pr consiguiente, debe ser apreciada en términos relativos. por otra parte, la doctrina moderna (55), distingue entre cosa juzgada formal y cosa juzgada, substancia, distinción de gran vigor científico y de inmensa utilidad práctica; la cosa juzgada formal se refiere a aquellas sentencias que se ejecutan y tiene obligatoriedad, únicamente en el proceso en que han sido decretadas y en atención al estado de cosas que le tomó en consideración ene l momento de emitir el fallo. la cosa juzgada formal es inimpugnable, pero no inmutable, porque la sentencia admite la posibilidad de modificación si varían las circunstancias de hecho o de derecho tomadas en consideración al emitir el fallo; Tal es el caso de la sentencia de alimentos, la cual, conforme al Art. 836 Pr. podrá <<revocarse o reformarse siempre que falten o varíen las facultades y circunstancias del alimentante, o las necesidades de alimentario>>. Y tal es también el caso de los que habiedno obtenido sentencia de divorcio relativo quieran obtener los beneficios del divorcio absoluto toda vez que las circunstancias de derecho que se tomaron en consideración han variado y hay evidente interés público en que tales beneficios les sean otorgados. Así pues, la sentencia primera pudo ser modificada sin causar atentado al principio de la cosa juzgada, por ser ésta una cosa juzgada formal.

Pero aún con la clásica doctrina procesal de las tres identidades, tan en boga en el siglo pasado que ha sido magistralmente expuesta por Caravantes, Escriche y demás comentristas españoles, no puede hablarse, de que el Art. 153 C. lesiona la inamovilidad de la cosa juzgada. Efectivamente, la doctrina clásica exigía para que se pudiera oponer con éxito al exepción de cosa juzgada, la idenitdad de personas, la identidad del objeto y la identidad de causa. veamos si se presentan tales identidades en las dos sentencias (la que declaró primero el divorcio relativo y la que declaró después el divorcio absoluto); no se puede negar que hay identidad en las personas, tanto en el actor como en el reo; pero tampoco se puede afirmar que hay identidad de objeto y causa; el objeto es el bien corporal e incorporal que se reclama en el juicio; en los juicios relativos al estado civil el objeto es el bien incorporal de los atributos morales inherentes a tal estado a la primera sentencia de divorcio, el objeto era lograr el beneficio de la separación de cuerpos sin disolució de esse vínculo; hay pues dos objetos distintos. En lo que respecta a la causa, o sea al fundamento inmediato del derecho que se ejercita, también hay dos identidades distintas: en la primera sentencia la causa es la legislación anterior a la ley de divorcio absoluto de abril de 1894; en la sentencia segunda la causa es la nueva legislación a partir de la fecha citada. Así pues si de als tres identidades que exige la doctrina clásica como requisito indispensable para la existencia de la cosa juzgada faltan dos, no puede admitirse la excepción de cosa juzgada en el caso que nos ocupa. Tal es la orientación seguida por nuestra jurisprudencia. que, en repetidas ocasiones ha sentado la tesis siguiente: <<Para que haya cosa juzgada se necesita, que la cosa demandada sea la misma, que se funde en la misma causa, que sean las mismas partes, etc.>>(56). No hay, pues, ni puede haber, cosa juzgada que oponer en el aso del inciso primero del Art. 153 C.

Obsérvese por otra parte, que no se trata de revocar o reformar la sentencia primera; ésta sirve de medio probatorio únicamente; queda como un acto indiscutible e indiscutido cuya eficacia práctica se extingue con la disolución del vínculo matrimonial decretado por la segunda sentencia, como se hubiera extinguido con la muerte de uno de los cónyuges.

Pasemos al 2° argumento, (elaborado exclusivamente por el Dr. Lindo), al cual opondremos las siguientes razones:
1° El Art. 153 C. es una atinada disposición que se resuelve acertadamente los conflictos que pudieran suscitarse, con motivo de la transición del régimen de divorcio relativo al réimen de divorcio absoluto. Los preceptos contenidos en el citado artículo son de naturaleza procesal, más bien que de derecho sustantivo y su lugar adecuado hubiera estado en el Código de Procedimientos Civiles. Pero el carácter de ley procesal no se pierde por el hecho de figurar en el Código Civil; y tomo tal ley procesal, su aplicación en el tiempo se realiza conforme a los principios que ya hemos sentado paralas leyes proesales; se aplica a los procesos futuros y a los procesos pendientes a partir del estado en que se encuentran a la época de la vigencia, sin que pueda alegrarse vicio de retroactividad. Tal es el caso del inciso 2° del referido Art. 153 C.

2° Se argumenta que el <<cuasi--contrato de la litis--contestario>> fija los términos de la contienda judicial, los cuales no deben ser alterados por la sola voluntad de las partes se nos dice además, que esto es <<un principio de universal aceptación>>. Es muy cierto que la doctrina que considera el ptroceso como un cuasi--contrato de litis---contestario, fue un principio aceptado, digamos universalmente, en Francia, España y los países de América latina, a fines del siglo XIX y principios del XX; en la actualidad, gracias a la certera crítica de los procesalistas alemanes e italianos, se ha pusto en evidencia la falta de fundamento centífico de tal teoría, aún cuando quede flotando en el ambiente forense más por razones de inercia mental que por otra cosa. El proceso es ahora considerado como una relación jurídica según la escuela de Chiovenda y Calamandrei, o como una situación jurídica, segun la escuela que preside el genial jurista James Goldchmidt; en general, la mayoría de lso juristas contemporáneos ya se inclinen por una u otra posición, están de acuerdo en reconocer que el proceso en un fenómeno regido por la ley, qu es ésta la que fija el método, el orden que se debe seguir la contienda judicial, y la que regula la condición del actor y del demandado dentro del juicio. Por consiguiente, no tiene nada de insólito ni de anticientífico el hecho de que la ley, basada en consideraciones de orden público, permita ampliar los términos de la demanda para lograr la disolución del vínculo matrmonial, según las nuevas disposiciones legales. Es una solución perfectamente adecuada para un período de transición entre los regímenes de caracteres distintos. Esta solución no va en contra de la equidad, puesto que equipara a ambas partes; tanto el reo como el actor pueden solicitar el beneficio de la nueva ley; ninguno de ellos es menospreciado en cuanto al ejercicio de tal facultad; por el contrario, lo que realmente no sería obligar a una de las partes a mantenerse vinculada matrimonialmente cuando han tenido lugar causales es que la ley reconoce como suficientes para disolver ese vínculo, tan sólo porque una de las partes se opusiera a tal resultado. Esto otorgaría a la voluntad unilateral del reo o del actor, una fuerza superior al interés colectvio y al interés del otro cónyuge, lo cual estaría realmente en contra de la equidad.

Por lo expuesto concluimos que, en el caso del Art. 153 C. no hay, en manera alguna, reroactividad de la ley. Por lo demás, el caso es meramente académico, pues a estas alturas no peude presentarse un caso práctico de aplicación. Con todo, si escogimos este caso como ejemplo fue precisamente opr la dudas que dicho artículo suscitó y porque, además, expresa al acierto con que nuestros legisladores supieron deslindar la esfera de la retroactividad, en un asunto tan controvertido.

C) Práctica Legislativa: La Ley Moratoria de 12 de Marzo de 1932.-- Los años de 1931 y 1932 fueron para El Salvador, como para la mayoría de los países, excepcionalmente defíciles; la crisis mundial iniciada en 1929 se abatió sobre nuestra economía monocultivista provocando intensas convulsiones económicas que esparcieron la miseria y e hambre en los hogares salvadoreños. El drama individual del hombre en la difícil lucha por la vida, se convirtió en la tragedia colosal de las masas entregadas a la desesperación y a la agonía del hambre perpetua. Miles de pequeños propietarios fueron desposeídos <<por sus acreedores que se aprovechaban del liberalismo de nuestros códigos, para extorsionar a todos aquellos que no podían cumplir en el plazo fijado, sus obligacines crediticias. Un colapso económico amenazaba a la nación. El Estado se vio obligado a intervenir en favor de la masa deudores, emitiendo una serie de leyes de emergencia, la primera de las cuáles se llamó Ley Moratoria, de fecha 12 de marzo de 1932.

No corresponde a este trabajo analizar als cosnsecuencias económicas de las llamadas <<leyes de Emergencia>>, promulgadas durante ese período crítico; nos bastará señalar los efectos jurídicos más importantes contenidos en la ley Moratoria y en sus sucesivas y rápidas reformas que se le hicieron durante la emergencia. Tales efectos fueron:

1°-- Todos los créditos anteriores al 12 de marzo de 1932 gozan de moratoria legal y por lo tanto, no puede ser exigido su pago durante un período que se le prolonga, cuando menos, hasta el 30 de junio de 1936.

2°-- Se fija el tipo de los intereses futuors, al 8% anual.

3°-- Se suspende toda acción jurídica iniciada, inlcuso la ejecutiva. El deudor es nombrado, sin fianza, despositario de los bienes que se le hubieren embargado y se procede, únicamente, a la liquidación de intereses.
4°-- Se suspenden los efectos de la novación en cuanto a los beneficios de la mortoria, los cuales se otorgan también al crédito novado.

5°-- Se declara legal el pago en moneda nacional con respecto a las obligaciones en las que se estipula el pago en moneda extranjera.

6° -- Se modifica la competencia de los tribunales atribuyendo dicha competencia, a prevención, a los jueces del domicilio del acreedor, al del domicilio del deudor, a aquel en cuya jurisdicción estaban los bienes del deudor; y a aquel ante quien estén los autos de ejecución judicial respectivos.

7°-- Tales derechos otorgados al deudor son irrenunciables. Se consideran como medidas de emergencia que no derogan, sino que suspenden las correspondientes disposiciones de los códigos vigentes en la República.

Por loe xpuesto puede comprenderse que la Ley Moratoria era una ley que tenía efecto retroactivo manifiesto en su consecuencia más importante; en la moratoria concedida a todos los créditos anteriores a la vigencia de al ley. Los demás efectos no constituían retroactividad. Si suprimiéramos esa primera onsecuencia y dejáramos los demás efectos de la ley, ésta sería una norma sin retroactividad que afectaría a algunas garantías legales debido a sis condiciones de emergencia, pero perfectamente orientada hacia el futuro, pues sus prncipios se aplican a partir del 12 de marzo de 1932, sin retrotraerse al pasado.

Pero la disposición relativa a la moratoria de los créditos es general absoluta; comprende tanto los créditos que no se habían vencido, que todavía no eran exigibles, como los créditos ya vencidos. Con respecto a lso primeros no había efecto retroactivo puesto que para toda ley de orden público, los actos jurídicos crediticios son considerados como situaciones jurídicas pemndientes que caen bajo el dominio de la nueva ley a partir de su vigencia. Pero los créditos ya exigibles, aquellos cuyos plazos estaban vencidos, e inlcuso en vías de ejecución judicial algunos de ellos, no constituían situaciones pendientes sino hechos teóricamente agotados. Es en esta clase de créditos, en donde se aparece patente el efecto retroactivo, puesto que la Ley Moratoria, al afectarlos, vuelve hacia atrás, modifica actos que caían enteramente bajo el dominio de leyes anteriores a la moratoria. No estamos desdeluego criticando la justicia o injusticia de la Ley Moratoria, puesto que nosotros reconocemos no sólo que pueden haber leyes retroactivas justas, cino también que, en casos de emergencia es un deber del Estado emitir leyes con carácter retroactivo encaminadas a a controlar dicha emergencia. Si algún aspecto sería criticable en als leyes d emrgencia económica de 1932, no lo sería el de su aspecto retroactivo, sino su carácter incompleto, pues no hay duda que pusieron y debieron tomarse por parte del Estado, medidas más enérgicas que abarcan otros aspectos de la estructura nacional.

Surge entonces el problema de cómo armonizar el aspecto retroactivo de la Ly Moratoria con la categórica disposición del Art. 24 de la Const. del 86, que prohibía absolutamente la retroactividad de la ley, con la sola excepción de las leyes penales favorables al delincuente. El legislador se dio cuenta de esta dificultad constitucional, nos hac cnsideraciones relativas a la crisis en que se encuentra el país: el legislador constata que <<hay una elevación inmoderada del cambio sobre el exteror>>, que la <<moneda extranjuera es de difícil o imposible logro>>; <<que el tipo de interés generalmente convenido...era incomparable con el rendimiento de cualquier industria o negocio en El Salvador>>; <<que la reducción del medio circulante estaba llegando los límites de verdadera calamidad pública...>>, etc. tales cosideraciones nos llevan a la conlcusión de que, <<fue, pues, una razón de salud pública, un motivo vital, un impulso de utilidad colectiva, el que motivó esa actitud>>.

La emergencia nacional pueso en evidencia los graves inconvenientes del carácter absoluto de la prohibición de la retroactividad convenida en el citado Art. 24 Const.; para superar su limitación y rigidez fue preciso que nuestros legisladores se apoyan en el famoso Art. 8Cn., utilizando a manera de <<comodín>>, siempre que ha sido necesario soslavar los preceptos constitucionales expresos. Es indiscutible que la crítica situación porque atravesaba el país imponía medidas de mergencia como las que aparecen en la Ley de moratoria; había que sperar la barrera del Art. 24 Const., pero no con apoyo en el Art. 8° que por su claro contenido jusnaturalista, se refería a los derechos no enumerados, <<pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno>>.

En conclusión: nuestro legisladora supo superar el absolutismo del Art. 24 Const. Mediante disposiciones de emrgencia que correspondían a un interés supremo y urgente de toda la nación.


TERCERA PARTE

LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1950

El Art. 172 de nuestra nueva Constitución contiene el precepto siguiente: >>las leyes no pueden tener efecto retroactivo, salvo en mate5rias de orden público, en materia penal, cuando la ley sea favorable al delincuente>>.

El antecedente inmediato y directo de esta disposición es el Art. 24 de la Const. de 1886; sin embargo, en la nueva ley aparece un pequeño agregado que es verdaderamente trascendental: <<salvo en materias de orden público>>. Este agregado obedeció a la experiencia de la práctica contitucional anterior; el legislador constituyente tomó en consideración los inconvenientes del carácter absoluto del precepto del Art. 24 y procuró subsanarlos mediante la amplia excepción de als materias de orden público. De esta manera el principio de la irretroactividad cobra mayor flexibilidad y permite al Estado actuar con mayor seguridad en las situaciones de emergencia.

Interpretando el Art. 172 arriba trancrito podemos sentar las siguientes premisas:

1°-- La irretroactividad en nuestro derecho sigue siendo la regla y la retroactividad, la excepción.

2°-- la irretroactividad se extiende, no solamente al ámbito del Derecho Privado, sino también al de Derecho Público.

3°-- Las excepciones expresas que se aplican al principio de la irretroactividad son:

a) la ley favorable al reo.
b) Las de las leyes de orden público.

Es ndudable que el Art. 172 de lanueva Constitución significa un avance, aunque sea pequeño, con relación al Art. 24 de la Contitución de 1886. El nuevo precepto contiene de manera expresa lo que en el Constitución anterior, se encontraba por vía de interpretación doctrinaria y con apoyo en los Arts. 8° y 40° de dicha ley fundamental. El texto expreso del nuevo Art. 172 evita los rodeos y las discuciones y facilita, con sus afirmacines categóricas, la labor del Poder Legislativo.

No nos detendremos a estudiar los caracteres generales de la irretroactividad, porque sería repetir, innecesariamente, lo que ya hemos expuesto en als páginas anteriores. Nos pondremos a estudiar, únicamente, las excepciones contenidas en el citado Art. 172.

La primera excepción se refiere a las leyes penales cuando son favorables al delincuente y se basa en respetables razones de carácter humanitario. ya hemos señalado que el avanbce y desarrollo de las Ciencias Penales, particualrmente de la Criminología, tiende a reclamar la retroactividad de la ley penal, sea o no favorable al delincuente. Pero tomando en cuenta que el progreso de nuestros Códigos Penales y de nuestros sistemas penitenciarios se encuentra todavía, en sus comienzos, juzgamos conveniente que se halla mantenido la excepción de referencia. Unicamente cuando se haya llevado a efecto una trascendental freforma penal, (lo que no podrá realizarse sin una prrevia revolución económico--política) la excepción de la ey penal favorable habrá dejado de ser útil.
Queremos señalar un caso en el que podría estimarse que la ley penal sí tiene efecto retroactivo, aún cuando no sea favorable para el delincuente. Nos referimos al caso del Art. N° 2 de la Constitución, por el cual pierden los derechos de ciudadano <<dos condenados por delito>>. Esta disposición es de carácter penal, por cuento impone una severa sanción a los que, por el hecho de haber sido condenados, se les considera indignos de ostentar la calidad de ciudadanos salvadoreños: El carácter retroactivo del precepto ctado, no se manifiesta en el hecho de que se proyecte al pasado y comprenda tanto a los que han sido condenados después de la promulgación de la nueva Constitución, como a los que lo fueron antes, porque la calidad de condenado es un hecho permanente que puede ser apreciado en cualquier momento sin incurrir en retroactividad: Podría creerse, cin embargo, qu su carácter retroactivo surge de su correlación con disposiciones constitucionales anteriores. Efectivamente, de conformidad con el Art. 53 de la Constitución de 1886, pierdem la ciudadanía <<los condenados por delito grave>>, es decir los condenados a muerte, <<presidio o multa que exceda de doscientos colones>> (Art. 5Pn.); no pedían la ciudadanía los que cometan delitos <<menos graves>>, teniéndola a los umo suspendida, de conformidad con el N° 1 del Art. 52 de la misma Constitución de 1886. Así pues, las personas que durante la vigencia de la Constitución de 1886 fueron condenadas por delitos por delitos menos graves conservaron su ciudadanía y, si cumplieron los términos de su condena, posiblemente fueron o pudieron ser integrados plenamente a la vida cívica; pero al entrar en vigecnia el nuevo ordenamiento constitucional, pierden la ciudadanía, en consideración a la primitiva condena. una nueva sanción viene a plicarse al delincuente, sanción desde luego, nada favorable, a éste.

Es evidente el derecho que el legislador constituyente tuvo para emitir la disposición del N° 2 del Art. 26 citado, pues ello cambia dentro del ámbito propio de sus osberanía. Por otra parte la disposición que estudiamos, no se plaica hacia el pasado dino hacia el futuro; es a partir de la vigencia de la Constitución de 1950 que se pierde la ciudadanía por parte de lso que hayan sido condenados po cualquier delito. El hecho de haber sido condenado es, como ya dijimos, una calidad perpetua, es un hercho permanente que simepre puede ser apreciado por el legisladorConcluimos, pues que, aunque las apariencias indiquen la posibilidad de retroactividad no hay ninguna regla retroactiva en el N° 2 del Art. 26 de la Constitución vigente.

Pasemos al estudio de la segunda excepción, la referente de las leyes de <<orden público>>. El orden público es una materia de difícil conceptualización; ello dificultará necesariamente la labor del intérprete; el concepto del orden público es de contenido histórico--social, y, por ende, siempre relativo a la época histórica en que se proyecte. La vaguedad de sus contornos y elementos da al concepto cierta similitud con nuestro famoso Art. 8° de la Constitución anterior, lo cual impone una severa labor interpretativa por parte de la doctrina, así como por parte de la jurisprudencia y de la actividad legislativa.

Para evitar tales dificultades hubiera sido preferible que el legislador constituyete se desentendiera, como lo ha hecho la asamblea francesa, del problema de la irretroactividad, dejando que el Art. 9° del Código Civil regulara la labor de los jueces, pero sin limitar la esfera de acción del Poder Legislativo. En todo caso, si quiso legislar sobre el tema no debió limitarse a colocar un mero aditamiento, demasiado vago y abstracto, al Art. 24 de la Constitución del 86; debió haber consignado la garantía de la irretroactidad con sus excepciones definidas y categóricas, tal como aparecen en als constituciones de Cuba y, Guatemala en donde se consigna que <<las demás leyes penales favorables al delincuente) no tienen retroactividad, sino por razones de orden público, utilidad social o necesidad nacional, señaladas expresamente en la ley con el voto conforme de las dos terceras partes del número total de diputados que integran el congreso>>. (58) En esta disposición, adema´s de ampliar la excepción hacia los ámbitos de la <<utilidad social>> y de la <<necesidad nacional>>, con lo que el concepto del orden público ya no puede ofrecer dudas, se fijan garantías de procedimiento, que aseguran que la ley retroactiva que se emita, realmente reponda a razones de utilidad y necesidades nacionales.
Pero volviendo a nuestro Art. 172 Const. tratemos de desentrañar el concepto del <<orden público >> a fin de prescisar el alcance de la expresión <<salvo en materias de orden público>>. (59)

Entre las más impotantes acepciones de la expresión "orden público>>, señalaremos las tres siguientes:

1°-- El orden público en sentido restringido es lo mismo que el orden policíaco administrativo, es decir, el control preventivo y potestativo de la conducta idividual, con el fin de lograr la paz y la tranquilidad, acudiendo, si fuere preciso, a la plaicación del poder coactivo.

2°-- También se confunde el orden público con el orden jurídico de un estado, o sea, con el conjunto de leyes, decretos, reglamentos y demás ordenamientos jurídicos que existen en una sociedad, en un momento dado. Este punto de vista peca de unilateral, pues es indudable que el orden público no queda reducido al ámbito de lo jurídico pues es también un concepto político, económico y social.

3°-- Finalmente, el orden público, en su aceptación más amplia constituye la estructura esencial del Estado, sin la cual sería imposible su existencia y estabilidad. Comprende el orden público todo el régimen político, así como los aspects fundamentales del régimen económico--social; comprende también la coordinación de las instituciones económico--jurídicas, integrándolas en un todo sistemático.

Fácilmente se percibe que el orden público es de contenido variable según el país de que se trate y la etapa histórica de su desarrollo; el orden público en un país socialista no es el mismo que el orden público en un paíscapitalista; tampoco el orden público que teníamos en El Salvador durante la época colonial no es, ni puede ser el mismo, que el orden público durante el gobierno el General Gerardo Barrios, o del de la época de la tiranía de Hernández Martínez. Cada Estado y cada peíodo histórico tiene su propio orden público.

Como se ve, el ámbito del orden público es amplio, flexible y relativo; las leyes de orden público pueden, or tanto, embarcar las más diversas materias: tanto el régimen militar como el político, el administrativo como el judicial, el penal como el civil. En todas partes en donde predomine un interés general, un interés colectivo indudable, y en donde este haya sido el motivo fundamental para emitir una ley, ahí tendremos materia de orden público. Toda ley de orden público es cuperior a la voluntad privada, pues como dijo Ulpiano, <<privatorum conventio juri nom derogat>>.

En conclusión, podemos señalar como leyes de orden público, las siguientes:

1°-- Todas las leyes de Derecho Público, (Las constitucionales, las administrativas, las financieras, als penales, las laborales, etc.)

2°.. Las de Derecho Privado en cuanto afecten un punto de interés general. Así en Derecho Civil son de orden público las disposiciones relativas a la organización de la familia y estado civil; a la organización de la propiedad, especialmente la propiedad inmueble en su función social; las disposiciones que tienden a proteger el interés de los <<terceros>> y las que protegen a la parte económicamente más debil en las contrataciones. La tercera ecepción del orden público es la que corresponde al concepto utilizado en el artículo 172 Const. por el legislador (60); por tanto, la irretroactividad de la ley queda reducida a la esfera de los intereses privados, en donde la voluntad de las partes autónoma.

En consecuencia, toda ley de orden público puede tener efecto retroactivo, si así lo estimare conveniente el legislador. Hay sin ambargo algunas leyes de orden público, a las cuales no se les puede dar ese efecto; dichas leyes son als que se refieren a la organización de los tribunales penales, y, en general, las que integran el Código Penal, pues de conformidad con el artículo 168 Const. <<nadie puede ser juzgado sino conforme a leyes promulgadas con anterioridad al hecho, y por los tribunales que previamente haya establecido la ley>>. En síntesis, todas las leyes de Derecho Penal, con excepción de las que son favorables al delinceunte, no pueden tener efecto retroactivo. (61)

El campo de aplicación de la excepción <<salvo en materia de orden público>>, que da delimitado en el Derecho Constitucional salvadoreño en forma siguiente: Pueden tener efecto retroactivo, todas las leyes de Derecho Público, con excepción de als leyes penales o procesal--penales, que no favorezcan al delincuente; y también pueden tenerlo, las leyes de Derecho Privado que sean motivadas por razones de interés general.

CUARTA PARTE

CONCLUSIONES FINALES

Nos aproximamos ya al final de nuestro etudio y es llegando el momento de que resumamos, a manera de conclusiones, nuestros puntos de vista:

1°-- El problema de la irretroactividad de als leyes debe ser apreciado de sde un punto de vista integral que contemple, tanto asl perspectivas del interés individual como las del interés general; tanto las valoraciones del Derecho Público, como als del Derecho Privado.

2°-- La irretroactividad de la ley debe quedar reducida, únicamente al ámbito del Derecho Privado en la esfera exclusva de la autonomía de la voluntad individual.

3°-- No hay ni puede haber retroactividad, cuando la ley se aplica a todas las situaciones jurídicas, a partir de su vigencia.

4°-- La irretroactividad de la ley no tiene por qué ser una garantía constitucional; ella debe obligar al Juez, por no puede limitar la actividaddel legislador, quien se mueve, o debe moverse por lo menos, sobre la base del interés general y con un profundo anhelo de justicia.

5°--la ley debe retrotraerse para impedir la perpetuación de la injusticia.

6°-- Disposiciones provisionales para el período de transición entre la ley nueva y la ley antigua, pueden ser necesarias por razones de equidad.

7°-- la irretroactividad, al perseguir la seguridad de las relaciones jurídicas, corresponde al estatismo de los sistemas de derecho antiguos; el nuevo derecho debe acomodarse al dinamismo de la vida contemporánea, adaptándose al torrente dialéctico del devenir social. (62)

8°-- Durante las épocas revolucionarias, no cabe hablar de la irretroactividad de la ley.

México, D.F., 1° de abril de 1952.



NOTAS

1. Año 440--Ley 7C. de Legibus. Véase las explicaciones de Savigny sobre dicho texto en su Sistema de Derecho Romano --VII, Pág. 394. Cicerón también, en su Oratio in Verren, libro primero cap. 42, desarrolla el aludido principio de la irretroactividad. Abandonando en la investigación de los antecedentes históricos, podemos llegar hasta Platón, quien en su Diálogo Teetes, hace decir a Sócrates: "Cuando hacemos leyes, es con la esperanza de que sean provechosas para el tiempo que seguirá, es decir para lo futuro".
2. Joaquín Escribe. Diccionario Razonado de Legislación y Jurisprudencia. Nonésima edición --París 1885-- pág. 593
3. Nicolás Covielo. Doctrina General del Derecho Civil. Ediciones U.T.A. méxico --1938 pág. 108.
4. marcel Planiol --Tratado Elemental de Derecho Civil. Tomo I --pág. 136, Editorial José M. Cagica--Puebla México.
5. Colin y Capitant. Droit Civil Francais-- Tomo I-- pág. 50.
6. Véase Simoncelli-Sui Limite Della Legge Nell Tempo. (Studi in onori di Scialoja. Vol. I-- págs.335 y sig.)
7. Cous de Code napoleón I. núm. 40
Op. Cit. Pág.112
9. Véase "Repertoire de Legislation", sec. 3° 1 n.3.
10. La Teoría de Merlin gozó de mucha boga en los medios jurídicos de América latina.
En ella se inspiró el ya citado Escriche, así como los conocidos juristas chilenos Chacón, Baros, Errázuris, Alessandri, etc.
11. Traité de Droit Civil--Vol-- núm. 137.
12. Guillermo Federico Hegel-- Líneas Fundamentales de la Filosofía del Derecho.
Párrafo 4, pág. 45
(Editorial Claridad, Buenos Aires).
13. Ferdinand lassalle-- Theorie Sistematyque des Droist Acquis. Traducción francaise d´apres la deuxieme edition ellemande, por J. Bernard y otros. París 1904. Tomo 1° pág. 68.
14. Gabba. La Retroactiva delle leggi. Vol. I-IV.
15. Precisamente el ilustre jurista italiano citado, Gabba, trató de eliminar de la teoría de Lassalle, sus referencias a la voluntad y a la libertad humana, diciéndonos que "los derechos adquiridos son las consecuencias de un hecho idóneo para producirlas bajo el imperio de la ley durante la cual el hecho se ha realizado, y que si bien no se hicieron valer bajo ella, entraron sin embargo durando aquel tiempo a froamr parte del patrimonio del individuo". (Op. Cit. I., pág. 191) con lo cual incurre en el error ya señalado de reducir los derechos patrimoniales.
16. Op. cit. pág. 111
17. Op. Cit. i. Pág. 139
18. L. Duguit. Traité de Droit Constitucionnel. París. Ancienne Libraire Fontenoing. 1923.
19.De Vareilles Sommier -Une Theorie monvelle sur la retroactivité des lois.- (Revue Critique de Legislation et Jurisprudence) 1891. Pág. 452.
20. Op. Cit. Vol, I-pág. 291.
21. Gabba Op. Cit. Vol. I.-pág. 291.
22. Gomis y muñoz. Elementos de Derecho Civil Mexicano, Tomo I. pág. 186.
23.Tomo I. Nos. 151-168.
24. Op. Cit. Tomo 1°- págs. 51 a 58.
25. Op. Cit. págs. 140 a 150 del Tomo 1° Apoyan los puntos de vista de Planiol, con más o menos consecuencia. Vareilles Sommier y Roubier, en las obras citadas mas arriba.
26. Op. Cit. Págs. 118 a 128.
27. P. Roubier. Les Conflits... etc. 2 vols. 1929-1933.
28. Francisco Vives E. Filosofía del Derecho. 2° Edic. Chile 1914, págs. 127-128.
29. Buenaventura Echeverría S. Derechos Constitucional Guatemalteco. Guatemala 1944. pág. 370. También puede incluirse en este grupo al Lic. Servando I. Garza, quien en su orba "Las garantías Constitucionales en el Derecho tributario", acepta íntegramente la teoría de los derechos adquiridos siguiendo con fidelidad las inspiraciones de Merlin.
30. Francesco Consentini. Constitución Típica para México y América Latina. México, D.F. 1932. Pág. 99.
31. Laudelio Moreno. --Filosofía del Derecho. Guatemala.-- 1944, págs. 70 a 75.
32. <<En los tiempos revolucionarios existe, en cambios, una fuerte tentación a no respetar los derechos adquiridos qu se opongan a la Revolución, en interés de la más pronta realización del progreso exigido pro las fuerzas revolucionarias-- sería falso que la Ciencia del Derecho pretendiera mantenerse inflexible ante la violación de los derechos adquiridos... Sería más exacto que la Ciencia del Derecho, admitiendo las violaciones jurídicas como undias en un principio al establecimiento de los nuevo contribuyera a alcanzar rápidamente un orden jurídico bien cimentado". Op. Cit. Pág. 187.
33. Rodolfo Bullrich. Derecho Administrativo. Buenos Aires, 1942, Pág. 39 y 40.
34. manuel García Pelayo. Derecho Constitucional. Manuales de la Revista de Occidente. Madrid 1950, pág. 137.
35. Carl. Schmitt. Teoría de la Constitución. Editorial revista de Derecho Privado. madrid. Pág. 209.
36. Nos referimos a la Constitución de 1875 que estuvo vigente en Francia hasta que los trágicos sucesos de la 2° guerra mundial provocaron su derogación. La Constitución de 1946 ha seguido, con respecto a la irretroactividad, el mismo criterio que la anterior.
37. León Duguit. Traité de Droit Constitutionnel, Tomo 2°, págs. 200-201.
38. "Si bien el principio de la no retroactividad de la ley o de una ordenanza no reviste los caracteres de una norma de derecho constitucional, es también exacto que aquel principio alcanza los contornos de tal, cuando como en el caso, mediante la ordenanza impugnada se pretende arrebatar o alterar en forma fundamental el contenido de un derecho comprendido en la posesión. En tal caso, ha dicho esta Corte, el principio de la no retroactividad deja de ser una noram legal para confundirse con el principio constitucional de la inviolabilidad de la propiedad". (P.E. Bordieu.-- vs.-- Municipalidad de Buenos Aires. Fallos. Tomo IV. pág. 307).
39. Véase Francisco Carnelutti. teoría General del Derecho. Edit. Rev. de Derecho Privado. Madrid 1,941. Págs. 324 a 326.
40. León Duguit. Obra y tomo citados Págs. 199 a 209
41. Gstón Jeze, Los Principios Generales de Drerecho Administrativo. Edif. Reus. Madid 1941, págs, 324 a 326.
42. Dr. Hans Kelsen. Teoría General del Estado. Editora Nacional. México. D.F., 1948. Págs. 205 a 206.
43. R. Carré de malberg. Teoría General del Estado. Fondo de Cultura Económica. México, D.F. 1948. Págs. 318 y 624.
44.Op. Cit. Págs. 130 a 135.
45. Dr. José Agustín Martínez. E criterio de Analogía en el Derecho Penal Soviético. Revista Criminalia. Enero de 1945. Sobre este mismo tema pueden consultarse provechosamente: Luis Carlos Pérez. Algunos Aspectos del Derecho Penal Ruso Dialéctica No. 13. H. Castro, Principios de Derecho Soviético. Edit. Reus, Madrid 1934. Jiménez de Asúa. Godsinskym Rodríguez Muñoz y Figueroa Román, la Vida Penal en Rusia , Edit. Reus, Madrid 1931. Eugenio Cuello Calón, El Derecho Penal de la Rusia Soviética, Edit. Boch, Barcelona 1931. Se puede consultar también, Jiménezde Asúa, Derecho Penal Soviético, que fue publicado en la Revista Criminalia de mayo 1951.- Entre las publicaciones rusas traducidas al español, merecen citarse: N. Polianski, "La Justicia Soviética", Edit. Páginas, la Habana, 1946. Gueorguei Ivanov, "Apuntes de un Juez Popular", Edic. En Lenguas Extranjeras, Moscú, 1950 y A. Vishinski, la "Teoría de la pRueba del Derecho Soviético", Montevideo, 1950.
46. Véase "La Ley Penal en el Tiempo", por Eduardo
Acha. Rev. Criminalia No 3 Año XVII, págs. 141 a 144.
47.Planiol. Op. Cit. Tomo 1°, pág. 55; Coviello, Op. Cit. Pág. 123.
48.José Castillo Larrañaga y rapael de Pina. Instituciones de Derecho Procesal Civil, México 1950, pág. 26.
49. Tal es la opinión de Gastón Jeze. Véase su Derecho Administrativo, págs. 126-129. En contra véase Duguit.Op. Cit. Tomo I, pág. 184.
50. Véase : Ernesto Flores Zavala, Elementos de Finanzas Públicas Mexicanas, México 1946... Servado J. Garza, op. Cit. --Harold M. Groves, Viewpoints on Public Finance, N. York, 1948. -- S. Allen, Public Finances, 1949. Jeze.-- Ciencia de las Finanzas.
51.Véase: Francisco J. Monterrey. Historia de El Salvador. pág. 200
52. Jese, Op. Cit., Pág. 126. Véase especialmente su polémica con Duiguit
53. Tanto la anterior como las demás citas de las sentencias las he tomado de la utilísima obra del Dr. Angel Góchez Castro, "Indice de la Jurisprudencia Civil Salvadoreña", Santa Ana, 1935.
54. Hugo Lindo.- El Divorcio en El salvador. Biblioteca Universitaria, Vol. VI Año de 1948. San Salvador, pág. 222.
55.Chiovenda Estudios de Derecho procesal, Tomo 2° pág. 399; Rocco, "La Autoritá della cosa guiditada"; Couture, Fundamentos del Derecho Procesal Civil; Piero Calamandrei, "Instituciones del Derecho Procesal Civil; J. Goldschmidt, Derecho procesal etc., etc.
56. Revista Judicial de diciembre de 1918, pág. 1178. Véase también: R. J. De julio de 1910, pág. 295; y R.L. de enero de 1924, pág. 24, Datos tomados de la obra del Dr.Góchez castro ya citada.
57. Max P. Bannon. LAs Deudas Privadas en la Crisis Contemporánea, Revista de hacienda. Tomo IV, Nos. Del 14 al 17, págs. 357. Octubre de 1936.
58. Art. 49 dela Constitución de Guatemala y su antecedente inmediato, Art. 22 de la Constitución de Cuba.
59. Sobre el concepto de "orden público" pueden consultarse con provecho: Vareilles Sommiers. "Des lois dódre public et la derogation aux lois", París, 1889.--Pillet, "De l´odre public en Droit International Privé", París, Grenoble, 1890. Rosembuch, "Derecho Procesal y Orden Público", Revista de Jurisprudencia y Administración, Montevideo, Tomo 73, pág. 57-- Alejandro D. Marroquín. "Algunas consideraciones sobre el concepto del orden público", Revista Ageus, San Salvador, año de 1936.
Rapicardi, Mirabelli "L´ordine pubblicao nel deritto internazionale", Catania, 1908.
60. La Constitución de 1950 emplea indistintamente al expresión "orden" para referirse al mismo concepto trascendental. Arts. 78, No 140, 112, 126, 157, 172 y 176.
61. En julio de 1951 se suscitó un caso interesante en los anales del foro salvadoreño: a un alto funcionario de los que gozan del fueron a que se refiere el Art. 212 Const. Se le atribuyó la perpetuación de un homicidio pasional. Cuando el hecho se perpetró había un vacío en la legislación, puesto que el artículo 231. No establecía cuál era el tribunal competente remitiéndose al efecto a la Constitución; como la nueva Constitución se remite a su vez a la ley secundaria el asunto parecía estar en un callejón sin salida. Pudo haberse acudido a la teoría de la plenitud, hermética del orden jurídico y buscar por medio de interpretación amplia, el tribunal competente; pero se optó por la vía de la reforma legislativa; se reformó el Art. 231, dándole compentencia a la Cámara de 2° Inst. de la 1° Sec. Del Centro; también se reformó el Art. 283 I. a fin de que el jurado pudiera conocer los delitos cometids por los funcionarios con fuero constitucional. Ambas reformas fueron aplicadas al caso en cuestión la reforma del Art. 283 I, era muy discutible su aplicación al caso de referencia, puesto que, conforme al régimen de la Constitución del 86 los funcionarios con fuero no podían ser juzgados por el tribunal del Jurado; se trataba de una innovación procesal que los jueces no debieron aplicar al caso en cuestión.
62. "Todas las éticas antiguas imaginables se reflejen al individuo, estático, como un cuerpo entre cuerpos. Todas las valoraciones de Occidente se refieren al hombre, en tanto que es centro dinámico de una infinita universidad". Oswald Spengler. La Decadencia de Occidente. España Calpe, Madrid, 1925, Tomo 2°, pág. 196.

APRECIACIÓN SOCIOLÓGICA DE LA
INDEPENDENCIA SALVADOREÑA
_________________________
INDICE

PRIMERA PARTE

I. Factores que determinan el movimiento
emancipador

II. Antecedentes históricos

III. Organización social de las postrimerías
de la Colonia

IV. Algunos datos estadísticos

V. La situación económica

VII. Factores internacionales

VIII. Los diversos estados sociales y
la crisis revolucionaria
SEGUNDA PARTE

I. Proyecciones ideológicas de los estratos sociales
ante la crisis revolucionaria

II. El desarrollo del proceso emancipador

III. Culminación de la lucha revolucionaria

IV. Consecuencias de la revolución de Indepenencia.
Balance final de la Colonia

V. La ruptura del Pacto Federal.
la senda nacionalista

BIBLIOGRAFIA BASICA
_________________________

PRIMERA PARTE

I--- FACTORES QUE DETERMINARON
EL MOVIMIENTO EMANCIPADOR.

La independencia de España es para El Salvador, como para el resto de centro América, un proceso revolucionario que se inicia en 1811 y culmina en 1821. Sus consecuencias, para los destinos de los puesblos centroamericanos fueron de extraordinaria importancia, pues de tal proceso revolucionario arrancan las características esenciales de nuestra nacinalidad.

Como todo proceso social, la independencia presenta antecedentes históricos y causas crrelativas que determinan su desarrollo. Tales factores podemos presentarol en el cuadro siguente:

Factores Determinantes de la Independencia

Históricos. Antecedentes coloniales.
De organización social.
De carácter económico.
De carácter Político.
De carácter ideológico.
De carácter internacional.

Veamos con algún detenimiento tales factores:

II.--ANTECEDENTES HISTORICOS:

La sociedad colonial no esra una sociedad coherente y armónica ajena a los conflictos, Desde el momento mismo de la conquista se plantea el antagonismo primario entre los conquistadores. La sociedad colonial surge de este antagonismo, se desarrolla dentro de ese antagonismo y sucumbe sin ahebr solucionado el referido antagonismo.

Del antagonismo primario: indios vs. conquistadores, surgirán las siguientesoposiciones:

Oposición: indios vs. españoles peninsulares.
Oposición: indisos vs. españoles criollos.
Oposición: indios vs. mestizos.
Oposición: indios vs. mulatos y negros.
Oposición: españoles peninsulares vs. criollos.
Oposición: españoles peninsulares vs. mestizos.
Oposición: españoles peninsulares vs. mulatos y negros.
Oposición: españoles criollos vs. mestizos.
Oposición: españoles criollos vs. mulatos y negros.
Oposición: mestizos vs. mulatos y negros.

Estas oposiciones, agudizadas unas veces, atenuadas otras, pero simepre latentes, engendran caddenas de intereses que mentienen a la sociedad calonial en perenne estado de emergencia; las instituciones parecen proyectadas para prevenir conflictos y choques violentos. El régimen colonial se consolida y aparentemente controla las fuerzas en pugna. Pero las contradicciones apuntadas seguían minando el aparato político y al bases sociales de la Corona.

Más adelante veremos los datos estadísticos relativos a los núcleos en oposición. Por ahora pasemos al factor siguiente.

III.--- ORGANIZACION SOCIAL EN ALS POSTRIMERIAS DE LA COLONIA:

La sociedad colonial presentaba un abigarrado sistema de estratos sociales con tendencia a convertirse en un agregado de castas. Las clases sociales durante la colonia se presentan oculltas bajo las fomras de categorías étnicas: el blanco europeo estaba colocado en el estrato superior; el nativo indio; era regalado al último escalón social. Siendo la estructura de la colonia predominantemente feudal, los estrtos sociales que se manifiestan en ella corresponden, no solamente a als desigualdades de origen económico, sino también a desuualdades originadas por el abolengo y la nacionalidad.

Las clases --categorías económicas-- y los estamentos --categorías políticas-- se entremezclaban en una urdimbre social heterongénea. El español peninsular, por el solo hecho de serlo, tenía un sitio privilegiado en la sociedad colonial; de análoga manera, el hijodalgo tenía derechos y privilegios debido única y exclusivamente a su ascendencia nobiliario; pero detrás de estas categorías políticas, se encontraba la realidad económica, cuya organización dejaba en manos de los peninsulares y de los nobles, los privilegios económicos más importantes.

En la sociedad colonial encontramos un orden jerárquico definido que devidía a la población en los siguientes estratos:

Españoles peninsulares.
"Españoles americanos", criollos.
Ladinos o mestizos.
Mulatos o negros.
Indios.

A cada estrato correspondía una serie bastante variada de nuevas categorías sociales de menor ampliutd. Así, los cinco estratos anteriores se descomponen en la forma siguiente:

Estratos de españoles peninsulares:

Encomenderos.
Nobletes.
Altos funcionarios de la Corna y altos dignatarios eclesiásticos.
Comerciantes mayoristas.
Artesanos.

Los encomenderos constituían la categoría más feudal, de cuantas existían en la colonia; de sencia parasitaria, restaba todo estímulo al progreso técnico de la agricultura y en general, al desarrollo económico del país. Al encomendero lo único que le interesaba eran los servicios personales de los indios sometidos a su encomienda. Carecemos de datos estadísticos que nos indiquen suficientemente la proporción que los encomenderos tenían con respecto a las ottras categorías sociales. Juan López Velasco en su obra "Biografía y Descripción Universal de al Indias", nos proporciona los siguientes datos para los daños de 1571 y 1574:

San Salvador --60 ó 70 encomenderos con diez mil indios tributarios.
San Miguel --60 encomenderos con cinco mil indios tributarios.
Sonsonate --"400 vecinos españoles, mercaderes y tratantes en cacao y otras cosas y ninguno de ellos encomendero, porque los repartimientos de esta comarca son todos de la jurisdicción de Santiago" (1).

Por tan escasos datos podemos concluir que en el último cuarto del siglo XVI, el número de encomenderos era bastante reducido. El Salvador fue en centro América, el menos "favorecido"con las encomiendas.

Con relación a los servicios y atributos que la encomienda imponía a los naturales, podemos por vía de ejemplo, presentar las tasaciones del peublo de "Cuscatlán" (actualmente Antiguo Cuscatlán), tasación hecha el 10 de dicimebre de 1548, que en lo pertinente dice: "Fue tasado el pueblo de Cuscatlán... que está encomendado en Pedro Núñez de Guzmán, vezino della; mandándose a los naturales de dho. Pueblo que en cada vn año le hagan dos sementeras de mahiz una en el ynvierno e otra en el verano y en la del ynvierno le siembren seis fanegas de mahiz y en la del verano quatro y lo benefycien, cojan y encierren en el dho. pueblo e le sienbren seis fanegas de algodón e de lo que de elo se cogiere y su encomendadoles diere le den cada mes quarenta toldillos blancos que sean del tamano e como los acostumbran a dar e le den cada año diez arrobas de cera linpia e diez cántaros de miel e cinquenta pares de alpargatas cada año e cada semana le den tres gallinas castilla e le hagan cada año vna sementera de trigo de doze fanegas con que el dho. su encomendero are con sus bueyes la tierra dodne se oviere de sembrar e se lo beneficien cojan y encierren e le siembren cada año dos fanegas de frijoles e lo beneficien cojan y encierren e le den cada año ocho fardos de axi e cada semana tres dozenas de huebos e una carga de fruta quando lo oviere e le adoben e hagan los carros e arados q. fuere necesarios para la labor que se hiciere en el dho. pueblo e fuera a traer tributos, que se den tres yndios de servicios ordinarios que le sirvan en esta cibdad y tres para que le gusrden los ganados q. ovieren en el dho. pueblo con q. sea obligado a dalles de comer el tiempo que le sirvieren y enseñarles la doctrina christiana no an de dae otra cosa ni se les ha de llevar a los dhos yndios en otra cosa so las penas contenidas en las leyes y ordenansas por su magestad fechas para la buena governación de als yndias. El Licenciado Cerrato. El Licenciadopedro Ramírez. El Licenciado Roxel" (2).

Del documento anterior se desprende que las obligaciones que los indios encomendados se puedan agrupar así:
Trabajos Agrícolas: (cultivos de maíz, frijoles, algodón, trigo, etc.)
Trabajos de "repartimiento": (elaboración y entrega de todillos de algodón).
tributos en especie: (cera limpia, miel, alpargatas, ají, huevo, fruta, etc.)
Servicios Personales: (para servir en la ciudad y cuidar ganados).
Servicios artesanales: (construcción de carreteras y arados).

En cambio de tales servicios los indios recibían la comida y al enseñanza de la doctrina cristiana. La encomienda en realidad servía para proporcionar en forma casi gratuita la mano de obra y permitir la comodidad y abundancia de los encomenderos.

Loe estratos de los nobles y altos funcionarios de la Corona casi se confundían; pues se entrelazaban estrachamente. Nobles y altos funcinarios, frecuentemente constituían una sola entidad personal; siendo su característica principal su carácter de provisionalidad; venían a la Provincia en cumplimiento de misiones y al terminarlas, retornaban a la península, Sin arraigo con la provincia que ls acogía, sin otro interés que el de compensarse las fatigas y molestias del viaje y los gastos de obtención del cargo y sostener el dominio español en a colonia. Su paso por nuestra provincia no dejó otras huellas que las que se referían a sus lujos y esplendores y a sus orgullos de casa.

Los grandes comerciantes, especulaban con el añil y el cacao, con la escasez de moneda y con las mercancías traídas de España; y fomentaban sus ganancias con el contrabando. Su desarrollo económico estaba en consonancia con la política de la metrópoli que perseguíaúnicamente apoyar y estimular los intereses económicos de la península y de la monarquía.

Los rtesanos llegados de España, trajeron consigo sus instituciones gremiales, e impusieron sus organizaciónes típicamente feudales, en los diversos oficios requeridos en asl nacientes sociedades coloniales.

El estrato de los españoles "americanos" o criollos comprendía a las siguientes capas sociales:

Encomenderos y nobletes.
Funcionarios secundarios y dignatarios eclesiásticos de categoría media.
Hacendados y mineros.
Renistas y parásitos.

De otros sectores destacaremoes únicamente el de los hacendados por su importancia para los destinos económicos y sociales del país.

En general, la agricultura fue la actividad más importante de los criollos. Surge en esta etapa una nueva unidad económico-agrícola que en adelante de llamará la "hacienda", institución que va a continuar desarrollándose en la etapa de vida independiente. La hacienda aparece en el período en que, llevada hasta el límites la explotación del hombre indígena, se impone la necesidad económica de explotar paralelamente la tierra americana. El criollo, en su dble carácter de patrono y de director o gerente de la empresa, dirige las labores de la hacienda conviviendo patriarcadamente con los "mozos" y aun cuando conserva los métodos usados por los peninsulares es su trato con los indios, matiza esas relaciones con cierta modalidad familiar que provoca la profunda vinculación de los mozos con el patrón que más adelante, en al etapa de guerras y revoluciones de la vida independiente, jugará un importante pepel político. la hacienda introdujo adelantos técnicos en la economía agrícola: impuso el uso del arado, del trapiche tirado por bueyes, el laboreo del añil en grades obrajes, etc.

En oposición al encomendado, el hacendado se preocupa: de impulsar, hasta cierto punto, el desarrollo técnico de la agricultura; de obtener nuevas parcelas de tierra (la hacienda origina "el hambre de tierras" y tienda a crecer a cosa de sus pequeños vecinos); de conseguir mano de obra "libre", barata pero no gratuita, rechaza el trabajo esclavista por antieconómico.

Por otra parte, la hacienda heredó de las novicias prácticas de los encomenderos: jornadas de trabajo excesivas, escasa remuneración del trabajo del indígena, pésima alimentación del peón, castigos corporales infamantes, etc.

Los cultivos más importantes de las haciendas, fueron aquellos que teníam mayor demanda en el mercado local o en el mercado de la metrópoli: el cacao, el añil, el tabaco, y la caña de azícas; además, eera inevitable el cultivo del maíz y del frijol, para el cosumo de la misma hacienda.

la hacienda, como instrucción socio--económica, egendrada una insteresante correlación de clases en el medio rural que se proyectaba en el personal de cada hacienda, de la maner siguiente:

Clase patronal: el hacendado.
Clase media: capaces, empleados y capellanes.
Clase de pequeños campesinos sin tierra: los arrendatarios o aparceros de ciertas tierras de la hacienda.
Clase de los trabajadores del campo: peones mozos colonos.

Como intermediarios entre el patrón hacendado y los trabajadores, aparecían los capatacesm sector que cargaba con la odiosidad de la peonada, por ser quienes aplicaban las cuales disposiciones disciplinarias de la hacienda. El patrón aparecía cn un rol peternalista, bondadoso, que atendía las necesidades de los peones con pequeños regalos, con el otorgamiento de crédito en la tienda de la hacienda, o con la consabida deferencia para apadrinar a los primogénitos y encompadrar con los mozos de la hacienda. Así se ganaba la adhesión de los trabajadores, quienes sin discutir obedecían sus órdenes ya sea para asuntos de la hacienda o para cuestiones de tipo político o religioso.

Apesar de la pequeñez de nuestro territorio, el número de hacendas existentes durante la Colonia fue, relativamente, grande; según Gálvez había en 1740. Doscientas sesenta y siete, sin tomar en cuanta la existentes en los departamentos de Ahuachapán y Sonsonate(3). De la obra más completa, que la de Gálvez, del Obistpo Cortés y larráz, tomamos el dato de la existencia de más de 458 haciendas distribuídas por todo el territorio nacional, en lso años comprendidos entre 1768 y 1770. (4)

LOS MESTIZOS

Si los criollos podrían quejarse de actos discriminatorios de la Corona a favor de los peninsulares, con mayores motivos podían hacerlo los otros estratos inferioes: mestizos, indios y mulatos. Sobre el mestizo recaían disposiciones segregacionistas que iban desde la prohibición del ejercicio de detemrinados derechos públicos hasta el control reglamentario de los vestidos, paseos y diversiones. Por vía de ejemplo podemos citar la ordenanza dictada por la Capitanía General de Guatemala, con fecha 19 de mayo de 1607 que prohibía a los mestizos, negros y mulatos, tener caballos, yeguas y armas de fuego; análogas ordenanzas fijaban las galas y adornos y vetimentas que podían usar las mujeres mestizas (mengalas) y las mulatas, a fin de que se distinguieran de las señoreas criollas y peninsulares. A su vez las Leyes de Indias proibían a los mestizos adquirir tierras pertentecientes a los indégenas. Era tan difícil la situación del mestizo, que el Dean García Redondo, los llamó "Subsídios sin derechos, extraños a los bienes comunes y forasteros en el suelo natal" (5).

las capas en que se descompone el estrato de los mestizos son las siguientes:

Pequeños comerciantes.
Agricultores en pequeño.
Funcionarios subalternos artesanos y trabajdores urbanos en
general.
Parásitos y malvivientes.

Amedida que crecía la importancia demográfica de los mestizos, surgen contra ellos sentimientos de animadversión y hostilidad por parte de los sectores dominantes de la sociedad colonial. Los perjuicio se multiplican: se dice que el mestizo hereda loa mlo del español y los vicios del indio. Visto con menosprecio por los españoles y con desconfianza pertinaz por los indígenas, abandonado de las autoridades coloniales que sólo se preocupan de imponerles prohibiciones, el mestizo tiene que conquistar su derecho a vivir en ese medio adverso y sofocante y lo logra a base de audiencia, tenacidad, astucia y algunas veces, de una ausencia casi completa de escrúpulos morales.

MULATOS O NEGROS

Los "pardos" (nombre genérico con que se designaba a mulatos y negros) constituyeron un estamento de escasa importancia desde el punto de vista cuantitativo; durante los trescientos años de vida colonial llegaron al país a lo sumo, unos diez mil negros, que fueron absorbidos totalmente por la población indio--mestiza sn que dejaran mayores rasgos en la conformación somática de los habitantes.
Los aprdos estaban sometidos a leyes discriminatorias que iban desde la prohibición de vestir como los españoles hasta las everas sanciones por ayuntarse con indios o mestizos. Decía el Arzobispo García Peláez que los pardos constituían "un pueblo nuevo, vigoroso, unido en sus intereses, celoso de su conservación y por ello atendido por las autoridades de la tierra y de la Corte misma" (6).

Los pardos se caracterizan por s fuerte personalidad. Desplazan al indígena y se colocan a la par de los mestizos en el orden jerárquicocolonia. Cuando luchan y protestan, no lo hacen en forma individual o desorganizada, sino en forma colectiva; así logran conservarse independientes del poderío español, yéndose a refugiar a las montañas como negros cimarones"; así lograron también derogar en Guatemala, el tributo que se cobraba a los negros, mediante las lcuhas que tuvieron lugar en noviembre de 1766.

LOS INDIOS

Después de un siglo de vida colonial, era imposible mantener barreras de separación entre las dos repúblicas en que se dividía la sociedad colonial; la de los indios y la de los españoles. La convivencia de los diversos elementos étnicos se impuso dando lugar al proceso, siempre creciente, del mestizaje nacional. Algunos peublos, sin embargo, quedaron predominantemente indígenas con muy pocos elementos extraños que recibieron el nombre de "ladinos". Tales fueron los casos de Gotera Tonacatepeqeu, Izalco, Caluco, Panchimalco, etc. Las comunidades indias se conviertieron en una abigarrada mezcla de elementos feudales de origen hisánico y estructuras supervivientes de la época anterior a la conquista. Al gobierno oaborigen de los "principales", verdadero tipo de gerontocracia, se agregaba el de las autoridades españolas junto al soberano poder del cura párroco.

las comunidades indígenas constituían unidades de economía natural autosuficientes, que, bajo la presión del régimen, poco a poco sucumbían aplastadas por una economía voraz de mayor desarrollo histórico. Los puesblos eran abandonados, yéndose sus habitantes a las montañas o a las haciendas a engrosar las filas de los "mozos colonos". Por otra parte, como al indígena se le obligaba a prestar servicios agrícolas, lentamente se fueron constituyendo de población, bien alrederos de los cascos de las haciendas, o bien, alrededor de algún nucleo económico de importancia. Así, en la etapa de la vida colonial, la población indígena se distribuye y modofica sensiblemente, de conformidad con el proceso de desarrollo de la vida colonial. Sin hablar del llamado proceso de "consunción de los indígenas" que aniquiló más del 50% de la población aborigen, debido al mal trato y a las severas medidas administrativas como las que obligaron a "reducir" las comunidades dispersas en núcleos urbanos compactos.

El estrato de los indios se caracteriza por su gran homogenidad. Pocas son las capas que podían distinguirse: trabajadores agrícolas y artesanos. En realidad, todos los indios eran trabajadores del campo, pues por regla general, la artesanía constituyó una actividad complementaria de la labor agrícola.

IV. ALGUNOS DATOS ESTADISTICOS.

Del siglo XVIII tenemos solamente dos fuentes para la cuantificación estadística: La Relación Geográfica de la Provincia de San Salvador, por dos Manuel de Gálvez y la Descripción Geográfico--moral de la Provincia de San Salvador, por el Arzobispo Cortés y Larráz. Los datos proporcionales por Gálvez pueden elaborarse así:
Población de la Provincia de San Salvador por categorías étnicas
Año de 1740

Categorías
Vecinos
Por ciento
Indios
9.272
51.3
Mulatos
8.519
47.0
Eespañoles
299
1.7
________
________
Totales
18.090
100.00


De la citada obra del Arzobispo Cotés y Larráz, podemos obtener la cuantificación de los distintos elementos étnicos de la colonia, de la manera siguiente:

Población de la Provincia de San Salvador
por categorías étnicas

Años de 1768 al 1770
(Con datos relativos a 21 parroquias de als 32 de que constaba la Providencia).

Categorías
Individuos
Por ciento del total
Indios
48.248
60.3
Españoles y ladinos
30.652
38.3
Negros y mulato
1.081
1.4
________
________
Totales
79.981
100.00


Para determinar los datos totales de toda la provincia, tendremos queusar el método de aproximación estadística aplicar los mismos procentajes a la población total que el Arzobispo conculó en 132,092 habitantes. Esta aproximación no es arbitraria toda vez qeu las 21 parroquias conprendidas en el cuadro anterior, constituyen algo más del 63% de todas las parroquias y contienen igualmente, el 60.5% de la población total y además, están distribuidas en las tres zonas en que se divide el país.

Aplicando los referidos porcentajes obtenemos este resultado:
Población de la Provincia de San Salvador
por categorías étnicas.

Años de 1768 al 1770

Categorías
Individuos
Por ciento del total
Indios
79.652
60.3
Españoles y ladinos
50.591
38.3
Negros o mulato
1.849
1.4
________
________
Totales
132.092
100.00


A los cuadros anteriores podemos hacerles las presentes observaciones:

1. Los datos dados por Gálvez no comprenden el Departamento de Ahuachapán y Sonsonate que no formaban parte entonces de la Provincia de San Salvador. Además, Gálvez se refiere a "vecinos" y no a habitantes. Por "vecinos" paree entenderse al jefe o cabeza de familia, pero como no tenemos datos serios en que apoyarnos para determinar el promedio de la familia salvadoreña en ese tiempo, no se puede calcular el total general de la población, quedando únicamente como aprovechables los porcentajes de la distribución por categorías étnicas.

2. Los datos proporcionados por Cortés y Lárraz, con la aproximación realizada a favor de los departamentos no comprendidos específicamente por el citado Arzibispo, son más conceptos y más universales que los de Gálvez.

3. Tanto Gálvez como Cortés y Larráz confunden algunas categorías étnicas: Gálvez no distingue entre españoles peninsulares y españoles criollos; y bajo el término "mulatos" comprende a los mestizoa (ladinos), negros y mulatos propiamente dichos. El Arzobispo Cortés, por otra parte, coloca en una sola categoría a ladinos y españoles: El problema, en este caso, está en encontrar un porcentaje aproximado, para distinguir adecuadamente las categorías de peninsulares, criollos, y ladinos o mestizos.

Para resolver la dificultad podemos seguir el siguiente método aproximativo; partiremos de la base de que los ladinos (mestizos) constituyen el grupo, mayoritario, tanto en lo que respecta a los negros y mulatos en el porcentaje del 47% que presenta Gálvez o en lo que respecta a españoles (peninsulares y criollos) que presenta el Arzobispo con un 28.3%. Podríamos pues rebajar del procentaje último, una proporción del 3.3% para los españoles, quedando para los ladinos un 35%. Del 3.3% podríamos tomar la parte mayoritaria en favor de los criollos puesto que ellos son el resultado del asentamiento demográfico de la constante inmigración española en un lapso de más de dos siglos; así asignamos un 2.3% a los criollos y 1.0% a los peninsulares. Estos porcentajes son aproximados, naturalmente pero se acercan bastante a la realidad que tratamos de traducir en cifras y nos pueden servir para tener una visión esquematizada en las categorías étnicas, tal como la presentamos a constinuación:
Población de la Provincia de San Salvador
por categorías étnicas
(Año de 1770)

Categorías
Individuos
Por ciento del total
Indios
79.652
60.3
Ladinos
46.232
35.0
Españoles peninsulares
1.321
1.0
Españoles criollos
3.038
2.3
Negros o mulatos
1.849
1.4
________
________
Totales
132.092
100.00


El Intendente de San Salvador don Antonio Gutiérrez y Ulloa presentó un informe sobre el estado de la provincia en 1807, del cual hemos elaborado el cuadro siguiente: (7)

Población de la Provincia de San Salvador
por categorías étnicas y unidades familiares
(Sin Sonsonate y Ahuachapán)
Año de 1807

Categorías
Familias
Individuos
Por ciento
N° Promedio de Miembros de una Familia
Españoles
956
4.729
2.86
4.9
Mulatos
18.199
89.374
54.07
4.9
Indios
21.373
71.175
43.07
3.3
________
________
________
________
Totales
40.528
165.278
100.00
13.1


Como en los casos anteriores, los datos presentados por el Intendente, presentan confundidas algunas categorías: peninsulares y criollos se encuentran bajo el rubro genérico de "españoles"; los negros mulatos y ladinos, aparecen comprendidos en el rubro genérico de "mulatos". para delimitar adecuadamente las categorías tenemos que aplicar el mismo procedimiento aproximativo ya aplicado anteriormente: del 2.86% que Gutiérrez nos da para los españoles en general, tomaremos un 2% para los criollos y el resto, 0.86% para los peninsulares; del rubro "mulatos" calcularemos para negros u mulatos propiamente dichos, no el porcentaje de 1.4% que calculamos para 1770 sino del 1.0% únicamente, pues la población negra tendía a decaer tanto en sentido relativo como absoluto. El esquema que logramos con esta aproximación en el siguiente:
Población de la Provincia de San Salvador por categorías étnicas.
(Sin Sonsonate y Ahuachapán)
Año de 1807

Categorías
Individuos
Por ciento
Españoles
1.422
0.86
Criollos
3.307
2.00
Mestizos
87.722
53.07
Indios
71.175
43.07
Negros y mulatos
1.652
1.00
________
________
Totales
165.278
100.00


Sobre. la base del ceudro anterior podemos consluir: 1° que en las potrimerías de la colonia, la Provincia de San Salvador se convierte en una unidad demográfica predominante mestiza; los mestizos o ladinos se incrementaron en forma absoluta y relativa: de 46.232 individuos que hemos calculado para 1770, pasan a 87.722 y dejan de ser el 35 por ciento de la población total, para elevarse al 53.7% de dicho total. 2° criollos y peninsulares presentan una ligera disminución relativa, pero logran un pequeño incremento absoluto: 3° indios negros y mulatos, disminuyen absoluta y relativamente. 4° si calculamos en unos 200.000 los indígenas que poblaban el territorio cuscatleco a la llegada de los españoles, encontramos grave deficit demográfico que significa uno de los cargos más serios contra España; las condiciones políticas, económicas y sociales en general, de la colonia, lejos de favorecer el desarrollo de los núcleos indígenas, contribuyen a su disminución; el elemento humano nativo, dificilmente puede soportar las duras condiciones de vida que le fueron impuestas. Su recuperación demográfica tendrá lugar en el período posterior de su vida independiente.

Del esquema numérico podemos elaborar una pirámide social que representa gráficamente la correlación de los estratos sociales en la colonia. El 0.86% de toda la población era el núcleo que detentaba los privilegios políticos y económicos supremos. Véase la gráfica adjunta.

V.-- SIATUACION ECONOMICA.

El sacerdote José Mariano Méndez, diputado por Sonsonate a las Cortes de España, presentó el 17 de mayo de 1821, una "Memoria del estado Político y Eclesiástico de la Capitanía General de guatemala; y que es un balance de la situación general de la colonia durante todo el período de dominación española; de sus nutridos párrafos tomamos el siguiente: "a pesar de algunas leyes benéficas, la experiencia constante de los tres siglos corridos, ha demostrado que, lejos de advertirse progresos, todo ha caminado a una completa destrucción de los pueblos; se ven muchos asolados, que contaban de 14 a 20 mil indios, con solo 30 y 40 familias; no se ha ciudado de instruidos y civilizados para que salgan de la ignorancia, opresión y miseria en que se hallan sumergidos, sin política, industria, artes y comercio, sujetos a corto jornal, que en algunas partes se les paga por recios trabajos y las más veces sin ninguna retribución por llamarlos de oficio los gobernantes, haciéndoles entender que una inveterada corruptela era una legítima y laudable costumbre del servicio personal gratuito que prestan a Curas y Alcaldes Mayores, Confraídas, destinos de justicia y correos, con las extorsiones de reaciones, tributos y fondos de comunidades, de que jamás han visto la utilidad de este establecimiento, ( lo mismo que el Montepío de Cosecheros en la Provincia de San Salvador) y sobre todo, sin escuelas públicas los más de los pueblos, sin caminos, sin puertos para la fácil extracción de los frutos y con solo un medio comercio de pocas casas que sacan cuantiosas unidades, por los excesivos precisos a que venden al contado, aumentándolosen habitaciones para los repartimientos de las Alcaldías Mayores, cosehcas de añil, algodones, bálsamos, cacaos, pimienta, azúcares y ganado vacuno, que toman por lo regular en la mitad del precio de feria: sería cansar el ir especificando el sin número de abusos que se cometen con perjuicio de los pueblos, y con solo decir que los gobernantes no han tratado más que de hacer su negocio, y no del bien y utilidad común de aquellos indígenas, queda dicho todo" (8).

De lo dicho por el ilustre sacerdote criollo, podemos deducir las siguientes notas de la vida social en el período final de la colonia:
1°Legislaciójn con propósitos benéficos, pero impotentes para modificar la dura realidad.
2° "Destrucción de los pueblso indígenas", Reducción de la población.
3°Menosprecio de la institución progreso del indígena. Carencia de escuelas en la mayoría de los pueblos.
4°Opresión y miseria de las masas indígenas: trabajos forzados no remunerados o por excepción remunerados con muy bajos salarios.
5°Extorsiones al indígena por medio de raciones, tributos y fondos de comunidades, de los cuales ello no obtenían ningún provecho.
6° Inatituciones que no rendían utilidades al peublo y sólo eran cargasonerosas para el mismo (por ejemplo: el aludido Fondo de Comunidades el Montepío de Cosecheros de Añil.
7° Comercio monopolizado por unas cuantas casas que vendían a precios elevados, al contado, pero más elevados aún en las habitaciones.
8°Carencia de puertos y vías de comunicación.
9° Gobernantes qeu solo biscaban hacer su propio negocio sin importarles el bien público.

A partir del n° 4°, las notas anteriores son de contenido económico; dentro de este marco general, se perfilaba una de als crisis más profundas que ha sufrido la economía nacional, que originó una severa postación que persistió desde principio del siglo hasta el advenimiento de la independencia. La crisis se presentó particularmente en los siguientes aspectos:

1°--Crisis de la Hacienda Pública. El reino de Guatemala sufría desde hacía muchos años, una situación deficitaria en su hacienda pública. El Ministro Tesorero de las Reales cajas de Guatemala, en un informe que escribió después del 15 de septiembre de 1821, dice: "Por desgracia, hacía muchos años que la Real Hacienda de Guatemala estuvo en la triste situación de que sus ingresos, fueran bastante menores que sus gastos... resultaba un déficit anual de 92.743 pesos, 4 reales" (9).

la crisis fiscal provocó mayor sveridad en la aplicación de als leyes dictadas por la Corona con el objeto de obtener mayores fondos. Tales leyes abarcaron los tres siguientes:
Ramo de estancos.
Tributación.
Derechos parroquiales.

A) Ramo de estancos. en las postimerías de la colonia, cuando la Corona Española estancó varias industrias en Centro América: el aguardiente, la pólvora y el tabaco. El estanco del aguardiente fue establecido por Real Cédula de 1755, habiendo estados los primeros diez años bajo la administración del Ayuntamiento de Guatemala. En 1766 dicho estanco pasó al control de la Real Hacienda y se prohibió la fabricación particular del aguardiente. Elevados precios y mala calidad del producto, fueron las consecuencias del estancamiento.
El estanco "de pólvora, agua regia y naipes" estaba establecido desde principios del siglo XVIII pero cobró vigor inuditado en los últimos años de la colonia provocando agudo descontento del gremio de coheteros de la ciudad de Guatemala.

El estanco del tabaco el más oneroso y lesivo para la Provincia de San Salvador. El 22 de abril de 1766, se promulgó el reglamento de dicho estanco, en el Reino de Guatemala. la siembra del tabaco dejó de ser libre; se permitía dicha siembra en zonas determinadas: se controlaba estrictamente cada siembra y la ulterior conducción de las hojas; se redoblaron los registros a la entrada de las ciudades y la carga que no cumplía con los múltiples requisitos reglamentarios, se decomisaba. El estado fijaba el precio de compra del tabaco. Las ganancias obtenidas por la Real Hacienda fueron pingües; entre 1813 y 1817, la renta del tabaco ascendió a $ 2.545,329 pesos. En San Salvador la mayoría de los cultivos de tabaco fueron prohibidos provocando el natural descontento de los sectores perjudicados.

B) Tributación. La población indígena estaba bligada al pago del tributo que daba a notorias injusticias, pues los padrones que servían de base para su cobro eran anticuados y no corresopndían al estado demográfico de la poblacion en el momento de su cobro. Entre los impuestos que se acumularon durante la colonia citaremos el llamado "Fondo de reserva", consistente en la cantidad de cuatro reales que debían pagar todos los hombres entre 12 y 20 años, la alcabala de medio real que debía pagarse por cada peso del valor de la venta de una res, etc.

C) Derechos Parroquiales. Los intereses temporales de la Iglesia la hacen imponer nuevas cargas las ya sufridas haciendas privadas de los diversos sectores de la población. Entre las contribuciones más importantes impuestas por la Iglesia indicaremos las siguientes:

Los sínodos, que se pegaban a los curas doctrinarios a razón de 50,000 maravedís por cada cuatrocientos tributarios; más tarde se fijó una cuota de 7 1/2, maravedís pr cada tributario. La asignación de los sínodos de hacía anualmente.

- Las bulas de la Santa Cruzada, introducidas al reino de Guatemala en 1784; su precio cariaba: de un peso a dos reales, cuando se trataba de bulas que favorecían el alma de personas vivas; y de dos a cueatro reales, cuando beneficiaban a personas muertas.

- Los diezmos. Esta era la contribución que mayores protestas provocaba en todos los sectores; el Ayuntamiento de San Salvador, por medio de su Diputado a Cortes, Dr. Jsé María Alvarez, decía en contra del diezmo: "El pago de los diezmos es otra de las causas que más influyen en que la agricultura esté tan abatida. Considérese el valor de nuestros frutos... y se verá que cualquier cosa que alze su prezio, hace insufrible la competencia y disminuye los consumos; y de consiguiente destruye las ocupaciones, y con ellas la subsistencia y la población".

"Como la satisfación del diezmo se hace del producto absoluto de las cosechas y sin deducir antes de las expensas hechas y el trabajo del labrador, de aquí es que atendidas todas las circunstancias, viene aquello siendo como un cuarenta o un cincuenta por ciento".

"La igualdad aritmética de esta exacción, es una prueba enequívoca de su desigualdad moral. Hay notable diferencia en la fertilidad de las tierras, en su localidad para el laboreo, en le proporción de conseguir operarios, cuyos jornales salgán más o menos baratos, en los costos de conducción a los mercados. La hay en los haberes y facultades del labrador y su mayor o menor familia, circunstancias todas que haciendo contribuir a unos de su superfluo, obliga a otros a dar de su necesario". (10).

Los diezmos constituían la renta más importante de la Iglesia, como puede verse de los datos que nos proporciona el historiador Ramón A. Salazar: (11).
Rentas del Arzobispado Guatemala.

Sobre vacante
$ 6.000
Reales 00.-
Diezmos en 13 años
306.876
5.-
Por curatos y vacantes
136.362
3.-
Por visitas pastorales
97.878
5.-
________
________
Total
$ 547.117
6.-

Lo que quiere decir que los diezmos constituían más del 56% de toda la renta del Arzobispado.

En lo que respecta a los diezmos recaudados en El Salvador, tenemos los datos que nos porporciona el historiador Monterrey: (12).
Diezmos en El Salvador.
Quinquenio de 1812 a 1816

Partido de San Salvador
$43.000.00
Año de 1822
Partido de Sonsonate
$3.666.00
Total
$41.666.00

La cantidad recaudada es relativamente pequeña. Los sacerdotes criollos tenían un trato favorable con los grandes añileros. E diezmo era cobrado principalmente entre indígenas y mestizos.

2° Crisis en la economía nacional. tenemos a los contribuyentes abrumados por una política fiscal equivocada y por las excesivas contribuciones eclesiásticas. Para colmo, la crisis económica nacional se agudizaba cada día más. El intendente de San Salvador, don José María Peinado, envió desde San Salvador, al Capitán General de Guatemala, con fecha 9 de mayo de 1814, un informe en el que se describe el desastrosos estado de la conomía de la provincia, la cual presentaba los sigientes rasgos:

a) Franca decadencia de la producción agrícola.
b) Limitación o cesación de dicha producción.
c) Ruina de muchos propietarios.
d) Desocupación de miles de jornaleros, afectando a sus respectivas familias.
e) Superproducción: "Todos tienen plátanos, dice Peinado, se dan hasta 25 por medio. Se cultiva el arroz con tanta abundancia que hace un año está a dos reales y medio y a tres reales la arroba en Usulután, y en la ciudad a seis y medio y a siete reales. Una carga de papas en Tejutla, que apenas puede una mula con ella, la dan por veinte reales. La arroba de azúcar se ha vendido últimamente a siete reales; y la panela que cada atado tiene de cuatro a cinco libras, dan doce y catorce atados por un peso que sale a poco más de medio real cada uno" (13).
f) "La más imponderable y casi absoluta falta de numerario" "Informe de Peinado de fecha 22 de abril de 1813".
g) Aguda restricción de los créditos.
h) reducción del tráfico marítimo. ("A dos o tres goteras cada año y rara vez otro buque mayor, que llegan del Perú o Nueva España, está reducido el tréfico marítimo de los puertos El Realejo y Acajutla"). Informe del Consulado al Supremo Gobierno de Guatemala (14).

3° Crisis en la Economía del Añil. El Salvador, desde los tiempos coloniales, viene sufriendo del agobio de la economía monocultivista. Durante la colonia fue el añil el producto má importante de la provincia; de su prosperidad o decadencia, dependía el bienestar o miseria del país. El estado que presentaba el añil en las postimerías de la colonia era el siguiente:

-Restricción de las habitaciones y créditos y falta de numerario.
-Como consecuencia de tal restricción, suspensión del riego de las semillas y limitación de nuevas siembras.
-baja considerable en las cosechas, baja que Juan Bautista de Irrisari calculaba en una porporción como de cinco a tres" (15).
-Supreproducción a pesar de la baja en las cosechas debido a la falta de salida para el añil. El citado Irrisari nos dice: "De las últimas cosechas de Guatemala, tenemos existentes dentro del Reyno, en Veracruz y la Habana, diecisés mil zurrones de tinta, más o menos, que hacen, libras 3.424,000 y con algunas pocas proporciones que se cosechen en dos o tres años siguientes...podrán llegar a juntarse 5.000,000 de libras".
-Reducción de las exportaciones. El Arzobispo garcía Peláez nos da las siguientes cifras: (16)

En 1773 se exportó añil por valor de $ 2.000,000.00
En 1794 se exportó añil por valor de $ 641,000.00
En 1796 se exportó añil por calor de $ 1.369,000.00
En 1798 se exportó añil por valor de $ 141,000.00
En 1800 se exportó añil por valor de $ 398,000.00
En 1802 se exportó añil por valor de $ 1.921,000.00
En 1804 se exportó añil por valor de $ 846,000.00

Si tomamos al año de 1773 como igual a 100, obtenemos estos resultados:
EXPORTACIONES DE AÑIL
Año
Por ciento
1773
100.00
1794
32.05
1796
68.45
1798
7.05
1800
19.90
1802
96.05
1804
42.30

Para aliviar un tanto la caída de los precios, se creó en 1782, con un capital de $ 1000.000.00, el Montepío de Cosecheros del Añil, con el propósito de habilitar a los pequeños cosecheros. Muy pornto esta intitución se manifestó como deficiente e inadecuaa para cumplir sus fines de protección del pequeño productor. El Regente Cerdán, es un dictamen reservado que cita el Arzobispo garcía Peláezm juzga al Montepío "como perjuidicial e inoficioso porque siendo insuficiente en su fondo, quedaron los cosecheros en necesidad de acudir a los comerciantes"; y si se considera la lista de los deudores del Montepío, es decir de los habilitados, " no se hallará, decía Cerdán, un solo Poquitero...sino a os Ungo, Castricidores, Viteri, Calera, Lousel y otros muchos... que llevan un giro cuandtioso con España y el Perú". En síntesis los beneficios del Montepío eran para el hacendado rico y el comerciante "habilitado" (17).

VI.-- LA CRISIS POLITICA

Los momentos propicios para las grandes revoluciones son aquellos en que la crisis económicas se entrelazan con las crisis políticas. Una coyuntura de esta clase fue precisamente la que hizo posible la revolución de independencia de las colonias españolas.
En los albores del siglo XIX la monarquía española llegaba al máximo de degradación moral. El aparato estatal se hallaba corrompido; entre los altos funcionarios abundaban los elementos venales que vivían del peculado, del cohecho y del contrabando; el monarca, en el colmo de la abyección, colocaba el poder público en manos del "favorito" de la reina; el heredero del trono conspiraba contra su padre y los franceses e ingleses, conspiraban contr la soberanía española y maquinaban la ruina de su imperio colonial.

Hasta América, acrecentados por la distancia, llegaban los escandalosos sucesos de Madrid, amenguado la aeureola de dignidad y de respeto que hasta entonces había poseído la Corona. Los criollos desconectados por la difícil situación económica y por la torpe política de la metrópoli, empezaron a sentir la necesidad de eleminar la dependencia de España.

En 1808, napoleón, a abdicar a Carlos IV y a su hijo fernando, quienes renuncian sus derechos dina´sticos en beneficio del hermano del emperador francés José Bonaparte. El pueblo español rechaza indignados la imposición del nuevo monarca e inicia una de las más gloriosas luchas que se conocen en la historia del mundo. Se crea una Junta Patriótica en Sevilla que dirige la resistencia en contra de los franceses y reclama la llegada al trono de Fernando VII. La confución política es enorme; nadie sabe cuál es el Gobioerno legítimo: José Bonaparte aduce títulos jurídicos: la Junta de Sevilla, sigiendo la tradición suareciana, se apoya al principio de la soberanía del pueblo; y fernando VII desde su prisión, desconoce la legitimidad de la Junta de Sevilla.la inquietud se extiende por todos los apíses de América y muy pronto empiezan a oírse voces como la del licenciado Verdad en México que afirman que estando el legítimo monarca reducido a prisión, el pueblo debería reasumir su soberanía y organizarse independientemente, hasta tanto no se restauraran las autoridades legítimas. En Guatemala el capitán General convoca a una Junta de Notables, al cual declara que los actos de abdicación y renuncia de de los derechos dinásticos por parte de Carlos IV y su hijo fernando "eran ilegales e injustos y fruto de la violencia de Bonaparte".

La lucha del pueblo español por la restauración Fernando continúa desarrollándose. Sus dirigentes, sea por convicción propia, o para contrarestar la propaganda democrático---liberal de los franceses, se ven obligads a hacer contestaciones de neto contenido liberal, modificando hasta cierto punto el status de las colonias americanas. Se convocaron las Cortes de Cádiz a la que se incorporan representantes americanos y se promulga la avanzada Constitución de 1812. Restaurado en el tono Fernando VII, desconoce los actos de als cortes de Cáiz, abroga la Constitución y resucita el régimen absolutista. Finalmente, en 1820, debido al golpe militar de Riego. fernando VII decreta la vigencia de la ya abogada Constitución de 1812.

En tan curiosos episodios políticos, el principio de la lealtad a la monarquía se vio seriamente quebrantado. La misma lucha del pueblo español por su libertad, fue un poderoso estímulo para los pueblos de América. La crisis económica y la crisis política entrelazadas originan la crisis revolucionaria que puso fin al coloniaje en América.

VII.--FACTORES INTERNACIONALES

L a revolución de independencia llevada a cabo en los Estados Unidos provocó gran conmoción en el resto de América; criollos y mestizos leían con avidez los textos políticos de Jefferson, Paine, Buke y demás pensadores del gran país del norte, que con sus obras defendían los principios de la democracia y de la libertad. la Constitución federal de los EE. UU. fue estudiada con deenimineto y se convirtió en el paradigma que se trató de imitar en las futuras utopías constitucionales que se dictaron en Hispano América.

Pero los sucesos políticos de francia, su gran revolución y su notable folosofía, fueron los que mayor influencia tuvieron entre los medios cultos y progresistas de la colonia. Los criollos eran enciclopediatas entusiastas partidarios de Rousseau. Los mestizos, a la zaga de los criollos, tenían el fantismo de los liberales franceses y esperaban ansiosos el momento en que pudieran entonar la Marsella e instaurar el imperio de los derechos del hombre.

Pero a la par de las influencias ideológicas se movían también las ambiciones de las grandes potencias: Francia, Inglaterra y EE.UU. pretendían desquisiar el imperio colonial español a fin de obtener en su provecho la expansión de sus respectivos imperios, sobre los restps caducos del dominio his´+anico, E.E.U.U, avizoraba el futuro de un contienente sometido a su dirección político--económica; Inglaterra ayuda y estimula a los primeros insurgentes, divulga por el mundo en versión exagerada los atropellos y errores de la política colonial de España y fomenta cuando puede los movimientos de independencia.

Las luchas diplomáticas de las grandes potencias por el dominio económico de las colonias españolas, se agudizaron con las actividades del Emperador Napoleón Bonaparte. Este notable guerrero proyectó extender su inlfuencia de las colonias americanas. Múltiples agentes secretos suyos, recorrían las colonias incitando a la revuelta. Villanueva nos informa de los comisionados del Emperador para el "Reyno de Guatemala", los cuales eran los siguientes:

"Dn. Estanislao Oropeza, extremeño, de Bajadoz; Guatemala, Omsa y prova. de San Salvador; jefe de este Reyno.
Dn. Juan Charagay, viscayno, en León Nicragua, Granada, Cartago y Costa Rica, hasta en Realejo de Sonsonate y Panamá" (18).

las instrucciones que dio el Emperador a su agente principal, que residía en Baltimore, M. Desmoland, eran las siguientes:
"Manifestar a los criolos de América y persuadirles que S.M.I. y R. no desea otra cosa, sino dar la libertad a un peublo esclavo de tantos <años, no desea otra cosa, sino dar la libertad a un pueblo esclavo de tantos años, sin más recompensa por tan alto beneficio, que la amistad de losnaturales y el comercio de los puertos en ambas Américas".
"Suspensión de als crecidas remesas que se remiten a España".
"Libertad de comercio e industria y agricultura".
"Abolición del estanco de tabaco, pólvora, etc. y del papel sellado".
"Como el pueblo es en su mayor parte bárbaro, deberán...hacerse estimar de los Gobernadores, Intendentes, Subdelegados, de los curas párrocos y prelados religiosos, no excusarán gastos ni medio alguno para lograr su amistad".
"Recordarán a éstos (a los sacerdotes)... la oposición que les tienen los europeos, el vil trato que les dan y el desprecio con que los tratan".
"Recordarán a los indios las crueldades de la conquistay las injusticias que experimentaron diariamente".
"Opondrán el escaso número de criollos empleados con el excesivo europeo".
"Se abstendrán de hablar contra la Insquisición...antes bien deberán...apoyar la necesidad de aquel Santo Tribunal".
"En los estandares o banderas irá inscrito el mote *Viva la religión Caótica, Apostólica, y Romana y muera el mal gobierno*" (19).

La perspicaic a de Napoleón, captó certeramente los aspectos contradictorios de la colonia y le permitió movilizar a sus agentes sobre bases realistas que facilitaron su penetración en los mendis americanos. A los problemas políticos, económicos y sociales, se sumó a la obra de la intriga internacional. Los viejos imperios europeos y el naciente de Norte américa estimularon la lucha por la independencia. Buscando sus propios fines egoístas contribuyeron al despertar de la democracia en Hispanoamérica.

VIII.-- LOS DICVERSOS ESTRATOS SOCIALES Y LA CRISIS REVOLUCIONARIA.

La crisis revolucionaria originó cambios en los diversos estratos de la sociedad colonial. En nustro país, los cambios más destacados fueron los siguientes:

1°Definición y consolidación de intereses clasistas. Los intereses económicos desplazaban a los otros intereses sociales, los dinásticos, los feudales, los de casta, etc. que sustentaron los estamentos durante los tres siglos de vida colonial. El común interés, por ejemplo, que tenían los cosecheros del añil por una libertad de comercio irrestricta, los cohesionaba con tal fuerza, que las diferencias entre nobles, criollos y penisulares, quedaban amortiguadas. Los estamentos empezaron mezclarse, para dar lugar posteriormente a una clara diferenciación claisistas.

2°Clasificación ideológica al agudizarse los problemas de la organización política de la Coloni, adquirirán mayor clarificación. Del planteamiento adecuado del problema se pasórápidamente al esbozo de soluciones. Cada sector económico levantaba así, sis propias reivindicaciones. Fijados los abjetivos se elaboraron o se asimilaron los correspondientes sistemas ideológicos, eliminando confusiones y autonimías. Los criollos por ejemplo, sabían ya cuales eran sus problemas esenciales y para solucionarlos buscaron apoyo en la ideología liberal europea y presentan sus demandas en forma más o menos sistemática.

3° Modificaciones tácticas y estratégicas: La lucha entre criollos y peninsulares sufre serias modificaciones; durante los tres siglos anteriores esta lucha se realiza dentro del estamento dominante; las pugnas tienen por objeto obtener los mejores cargos o prebendas, lograr los análogos privilegios, etc. pero no se discute sobre las bases mismas de la organización colonial. pero en la etapa de la crisis revolucionaria, ya no se lucha por ganar privilegios o prebendas aisladas. sino por tranformar el orden social impetrante; el objetivo estratégico de los criollos es la conquista del poder político. Y en esta lucha, criollos y peninsulares tratan de ganarse a las masas de mestizos y de indios hacia sus respectivas posiciones. La lucha por los aliados constituyó el aspecto táctico más importante de esta lucha revolucionaria.

El sector de los españoles peninsulares fue el baluarte de als ideas reaccionarias y absolutistas. Cuando se discutía la existencia misma de la colonia, los peninsulares se unifican y se oponen con toda decisión a los innovadores. De ahí se tornaran más intransiguientes en la defensa de la monarquía, del sistema colonial y de todos sus privilegios. La ideología feudal, aristocratizante, cobró "Fuerza inusitada", se exigió de la iglesia un actitud energica en favor del absolutismo monárquico y se organizaron milicias sime--populares acuerpadas najo el monte de "Voluntarios Honrados de Fernando VII", cuyos efectivos se reclutaron parcialmente entre campesinos y artesanos en mala situación económica, y entre vagos y malvivientes que buscaban garantías de impunidad para sus actos antisociales.

En el sector de los criollos la crisis porvocó una verdadera revolución ideológica. La teoría liberal fue recibida por ellos con fervorosos entusiasmo y se divulgó apliamente por los sectores mestizos. Esta difusión de la doctrina liberal se hizo a espaldas de la Universidad de San Carlos, de Guatemala, en donde, según el testimonio de José Cecilio del Valle no se emseñaba el Derecho Civil vigente, sono en de los romanos; en Filosofía se enseñaba, alterada por los intérpretes, la escolástica de Aristóteles y la Medicina que se impartía era propia de los tiempos más obsucors del Medioevo; fue hasta 1795, a instancias del Padre Goicochea, que se establecieron las cátedras de Ciencias Naturales y de Ciencias Extactas, pero jamás lograron implantarse las cátedras de Ciencias Económicas y Políticas.

la ráida divulgación del liberalismo confirma, una vez más, que en las épocas de crisis revolucionaria, la ideología de vanguardia se esparce fácilmente a pesar de als prohibiciones de las autoridades civiles y eclesiásticas y a pesar de que en als Universidades y escuelas se la ignore por completo. Los libros franceses pasaban de mano en mano eran leídos con avidez por todos aquellos que sentían la necesidad de un cambio trascendental en la vida del país. Las tertulas sociales se convertían en clubs de discusión política y el estudio de la Revolución de Independencia de los E.E.U.U. y de la Revolución Francesa, exaltaba los ánimos y por todos lados se dentía el aliento renovador que muy pronto iba a cambiarlos rumbos de la historia.

Naturalmente había inconsecuencias en esa impetuosa adhesión al liberalismo: muchos criolos que hablaron exaltadamente de la soberanía popular, de los derechos del hombres, sentían repugnancia y desdén hacia "la plebe", negaban capacidad de acción política al pueblo y conservaban gran parte de la ideología feudal en la que habían vivido desde su nacimiento.

El avance arrollador del liberalismo penetró también entre las filas del clero colonial, ganando en primer término la adhesión de los sacerdotes criollos. Ello provoca alguna escisión enel seno de la Iglesia; los sacerdotes peninsulares se aferraron a la tradición monárquica absolutista y fulminaron excomuniones en contra de los representativos de las nuevas ideas; al mismo tiempo, algunos sacerdotes criollos , con valor cívico notable, defienden los nuevos principios y estimulan el movimiento popular que se orientaba hacia la conquista de la democracia.

Mestizos y mulatos, mientras tanto, no vacilan en acogerse al liberalismo de los criollos, colocándose en als posiciones más avanzadas; mientras los criollos insinúan tímidas reformas y pretenden a lo sumo, llegar a la monarquía constitucional, los mestizos reclaman medidas revolucionarias, exigen la independencia absoluta de España y la implantación de la República.

Finalmente los indígenas hundidos en la miseria. la ignorancia y el fanatismo, sacuedieron su latargo y empezaron a incorporarse a las luchas de la independencia; pero incapaces aun de asimilarse la nueva ideología, resuelven sus movimientos através del prisma de la vinculación personal. Sólo se mueven cuando conocen a los caudillos y tienen fé en sus pormesas. Sus aspiraciones son simples; supresión de tributos y trabajos forzados, tierras y, por encima de todo, que se les deje al margen de criollos, mestizos y españoles.

En la segunda parte de este estudio analizaremos la culminación del proceso de independencia y sus consecuencias políticas sociales.


SEGUNDA PARTE

I.-- PROYECCIONES IDEOLOGICAS DE LOS ESTRATOS SOCIALES ANTE LA CRISIS REVOLUCIONARIA.

La aguda tensión de las fuerzas sociales con el consiguiente resquebrajamiento de las varias estructuras que hemos visto en la primera parte de este trabajo, no podía menos que conducir a la culminación de una profunda crisis revolucionaria que tranformó las bases fundamentales de la colonia. La supeditación política ante España fue cortada bruscamente; se eliminaron las instituciones feudales más odiosas y se sustituyeron por aquéllas que propugnaba el liberalismo, cambiando así, radicalmente la faz de la provincia de San Salvador. En este cambio trascendental, los varios sectores que integraban la Colonia, participan en forma diversa de acuerdo con sus distintas condiciones de desarrollo.

Los sectores que mayor claridad, tenían de sus problemas y de las perspectivas de los cambios, fueron los criollos y los ladinos o mestizos; ambos sectores tenían reivindicaciones perfectamente definidas; pero los criollos, po ser los más desarrollados política y económicamente, se colocan al frente del movimiento revolucionario, se convierten en representativos de todos los sectores descontentos y levantan sus particulares reivindicaciones, proyectándolas con un énfasis universalista que las hace parecer como demandas de todos los sectores de al Colonia. Estas demandas se encuentran en varios documentos de la época particularmente en las ya referidas "Instituciones que el Ayuntamiento de San Salvador dio a su Diputado en Cortes, el año de 1820; la presentamos a continuación, dándoles una forma esquemática y sistematizado Las demandas se agrupan en los núcleos: las que son principalmente políticas y las que son principalmente de carácter económicos; las primeras además se subdividen en demandas formuladas contra la Metrópoli y demandas formuladas contra las autoridades de Guatemala:

DEMANDAS POLITICAS

A.-- Dirigidas contra la Metrópoli:
1°. Reclamación de un régimen monárquico constitucional que liquidara el absolutismo.
2°.Sistema democrático de gobierno con particiapción igualitaria de criollos y pninsulares.
3°.Suspensión de todos los privilegios e instauració de los derechos liberales.
4°. Reforma del Régimen Judicial; supresión de los derechos judicales, participación de los criollos en el ejercicio de la judicatura y liberalización del proceso.

B.-- Dirigidas principalmente contra las autoridades de Guatemala:
1°. Autonomismo provincial.
2°. descentralización política y administrativa.
3°. Eliminación de los nobletes como sector políticamnete dominante.
4° Erección de un Obispado propio así como de centros regionales de cultura y asistencia social.

DEMANDAS ECONOMICAS

1) Libertad de comercio e industria.
2)Supresión de estancos y monopolios.
3)Reforma tributaria: eliminación de la multitud de impuestos, cargas y gableas coloniales y orientación de la Hacienda Pública hacia el establecimiento de la contribución única.
4) Impulso al desarrollo industrial, especificamente de aqeullas industrias que aprovechen las materias primas que se produce la provincia (las fabriles del hierrro y cobre, la curtiembre, la de aprovechamiento del algondón, la de las tintas, etc.)
5) Abolición de los Mayorazgos y de las amortizaciones eclesiásticas.
6) Abolición del Diezmo.
7) Mejoramiento de las vías de comunicación.
8) Liberación de la mano de obra.

Obsérvese que las demandas formuladas por los criollos salvadoreños coincidían, en línas generales, con las demandas de los otros criollos de Centro América e incluso, con las del resto de Hispanoamérica; pero dentro de tu generalidad, tenían también su aspecto eminentemente local, que correspondía a las condiciones peculiares de la Provincia. Destaquemos desde luego las demandas políticas dirigidas contra las autoridades de Guatemala; ellas se explican por las circunstancias especiales en que estaba organizado el gobierno colonial en Centro américa; Guatemala era la capital del Reyno y por eso residían en ella las más altas autoridades españolas: el Capitán General, la real Audiencia y el Arzobispo, estas autoridades habían establecido un sistema político y administrativo altamente centralizado, que perjudicaba el desarrollo de las provincias; por otra parte, como señala el hisotriador Montúfar las autoridades esapñolas, se vincularon estrachamente con "guatemaltecs pertenecientes a las familias que se llamaban nobles. Los males por tanto, procedentes de als primeras autoridades no se atribuían únicamente a los peninsulares, sino a la airtocracia guatemalteca", De allí la demanda relativa a la eliminación de los nobletes, del gobierno del Reino.

la oligarquía de peninsualres y aristócratas guatemaltecos perjudicó los intereses económicos de las provincias en beneficio de sus particulares intereses; semejante política llevó a la ruina la florenciante industria del cacao en Sonsonate, cuya producción total era comprada por Nueva España que pegaba con telas géneros los cuales tenían alta demanda entre los mestizos y ladinos de Sonsonate y san Salvador; las autoridades de Guatemala, con el objeto de favorecer la industria textil local, prohibieron la introducción de tales y géneros de Nueva España, por cuyo motivo ésta cesó de comrpar el cacao de Sonsonate, y ese cultivo tan provechoso, se arruino para el resto de la vida colonial; de análoga manera se perjudicaba a los ganadores de la provincia de San Salvador, los cuales eran obligados a llevar a su ganado a Guatemala para proceder a su venta; las autoridades del Reino, de acuerdo con los aristócratas, fijaban el lugar y fecha de la feria respectiva, esperando siempre el momento crítico en que el ganado se consumía por falta de pastos, a fin de que los ganaderos tuvieran que venderlo a cualquier precio por el premio en que se encontraban; es de advertir que las ordenanzas prohibían la venta anticipada del ganado, pues se pretendía asegurar el abastecimiento de carne para la capital.

Los mismo puede decirse con relación a los impuestos y diezmos que, aparte de los que se remitían a España, afluían a las arcas de guatemala en dnde se invertían en el mejoramiento material de la ciudad (palacios, teatros, iglesias, conventos, etc.), Sin preocuparse de mejorar los caminos ym en general, los servicios públicos de las provincias.
Así se explican las demandas políticas formuladas por los criollos de San Salvador en contra de as autoridades de guatemala, cuyo sector oligárquico era considerado como el opresor de als provincias. En esta particular situación de Centro América colonial, con una capital opresora y exploradora, de las provincias, encontramos la raíz profunda de los localismos regionale que, más tarde, serán factores importantes en la evolución política del itsmo y en el florecimiento de la profunda conciencia nacionalista que caracteriza a los salvadoreños.

Obsérvese además que, en el cuadro general de las demandas formuladas por los criollos, se ignoran en absoluto las demandas correspondientes al sector indígena de la población; los criollos querían convencerse a sí mismos de que sus demandas generales, al ser satisfechasm traerían como consecuencia inevitable "la felicidad general" y por consiguiente, mejorarían la condición del indigenado. La realidad era que la economía del criollo descansaba sobre la explotación y miseria del indio; al luchar por las libertades políticas y económicas, luchaba en defensa de sus particulares intereses; en cambio la luchapor la liberación del indio, hubiera provocado su propia ruina económica.

Las demandas o reivindicaciones formuladas por los mestizos presentan un cuadro menos amplio menos elaborado que las de los criollos, pero en compensación, se destacan por su radicalismo. Rápidamente enumeradas estas demandas son:

1° Independencia absoluta de españa.
2° Régimen republicano de gobierno.
3° Realización efectiva de los "principios esenciales de la sociedad":
igualdad, seguridad, propiedad y libertad.
4°Libertad de comercio e industria tanto externa como interna.
5°Suspresión de habelas, tributos y dema´s impuestos onerosos.
6° Supresión de estancos y monopolios.

Mientras los criollos no se atrevían a formular abiertamente la demanda de independencia de España y se conformaban con reclamar la instauración de una monarquía constitucional con régimen democrátivo, los mestizos, más cosecuentes con la ideología liberal en boga, reclaman la ruptura total con España y el establecimiento de la República. Víctimas de la discriminación colonial, son los mestizos los que con mayor énfasis reclaman la suspensión de privilegios y la equiparación de todos los sectores sociales por ello propugnan con máxima energía en favor de los llamados principios "esenciales" tales como la igualdad, la seguridadl la propiedad y la libertad. En lo que respecta a sus demandas económicas, los mestizos coinciden con los criollos; la única nota singular consiste en que los primeroa reclaman libertad de comercio e industria, no sólo para el exterior, sino también para el interior, pus el sistema colonial tenía muchas leyes, ordenanzas y "costumbres" que dificultaban a los mestizos el ejercicio de cualquier comercio o industria.

Entre criollos y mestizos había, pues, discrepancias e incluso puntos de vista contradictorios. Tales discrepancias se expican por las diversas condiciones sociales que conformaban a cada sector. Comparando los mestiños encontrarnos los siguientes aspectos diferenciales:

Con relación a los Criollos:

1° La mayoría de los criollos son propietarios, dueños de haciendas añileras (20). Su calidad de propietarios los lleva a exigir e imponer un respeto absoluto al derecho de propiedad de los peninsulares y a oponerse a cualquier tentativa de confiscación de los bienes de los "chapetones".

2°Constituyendo, en cierto sentido, una casa privilegiada, los criollos se encuentran, por eso mismo, saturados de perjuicios discriminatorios; orgullosos de su linaje, ven con menosprecio al pueblo, a "la plebe", y le niegan capacidad para actuar acertadamente en política. El pueblo, según ellos, debía someterse a la dirección ilustrada de los criollos (21).

3°Dentro de la estrechez cultural de la época, los criollos se consideraban "la minoría ilustrada" que debía dirigir los destinos de la provincia.

4° Su doctrina política se nutre principalmente en Montesquieu, Rosseau, los Girondinos y, en especial en Maquiavelo.

5°Sus tácticas y estrategia políticas pueden caracterizarse usando la terminología contemporánea, como "reformistas"; se persiguen cambios pero se frena la acción violenta de als masas. Los procedimientos indirectos, los paquines, las campañas de rumores, las intrigas, etc., eran sus medios predilectos de acción política.

Con relación a los Mestizos:

1° la mayoría de los mestizos carecían de tierras.. Mientras los indígenas tenían todaví el menguado recurso de sus campos comunales, los mestizos tenían que labrar la tierra ajena, como arrendatarios, aparceros, mozos colonos, etc. Su acitud frente al derecho de propiedad no es la misma que la de los criollos. El mestizo carente de tierras detesta a los grandes terratenientes, fueran criollos o peninsulares pero su animosidad se concentra especialmente contra los "chapetones" y no vacila en reclamar la confiscación de sus propiedades.

2° Los mestizos integraban los que criollos y peninsulares designaban "la plebe", "el vulgos", "el populacho"; víctimas de la discriminación, reaccionaban con energía contra las desigualdades sociales y los perjuicios de casa; influidos sin embargo por la ideología del sector dominante, hubo entre los mestizos sentimientos de sperioridad frente a los indios. A pesar de esto, los mestizos fraternizan con los indígenas y constituyen el elemento de enlace entre éstos y los criollos, para las grandes movilizaciones populares en las luchas de independencia.

3° El baraje político doctrinario de los mestizos se nutría principalmente de als narraciones y leyendas que circulaban de boca en boca de los insurgentes que, tanto en el Norte como en el Sur del continente, luchaban contra la dominación de los españoles. Las gloriosas hazañas falsas o verídicas, pero exageradas siempre por la fantasía popular, de un Bolívar o de un Hidalgo y muy particularmente del "Santo Padre Morelos", (como le llamaba el pueblo de San Salvador al paladín mexicano), provocaban su máximo entusiasmo.

4° En cuento a sus métodos políticos, éstos eran muy simples: acción violenta; lucha armada del pueblo para acabar con los "chapetones" y despojjarles de sus bienes. Faltos de confianza en sí mismos, los mestizos anhelaban un caudillo como Morelos o Bolívar que los condujera hacia las grandes batallas contra los españoles.

Así pues, entre criollos y mestizos había discrepancias profundas; los criollos sin embargo, losgra superar taes discrepancias, o al menos, amortiguarlas, y toman la dirección del movimiento contra los españoles; no obstante sentían sobre sus espaldas la presión de las masas mestizas y aún indígenas que reclamaban acción violenta contra los "chapetones"; de esta manera, muy a pesar suyo, se vieron forzados a dar algunos pasos de corte radical cuyas "perniciosas consecuencias" se esforzaban por evitar, hasta llegar casi inesperadamente y por vía de transacción, al tránsito incruento y pacífico hacia la vidaindependiente.

II.-- EL DESARROLLO DEL PROCESO EMANCIPADOR

Los sucesos que culminaron con la ruptura de la dominación española ponen en evidencia las dos fuerzas que intervinieron decisivamente en favor de la liberación: los criollos y lso mestizos. Elazote de la crisis económica y la bancarrota política en que se encontraba España afectaron profundamente a ambos sectores, provocando en ellos no solamente el natural descontento, sino un estímulo poderoso para exigir cambios en la situación impetrante. Los comunes anhelos llevan a los criollos de centro América a unirse en su lucha contra als autoridades españolas y los aristócratas de guatemala; pero esta unión no se manifiesta en alguna poderosa organización que cohersionara las filas rebeldes y sistematizara su actividad pública, sino más bien en una vaga e inconcreta solidaridad basada en la comunidad de aspiraciones y de problemas, así como en la de análogos métodos y procedimientos tácticos de lucha, Se ha sostenido frecuentemente que había una organización secreta entre los "protoindependientes" centroamericanos, la cual había planificado la serie de levantamientos que tienen lugar en El Salvador, Nicaragua, Guatemala, etc., en el breve lapso comprendido entre 1811 y 1814; pero la realidad histórica no comprueba la existencia de tal organización: dichos levantamientos revelan por el contrario, la carencia absoluta de un plan coordinador, puesto que la eficacia de los mismoshabría sido mayor si los referidos levantamintos hubieran sido simultáneos y no sucesivos; aparte de que muchos de tales levantamientos eran explosiones populares espontáneas que tomaban de sorpresa a los mismos criollos que dirigían el movimiento insurgente.

Los criollos sabían que las masas populares centroamericanas, exasperadas rpo las difíciles condicines económicas a que las reducía la crisis contaminadas con ls ejemplos de Morelos y de Bolívar que, en el Norte y el Sur del contiente luchaban contra el dominio español, estaban en favor de la independencia y esperaban que los criollos dieran la señal de la insurrección para acuerparlos entusistamente. Los criollos estimulaban el descontento popular y utilizaban ese estado de ánimo de las masas para presionar a las autoridades españolas y arrancarles concesiones y cambios institucionales que favorecíeran sus particulares intereses de clase. Había pues entre los criollos, una línea política general, análogos métodos de acción política, frecuente intercambio de noticias pero no una organización cerrada de partido; la solidaridad de lso criollos tenía contornos indefinidos, dejaba la libre iniciativa de los mismos en sus respectivas provincias, para que actuaran de acuerdo con sus particulares circunstancias.

a) El Movimiento del "5 de noviembre" de 1811.
Sentadas las anteriores consideraciones, veamos cómo se lleva a cabo la lucha por la idependencia en la provincia de San Salvador. La circunstancia de que en esta provincia fueran los criollos, en su mayoría, grandes propietarios añileros y de ser además el añil el artículo fundamental de exportación. hizo que fuera San Salvador el núcleo central del descontento de la lucha contra la metrópolis, por ser allí, precisamente, donde con más audeza se sentían los nocivos efectos de la equivocada política económica de España. No ha sido pues un azar el hecho de que en San Salvador se haya realizado el primer levantamiento insurgente y que sea en esa provincia en donde se concentró el movimiento de independencia y posteriormente, el movimiento liberal de la colonia.

A partir de 1810, la provincia de San Salvador era un hervidero político en donde germinaban ideas insurgentes; los criollos dirigían la lucha a su manera; reclamaban cambios constitucionales sin osar plantear la acción directa de als masas en contra de las autoridades españolas; era un período difícil de inseguridad en el que los rumores, los chismes políticos, los pasquines y las leyendas, sembraban la desorientación y la intranquilidad; nadie sabía hacia dónde se marchaba, lo único cierto era el descontento y la deseperación del pueblo. Este descontento y esta desesperación culminan al año siguiente (1811), con una serie de estallidos que abarcan todos los ámbitos del país y cuyos jalones más importantes se enumeran a continuación:

1. El 4, 5 y 6 de noviembre levantamiento en San Salvador y pueblos aledaños.
2. El 5 y 6 de noviembre levantamiento en SAn Pedro Grande (jurisdicción de San Martín).
3. El 5 y 6 de noviembre levantamiento en en Santiago Nonualco.
4. El 17 de noviembre levantamiento en Usulután.
5. El 17 de noviembre levantamiento en Chalatenango y Tejutla.
6. El 20 de noviembre levantamiento en Santa Ana.
7. El 24 de noviembre levantamineto en Metapán.
8. El 30 de noviembre levantamiento en Cojutepeque.
9. El 20 de diciembre levantamiento en Sensuntepeque.

La anterior enumeración que no pretende ser exhaustiva, demuestra la amplitud del descontento general. Al Norte y Al Sur, en oriente y Occidente la rebeldía estalla en contra de los chapetones. Las características que presentan tales movimientos son:

1. Brotes espontáneos de rebeldía estimulados principalmente por el ejmplos en San Salvador.
2. Tres de esos movimientos (los de S. Pedro, Santiago Nonualco y Tejutla) son realizados exclusivamente por masas indígenas.
3. Los demás movimientos, incluyendo el de S. Salvador, se realizan con la participación masiva de indios y mestizos.
4. Su citado carácter espontáneo da a los movimientos profunda pero fugaz intensidad.
5. Por su mismo carácter espontáneo, dichos movimientos carecen de plan estratégico y de medidas organizativas. Todo se improvisa al ritmo de los acontecimientos.
6. Los objetivos perseguidos son vagos y generales: expulsión de los chapetones, gobierno de criollo y suspensión de los gravámenes más onerosos.
7. Los criollos, sorprendidos por el movimiento, se incorporan a él para calmar y liquidar su ímpetu revolucionario.
8. En muchos casos los criollos se unen a los españoles para impedir el desarrollo de la insurección.
9. La táctica seguida pr criollos y españoles frente a tales movimientos fue la de aprovecharse de la debilidad ideológica de los rebeldes, para que los criollos tomaran la dirección del movimiento y los desviaran por la senda de las "peticiones y memoriales" ante las autoridades; paralelamente se esforzaban en separar a los idnios de los ladinos.

A manera de ilustración estudiaremos el movimiento insurreccional del 5 de Noviembre en San Salvador; este movimiento, el primero en el orden cronológico, es también el primero desde el punto de vista de su importancia y de sus repercusiones; para los criollos fue también su obra maestra de estrategia política pues en él lograron realizar muchas de sus más importantes aspiraciones.

Se han tejido una serie de leyendas y fábulas que, aureoladas con el prestigio de una pretendida tradición, tratan de presentarnos el movimiento del 5 de Noviembre como la obra perfectamente planificada de los eximios patriotas delgado, Arce, Lara, etc. Toda la gloria de este movimiento la capitalizan en su beneficio los criollos insurgentes, sepultando en el olvido a los millares de seres anónimos, ladinos e indios, que fueron realmente los motores de la insurrección. Los documentos descubiertos, y muy especialmente los "Procesos por incidencia" seguidos contra los insurgentes del año de 1814, dan nueva luz sobre los acontecimientos del año 11, permitiendo situarlos en sus verdaderas y justas dimensiones; la "Relación Histórica" o sea el acto pormenorizada de los sucesos acaecidos del 4 al 6 de moviembre, es la base fundamental para comprender adecuadamente tales acontecimientos. Al exponer en serie cronológica los sucesos se destaca con toda nitidez el rol histórico que jugaron en ses jornadas, criollos, peninsulares, ladinos e indios, cada estamento actuó de acuerdo con sus intereses y en consonancia con sus respectivas proyecciones tácticas.

veamos rápidamente esa serie cronológica:

1° Los días que precedieron al estallido de la rebelión se distinguen por la abundancia de rumores, noticias alarmantes que provocaban el descontento general. (Tácita de los criollos para presionar un cambio profundo en al administración de la Provincia y táctica también del agunos agentes del Emperador francés Napoleón I, que trataban de sembrar la confusión política).

2° El día 4 de noviembre la Intendencia, obedeciendo órdenes expresas de la Capitanía General de Guatemala, redujo a prisión al Padre manuel aguilar, acusado de infidencia y ordenó, además, el comparendo forzado del P. Nicolás Aguilar ante las autoridades de la ciudad de guatemala, finalmente el Intendente ordenó que se armasen todos los europeos y sus allegados; al eterarse de estos sucesos el puebo de San Salvador acude en masa y "sin cabeza de persona distiguida" (es decir sin conta con los criollos) a casa del P. Delgado, Vicario de la Iglesia salvadoreña, con el objeto de obtener confirmación de las noticiasalarmantes relativas a los Padres Aguilares. El Vicario confirma dichas noticias y entonces la masa popular se dirige a la casa de Intendente para solicitarle la libertad del sacerdote detenido y la no comparecencia del otro a Guatemala. El Intendente se excusa alegando que él no hace más que cumplir órdenes superiores. En este el momento en que se desborda la indignación popular y se cometen "algunas irreverencias". La violencia de als masas (compuestas de indios y mestizos) va en creciendo, cuando con toda oprtunidad acuden "las personas condecoradas" (los criollos y entonces el pueblo " se contuvo con sus súplicas y observó la tranquilidad que en aquel momento se le impuso". (Es decir que los criollos tomaron la dirección del movimiento y lo orientaron por la vía de la no violencia).

3° Calmadas las masas populares por la intervención pacificadora de los ciollos, se temían nuevos actos de violencia. El día 5 por órdenes dl Intendente, según parece se tocó la campana del cabildo, con cuyo motivo se reunió una enorme multitud mayor que la del día anteior, pues e congregaron "todas als personas capaces de sostenerse de pie". Las noticias alarmantes sobre los Padres Aguilares se propagan con la rapidez del relámpago y la exaltación del pueblo llega a su clímax: "los ánimos indispuestos, el tumulto en movimento, la potestad dudosa, nadie manda, nadie obedece y sólo el desorden reinaba". Otra vez los criollos pierden el timón del movimiento. Las masas reclaman acción directa.contra los "chapetones".
4° Con esfuerzos inauditos los crollos cvuelven a calmar a las masas haciéndoles ver que "el movimiento tumultuario prometía grandes desastres". De esta manera los criollos devían la lucha revolucionaria del pueblo hacia peticiones burocráticas de "los que en justicia quería". El pueblo se reúne entonces en los corredores de la casa consistorial y acuerda nombrar nuevas outoridades, procediendo desde luego a elegir Alcalde de 1° voto a don Bernardo Arce (padre de Manuel José y líder de los cirollos salvadoreños).

5° Inoportunamente se presentan a la Junsta popular el Intendente y todos los europeos; a su vista el pueblo se exalta de nuevo y abandona la vía de moderación aconsejado por los ciollos; "ya no hace peticionessino que clama contra ellos" (los españoles). Las turbas ya desenfrenadas, asaltan las casas de los "chapetones" más odiados.

6° Los criiollos hacen todo lo posible por calmar al pueblo, el P. Vicario. Dr, matías Delgado, y el Alcalde recién nombrado hacen uso de todo su prestigio y autoridad para lograr la pacificación de las masas, predicándoles que depositen toda su confianza en los "españoles americanos", los cuales sí atenderían las demandas populares. La intervención moderadora de los ciollos, hace de éstos "los ángeles tutelares de los europeos", la "mayor gloria" de los criollos consistió en la conservación de la vida de los calidades de los españoles. La táctica que adoptaron fue la siguiente: acceder formalmente a todas als peticiones presentadas por el pueblo, con la única condición de que se salvagurdaran "las vidas y haciendas de los europeos". Así se logró la calma, disolviéndose la reunión para continuarla al día siguiente en que se formalizarían las peticiones.

7° Seis de noviembre. Los criollos a tener la iniciativa y la dirección del movimiento. Su táctica consiste ahira e desplazar la acción directa del pueblo hacia juntas y asambleas cada vez más restringidas. Al efecto convocan a junta solamente a los Alcaldes, principales y padres de familia de los respectivos barrios; en esa junta se acordó renovar las autoridades municipales, en vista de la renuncia presentada por don Bernanrdo Arce, en su lugar se nombra a don Leandro Fagoaga, procediéndose también al nombramiento de Alcalde 2°, Regidores y Secretario, todo a gusto de los criollos; el nuevo ayuntamiento convoca inmediatamente a otra junta más restrinjida todavía que la anterior, a la cual asistirán los curas de la ciudad y pueblos adyacentes los padres prelados, los regulares, la oficialidad y todos los vecinos españoles (criollos y Peninsulares) así como lo "mulatos honrados que quisieran tomar parte". Obsérvese como la táctica criolla burla la voluntad popular: introduce en la junta una aplastante mayoría de elementos moderados y conservadores (todos los oficiales y la mayoría de los clérigos) y con disimulo se permite la participación de ladinos e indígenas, pues sólo sepermite la de los mulatos "honrados", cuyo criterio selectivo queda al arbitrio de los cirollos. El pueblo, ya bastante calmado promete "obediencia ciega" a dicha junta, "instalada bajo la religión cristiana, bajo las leyes municipales y bajo la superioridad de las cortes en todo lo justo" y también "bajo el nombre de nuestro amado fernando VII". De esta manera se escamotea la demanda de independencia, la de expulsión de lso españoles y la de confiscación de sus bienes, lo único que se logra es tener autoridades criollas pues la junta procedió a elegir Intendente a don José María Batres y Comandante de Armas Cap. José Aguilar. se acordó finalmente invitar a los otros ayuntamientos de la provincia para que enviara representantes a la junta mencionada.

Así terminó el hermoso movimiento popular de 1811, frustrado por la intervención criolla; más tarde, mediante la cooperación de los criollos de Guatemala, es nomrbado Intendente de San Salvador el Coronel José de Aycena, quien sigue la política apaciguadora iniciada pr los criollos salvadoreños. Es de adveritr que la efervescencia se mantuvo durante muchos días y que incluso hubo tentativas entre los mestizos e indígenas tendientes a impedir la entrada del nuevo Intendente, epro la intervención decidida de los ciollos, en particular del P. Delgado impidieron esa proyectada resistencia.

la oposición de los criollos al movimiento insurgente de noviembre, se pone en evidencia con estos dos hechos más: 1° las autoridades criollas elegidas por las diversas juntas seguían reconociendo, a escondidas del pueblo, la autoridad del Intendente español, Gutiérrez y Ulloa, a quien el pueblo destituyó y quiso matar el 5 de noviembre; efectivamente, el Alcalde nombrado en lugar de don Brnardo Arce, don Leandro Fagoaga, agotado por als excesivas tareas de su cargo, se vio en la necesidad de renunciarlo, "por cuio motibo, dice en su proceso citado Fagoaga, le pasó oficio al seños Intendente Dn. Antonio Gutiérrez haciéndola presente su situación para que no contase con él en lo sucesivo". El señor Fagoaga no renuncia ante la junta que le nombró, ni mucho menos ante el pueblo que provocó los cambios en al autoridades, sino ante el fundcionario español que había sido destituido pr la acción popular: esto quiere decir que los criollos nombrados por las juntas estaban en íntima colaboración con el Intendente español y su desempeño de los cargos consejiles tenía por objeto facilitar el restablecimiento del orden. 2° El otro hecho es el manifiesto del P. Vicario de San Salvador, Dr. José Matías Delgado y que fue leído en la iglesia parroquial, a raíz de la llegada del nuevo Intendente, señor Aycinena, manifiesto en el que este "PAdre de la Patria", condena categóricamente el movimiento del 5 de noviembre; en él se lee que el país "fue arrastrado al torrente de las convulsiones populares que desgraciadamente agitaron esta ilustre ciudad en los aciagos días 4, 5 y 7 de noviembre"; y el conocido prelado al dirigirse al pueblo, a ese mismo pueblo que con arrojo había llevado a cabo la insureción, lo alecciona en la sigiente forma: " hombres atrevidos os han deslumbrado con falsas ideas de bienes aparentes y os consujeron al precimipio". Y luego con gran alegría anuncia ue "llegó el momento feliz de poderos anunciar el restablecimiento del orden". El P. Vicario había sido comisionado para comunicar el perdón, el perpetuo olvido que als autoridades españolas prometían al pueblo rebelde, con una sola condición: "Es indispensable ebandonar por nuestra parte las solicitudes inoportunas (que solo pudieron ser concebidas en el calor y aturdimiento de la conmoción) para que se olviden sus resultados". Es decir, que las peticiones que las masas indo--mestizas formularan por escrito, por indicación de los criollos y a las cuales se accedieron las autoridades reclamando únicamnete la vida de los españoles, ahora no solamente eran negadas sino que, tenían que ser olvidadas por el pueblo. Con gran habilidad el P. Delgado dice que las dmenadas solo puedieron ser concebidas en el calor y aturdimiento de la conmoción, pero esosolo podía ser cierto en cuanto a la forma, a la redacción apresurada de que fueron objeto, pero en lo qué respecta al fondo de las mismas, en cuanto encarnaban las necesidades más profundamente sentidas de las masas, no podía ser cierto, pues tales demandas se habían gravado, por largos años de sufrimiento, en el corazón de indios y mestizos, muchos lustros antes de que se detallase la insurreción de noviembre. la posición del P. Delgado es lógica y, consecuente; como vocero de los criollos (los cuales todavía no se habían decidido por la independencia de España) condena la violencia de las masas y se declara partidario de als Cortes de Cáliz, el "mas justo y más augusto congreso que han visto los siglos"y del cual Delgado esperaba que habría de salir con una nueva constitución que traería la paz y la felicidad a los pueblos de América.

En definitiva, el llamado movimiento del 5 de noviembre terminó con un triunfo completo para los criolos: eliminaron la intendencia al español peninsular, Guitiérrez y Ulloa y lograron que en su lugar quedara un criollo centroamericano; obtienen el indulto general para los que participaron en la revuelta y consiguen intervenir, mediante un representante criollo, en als Cortes Españolas. Después de los sustos y alteraciones de los días de violencia, indios mestizos, de San Pedro Grande, de Santiago Nonualco, de Usulután, de Chalatenango, Tejutla, de Santa Ana de Metapán, de Cojutepeque, y de Sensuntepeque quedaran desamparados, y que a muchos de ellos se les confinara a los húmedos calabozos de San Juan Úlua o a las sombrías prisiones inquisitoriales de Guatemala y que otros encontraron la muerte en manos de los esbiros de la colonia? Algo esencial era asegurar el dominio político de los criollos; el sacrificio de millares de indios y de mestizos había apuntado un nuevo escalón en el ascenso de los criollos hacia el control general del Estado salvadoreño.

El movimiento del 24 de enero de 1814
No nos detendremos al analizar uno a uno los diversos levantamientos acaecidos en El Salvador el año de 1811; nos basta indicar que en cada uno de ellos los criollos continuaron su táctica de desviar o traicionar el movimiento popular, conduciéndolo hacia un completo fracaso. En lo que respecta al movimiento insurrector del 24 de enero de 1814, debemos decir que fue otro movimiento espontáneo de las masas indiasy mestizas de San Salvador, sin que tuviera la misma repercusión social que tuvo el movimiento del 5 de noviembre de 1811. Las causas inmediatas que provocan el levantamiento de 1814 son las siguientes 1° La pugna existenten entre el Intendente Peynado (criollos guatemalteco partidario de la monarquía constitucional) y los criollos salvadoreños, con motivo de la integración de las municipalidades de acuerdo con los preceptos de la Constitución de Cádiz; los criollos ganaron aplicamente las elecciones y el Intendente Peynado las anuló por dos cveces; la tercera elección fue siempre a favor de lso criollos aún cuando el Intendente logró colocar a algunos hombres de su confianza. A pesar de todo el Intendente no quedó satisfech por cuyo motivo se inició una sorda hostilidad entre este funcionario y el nuevo Ayuntamiento 2° El desarrollo y fortalecimiento del cuerpo militar llamado "Voluntarios Honrados de Fernando VII", integrado por los más recalcitrantes monárquicos absolutistas y por elementos sustraídos a los más bajos fondos sociales. Este cuerpo realizaba constantemente actos arbitrarios sobre criollos, mestizos e indios, concidos por sus ideas liberales o independencistas. El ambiente social estaba caldeado pues las conspiraciones en favor de la independencia o en contra de los "chapetones" continuaban realizándose. Las autoridades españolas, se, daban cuenta de que se encontrarán sobre un volcan pronto a hacer erupción y, por ellos mismo, extramaban, sus medidas de precaución. Es en etas condiciones, que estalla el conflicto.

Peynado ordena arbitrariamente ela detención de todos los Alcaldes de barrio que no le eran adictos, con el pretexto de que estaba enterado de sus actividades subversivas; al mismo tiempo ordena que se entregan armas y cartuchos a los fatídicos "voluntarios" para que se encarguen de la conservación del orden público. Las noticias de estos hechos se propagan velozmente pr toda la ciudad y provocan la indignación general; las masas de indios v mestizo, exaltadas, se reúnen espontáneamente alrededor de sus autoridades municipales y de los criollos que eran sus dirigentes y orientadores políticosl El pueblo reclama la libertad de los presos y el desarme de los voluntario, amenazando con lanzarse a la revuelta en caso de los voluntarios, amenazando con lanzarse a la revuelta en caso de no ser escuchado. Los criollos. Miguel Delgado, Manuel José Arce, José Santiago Celis, Domingo Antonio de Lara y Juan Manuel Rodríguez, se reúnen buscando la mejor manera de calmar a las masas. Es entonces cuando empieza a destacarse la popular figura de un mestizo, todo corazón y todo energía, que supo encarnar en ese momento histórico el formidable empuje de la masas. Nos referimos al Alcalde 2° de San Salvador, Pedro Pablo Castillo. Este hombre, con su rudo lenguaje de hombre de pueblo, se opone a las proposiciones claudicantes de los criollos y, consciente del poderío incontrastable de un pueblo unido y dispuesto a luchar hasta la muerte, decide que no se presenten súplicas ni tímidos memorias al Intendente, sino que se plantee un ultimátum virtual; que se liberen los presos políticos; que se desarmen los voluntarios y, para mayor garantía, que als armas sean entregadas al Ayuntamiento. De no accederse a estas condiciones habría revuelta general y en Intendente y todos sus sostenedores serían aplastados por la furia popular.

Castillo procede a respaldar con hechos el ultimátum formulado y, al efecto, toma las medidas estratégicas pertinentes. Los criollos se asustan ante la inusitada energía del mestizo y le arguyen que la ciudad se perdería en caso de revuelta, que nada se podría lograr por al violencia, etc; pero Castillo no cede y entonces se designa una comisión de "notables" para que entreviste al Intendente y le exponga cuáles son las pretensiones que Castillo y el pueblo sustentan. la entrevista tiene lugar y después de muchas diligencias y discusiones, el Intendente cede y ordena la liebrtad de lso Alcaldes de barrio con el fin de impedir el levantamiento general, pero se niega a entregar las armas de los "voluntarios". Los "notables" regresan con los Alcaldes liberados ante Castillo para decirle a éste que cese en sus aprestos bélicos toda vez que el Intendente se ha mostrado, "muy generoso" al otorgar la libertad de los aludidos Alcaldes de barrio.

La presión ejercida pr los criollos sobre castillo es enorme, per el Alcalde del pueblo no cede en sus pretensiones y en el hecho mismo de la liberación de los Alcaldes encuentra él, nuevos motivos que lo estimulen a la lucha; los hechos demostraban que la presión del pueblo amotinado había logrado el primer objetivo del movimiento; ahora habría que presionar más para lograr la entrega de las armas; y si el Intendente no cedía, era cuestión de vencer la resistencia de als autoridades provinciales, mediante la toma popular de la ciudad: se cerrarían las entradas y salidas de la población, contando por tanto, la entrada de los víveres; se sspendería el aprovisionamiento de agua en los cuarteles y, finalmente en previsión de cualquier salida que hiciera la tropa, se iban a amontonar piedras en algunas eminencias de la ciudad, colocando hombres aguerridos en sus cimas a sin de que, en el momento oportuno, pudieran cargar sobre las referidas tropas y destruirlas a pedradas. El plan era perfecto y revelaba la audacia y al energía de quien lo había elaborado el indómito mestizo Pedro Pablo Castillo.

Los criollos aceptan o fingen aceptar el plan de Castillo, pero poco a poc, se reiteran del cuartel de operaciones, arguyendo diversas excusas. Castillo se queja de sus aliados criollos: "todos tienen pretexto para dejarme solo, decía el prócer: unos, como el Lic. Celis, a causa de su mujer enferma y otros por distinto motivo". Pero los criollos no se alejaban de Castillo para permanecer neutrales, al margen de la lucha que se avecinaba, sino para penetrar entre las masas indomestizas que castillo había colocado en sitios estratégicos de la ciudad y fomentar en ellas la desmoralización y el derrotismo. Arce, por ejempo, confiesa en su proceso esta labor derrotista cuando contesta el cargo que se le hacía de haber arreglado a la gente amotinada del año 14, poniéndola en la fila en la esquina de la Parroquia; Arce se expresó en esta forma: "que el exponente advertía se pusieran en fila para escusar un valaso: esto induce carida en primer lugar y en segundo, terror con que se desalentaba a la gente reunida" y agregó que la finalidad que él perseguía era la de "aquietar, contene y disponer a la tranquilidad",

Los criollos tenían marcho prestigio entre indios y mestizos quines confiaban en la sabiduría y en la experiencia política de aquellos; por eso no es de extrañar el éxito que tuvo su labor de sabotaje en contra de los propósitos de Castillo. Las masas pierden el entusiasmo y la decisión que les había insulcado el Alcalde mestizo; el miedo y el desaliento cunden y cuando Peynado ordena que als tropas carguen sobre la multitud, a los primeros balazos huyen los amotinados esparciéndose por todos los rincones citadinos, olvidándose del arrojjo que dos horas antes habían demostrado cuando sin armas arrebataban de las manos sables, bayonetas y fusiles a los "voluntarios". El derrotismo hábilamente sembrado por los criollos realizó el fracaso del movimiento.

Mientras tanto, Pedro Pabrlo Castillo se encontraba en su cuartel general(la antigua Iglesia de San francisco) planificando la manera de incorporar a los pueblos y comunidades indígenas aledañas a la lucha contra el Intendente; la detención de las masas lo coge desprevenido, las noticias le llgan demasiado tarde para tomar providencias que impidieran al desastre: no le queda otra alternativa qeu la fiuga para no caer en poder de los enemigos que deseaban su muerte. Los padres Aguilares, leales hasta el fin, lo compañan en esos instantes decisivos y es precisamente el P. Vicente quien proporciona un hábito religioso con el cual burla a la jauría de esbirros que le buscan con ahínco; abandona el país y se asila en la lejana isla de Jamaica. Así termino la fulgurante carrera de aquel mestizo que estuvo en un paso de convertirse en el Morelos salvadoreño y cuyo único error que le condujo a la derrota y al exilio.

El movimiento de 1814 no tuvo, pues, un claro contenido en favor de la independencia; fue una protesta en contra de las arbitrariedades y despotismo del cuerpo de voluntarios y del Intendente, epro es indudable que en su ndo había el sentimiento popular contrario a la colonia y a la monarquía. No tuvo este movimiento las repercusiones qu ocasionó el del 5 de noveimbre de 1811; los pueblos del interior de la provincia habían recibido duros castigos con motivo de las rebeliones del citado año de 1811 y, la mayoría de sus dirigentes, estaban en prisión o habían muerto; esto explica suficientemente el por qué no secundaron el frustrado movimiento de 1814.

Con ocasión del movimiento de 1814 las autoridaes españolas tuvieron oportunidad de enseñarse sobre los insurgentes vencidos; esta vez no tuvo éxitco la política de medias tintas, de empujar y después calmar, que realizaban los criollos; la matoría de éstos fueron encarcelados y sometidos a rigurosos proceso por infidencia. En tales procesos los criollos, con excepción de los Padres Aguilares, no se comportaron con la dignidad que corresponde a los que luchan por una causa noble y se han constituido en lso representativos del pueblo; para exculparse, no vacilan en atribuir toda la responsabilidad del movimiento a Pedro Pablo castillo y en expresar a voz en cuello, su firme adhesión a la monarquía española.

III.-- CULMINACION DE LA LUCHA
REVOLUCIONARIA:

LA INDEPENDENCIA
Develado el movimiento de 1814 se inicia un período sombrío de persecusiones contra todo aquel que alentara ideas favorables a la independencia o simplemente liberales. Atemorizados los criollos ante las severas medidas tomadas en contra de los que participaron en la última revuelta popular citada, especialmente ante als que se referían a las confiscacines de bienes, optan por asumir una actitud prudente, eludiendo toda actividad conspirativa. Fernando VII es restaurado al trono español en 1814 y uno de sus primeros fue la abogación de la Constitución de Cádiz y el implantamiento del sistema absolutista. Las libertades y Garantías otorgadas por la referida Constitución a los pueblos de América, habían sembrado en terreno abonado el germen del liberalismo. En el breve tiempo de su vigencia se organizan en Centro América pequeños múclos políticos -bases todavía incipientes de los partidos que más tarde decidirían los destinos de los pueblos del istmo- surgen a la luz pública algunos periódicos de orientación y als masas participan con entusiasmo en las elecciones municipales. Pasado tan breve interludio, el absolutismo vuelve a imperar abiertamente y en todos los hogares sienten sus fueros el temor y la arbitrariedad, ahondando así los odios y los recores en contra de los españoles.

En el período comprendido entre 1813 y 1821 no hubo más rebeliones insurgentes; una aparente calma reinaba en toda la provincia; pero bajoaquella tranquilidad, había rencor y descontento que amenazaban con nuevas consulsiones sociales. Las masas indias y mestizas, los mismo que los criollos querían sacudirse el régimen colonial que se les prestaba como una carga insoportable, especialmente después de haber probado algunos de las libertades otorgadas por la Constitución de Cádiz. La revuelta era inminente; un obstáculo, superable desde luego, la estaba retrasando: la conformación ideolgógica peculiar de los distintos estratos sociales; las masas indias esperaban el surgimiento de un caudillo, de un hombre bueno, fuera indio, mestizo o español, que los organizara y los llevara a la lucha contra el yugo colonial; los mestizos, conmayor desarrollo político, no podían liberarse de su comlpejo de inferioridad ante los criollos y esperaban que éstos dieran la señal para el levantamiento y asumieran la dirección del mismo. Finalmente, los criollos carentes de la energía y decisión de un Hidalgo o un Morelos, titubeando entre su deseo de lograr la independencia y su temor al movimiento popular, ponen toda su esperanza en el triunfo de los grandes insurgentes que tanto en el Sur como en el Norte, llevaban a cabo exitosas campañas contra los españoles. De ahí surgió la consigna: hay qeu estar preparados para que, cuando llegue el momento en que las espaldas gloriosas de Bolívar o de Morelos se acerquen a treernos la libertad y podemos cooperar en la obra de aniquilamiento del régimen colonial. Hay falta de confianza en sus propias fuerzas; cada estamento desplaza a otros sectores la responsabilidad de la iniciación de la lucha. El indio espera confiado en los "hombre buenos"; el mestizo, en los criollos; y éstos, en el triunfo de los inurgentes de países más desarrollados.

Es natural comprender que una situación semejante no podía prolongarse de manera indefinida; la más oequeña chispa podía hacer estallar aquel polvorín tanto más potente y peligroso cuanto más tiempo transcurriera de forzada contención. Un acontesimiento internacional de enorme trascendencia vino a evitar el estallido y a imponer al advenimiento de la independencia. En 1820 tiene lugar en España el levantamiento liberal de los Comandantes Riego y Quiroga, los cuales obligan a Fernando VII a restablecer el imperio de la Constitución de Cádiz. Para los insurgentes, la noticia del golpe militar de Riego fue una agradable y estimulante sorpresa; volverían a organizarse políticamente y a publicar sus órganos periodísticos; en cambio, para los elementos españoles y para los criollos aristocratizantes, dicha noticia fue recibida con visible desagrado; estos partidarios del absolutismo y del sistema colonial imaginaban al pobre monarca español peso en las garras de los aborrecibles liberales y obligado, contra su voluntad, a restablecer el imperio de la "herética" Constitución de Cádiz; entonces, estos sectores caracterizados por su reaccionarismo intransigente en materia política y por su fanatismo ultramontano en materia religiosa, empiezan a inclinarse hacia la idea de la independencia, para salvar a las provincias americanas del virus del liberalismo que corroía a España. Los sectores reaccionarios se prrparaban para realizar un agudo viaje a su orientación política. Su estrategia y su táctica se modifican profundamente: había que colaborar con los odiados insurgentes.

México da la pauta para esta tranformación política; la Iglesia, la misma Iglesia que había excomulgado a Hidalgo y a Morelos, decide luchar por la independencia en unión de los gachipines de los nobles españoles. Estos defensores del absolutismo encabezados por Iturbide, etran en alianza con los veteranos insurgentes y la independencia de México es proclamada en el famoso PLan de Iguala, el 24 de febrero de 1821. Este plan establecía la independencia de una manera transnacional: declaraba la independencia absoluta pero otorgando, garantías suficientes al crelo caótico y a los españoles peninsulares; reconocía la religión caótica "sin tolerancia" de otra alguna; al clero regular y secular las conservaba "todos sus fueros y propiedades", y a los peninsulares (los odiados gachupines) les concedía la cuidadanía y les garantizaba también sus "personas y propiedades". Finalmente, el PLan establecía, no un gobierno republicano sino uno monárquico "templado por una constitución análoga al país". El trono respectivo se ofrecía a Fernando VII o a cualquier otra testa coronada europea.

Cuando als noticias sobre el Plan de Iguala llegaron a Centro América, lso elementos morárquicos y absolutistas se entusiasmaron; consideraban el pLan como una muestra de habilidad política, pues garantizaba los intereses fundamentales de los españoles peninsulares y de los nobletes: las autoridades españolas --conforme a dicho plan-- no serían renovadas, a menos que se negasen a acatar el camino político propuesto; habría siempre gobierno monárquico, lo que aseguraba la pervivencia de fueros y privilegios aristocráticos. Es cierto que el Plan ofrecía un gobierno monárquico templado por una Constitución, pero esa Constitución tenía que ser "análoga al país", es decir adaptada a las realidades sociales del momento, sin incurrir en los peligrosos extremismos de la Constitución de Cádiz. El Arzobispo de Guatemala también se mostraba satisfecho; él, que hasta hace poco fulminaba tremendas excomuniones y amenazas en contra de los insurgentes, ahora se delcaraba partidario de la independencia, pues con la fórmula del Plan de Iguala: intolerancia de los cultos no católicos, respecto a los privilegios y propiedades del clero y régimen monárquico de gobierno, podía aceptarse el trago amargo de la independencia de España. Y entonces se produce el raro espectáculo de una unanimidad política: los criollos salvadoreños junto a los nobletes de Guatemala; un hombre de cerrada mentalidad feudal como el Marqués de Aycinena, junto al tributo republicano José Francisco Barrundia; un partidario de la Constitución de Cádiz, como lo era el P. José Matías Delgado, con un enemigo acérrimo de esa misma Constitución, el Arzobispo de Guatemala Casaus y Torres; el más rico de los propietarios añileros de la provincia de San Salvador. Isidoro Castriccione y el arruinado añilero Manuel José Arce. todos convergía en un solo punto: la independencia de España. Y de esta menra, sin que hubiera derramamientos de sangre, sin bruscas trepidaciones, el 1° de septiembre de 1821 se proclama la independencia de toda Centro América.

El acta de independencia redactada por José Cecilio del Valle, sabio personaje aristocratizante, enemigo de los cambios bruscos, refleja en parte el espíritu moderado del autor --contrario a una declaración inmediata de independencia.. y en parte los factores históricos reales que imponían la necesidad del trascendental cambio político: "siendo la independencia del Gobierno Español la voluntad general del pueblo de Guatemala... El señoa Jofe Político la mande publicar, para prevenir las consecuencias que serían terribles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo". Así se lee en la cláusula primera del acta mencionada; dicha cláusula significa reconocimiento de la firme voluntad popular que exigía la inmediata declaratoria de independencia y al mismo tiempo, el temor de los sectores dominantes ante la avalancha de las masas.

La redacción del acta es, hasta cierto punto, contradictoria, por lo menos en cuanto a las igualdades ideológicas perseguidas por su autor; no se tiene la audacia para aceptar las líneas fundamentales del Plan de Iguala y no se quiere declarar de inmediato la independencia; por eso la cláusula segunda se remite al Congreso que se convocará, para que éste decisa "el punto de independencia general absoluta y fijar en caso de acordancia, la forma de gobierno todo parecía quedar suspenso; las colonias no eran más colonias pero tampoco lograban emancipación política; las mismas autoridades españolas, inclusive el jefe Político, continúan en el desempeño de sus cargos, ejerciendo sus atribuciones con arreglo a la Constitución de Cádiz (Cláusulas 7° y 8°); se reconocen los fueros y privilegios de la Iglesia Católica y de sus sacerdotes; la única innovación de importancia consiste en la creación de la Junta Provisional Consultiva con atribuciones vagas y mal definidas, que muy poco podían limitar democráticamente la autoridad deljefe Político, tanto más cuanto que se hacía participar en ella a individuos como José Cecilio del valle, el Marqués de Aycinena, el Dr. Angle María Candina, reconocidos por su orientación monárquico--aristocrática. Hasta la Cláusula décima el acta mantiene en realidad el status Colonial; ningún cambio político fundamental se operaba en las provincias centroamericanas; pero es entonces cuando la acción el pueblo de Guatemala (mestizos e indios) encabezados por criollos republicanos como Barundia, se deja sentir; el ominoso clamor del pueblo en "calles, plaza, patio, corredores y antesala" del palacio de gobierno, llenó de de pánico a los corazones timoratos; el pueblo clama por la independencia y exige que el Jefe Politico preste "juramento de independencia y fidelidad al Gobierno Americano que establezca"; ante la exigencia popular el Jefe Político tiene que someterse y presta juramento exigido en manos del Alcalde 1° de la ciudad de Guatemala (Cláusula 13°). La causa popular de la independencia triunfa así aun cuando el redactor quiera eludirlo restándole importancia, el hecho queda en pie como testimonio de la voluntad popular que impuso la independencia general y absoluta en ese momento histórico. Es más, determina siempre por la exigencia popular, la obligación de que presten análogo juramento, la Junsta Proveisional, el Ayuntamiento, el Arzobispado y demás altas autoridades civiles y eclesiásticas.

Ganada la causa de independencia se inicia la forma qen que el pueblo debe juntarla y se ordena la acuñación de una moneda para conmemorar el fausto acontesimiento. La duda interpretativa se disipa; la cláusula segunda del acta, queda anulada en lo eu se respecta a que el Congreso decida sobre la independencia general y absoluta, pues ya está ecordada y jurada; el Congreso tendrá la atribución únicamente para fijar la forma del nuevo gobierno y su ley fundamental. Así se enterceptó el Acta del 15 de Septiembre en las provincias, en donde se la tomó como la solemne declaratoria de la emancipación del yugo colonial. Lo demuestra el acta levantada el 21 de septiembre de 1821 en la ciudad de San Salvador, lo mismo que las diversas actas que levantaron los demás Municipios de esta Provincia; en todos ellos, como sucedió en Metapán, Zacatecoluca y Usulután, el entusiasmo popular fue desbordante; una nueva esperanza alienta en todos los corazones; la mística de la independencia tanto tiempo deseada, hace brotar la fe en una próxima era de felicidad para los pueblos. Una nueva épca se iniciaba, fecunda e transformaciones políticas y económicas que, sin traer la esperada felicidad a los pueblos, originó múltimples zozobras y serias conmociones sociales, dentro de las que poco a poco, se fueron estructurando nuevos sectores en cada una de las provincias centroamericanas, perfilándose al propio tiempo, los primeros atisbos de una conceincia nacional.

IV. CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCION DE INDEPENDENCIA. BALANCE FINAL DE LA COLONIA.

a) Balance de la Colonia:
Si hacemos un ablance de los trescientos años de vida colonial, en relación con los beneficios y daños causados a los países americanos, tenemos que reconocer en líneas generales, un saldo forzosamente negativo; especialmente en lo que respecta al tratamiento otorgado a indios y mestizos. Sin pretender agotar el tema, que por demasiado vasto podría llenar todo un libro, anumeraremos rápidamente los principales aspectos, positivos y negativos, que, para El Salvador, presentó la dominación española. No omitiremos indicar, que al hacer enumeración de los aspectos positivos, éstos podrían atemperarse señalando las facetas negativas que contitnen; o a la inversa, podríanse señalar facetas benéficas, en los negativos. Pero para hacer un simple enunciado, casi enumerativo, nos atendremos al carácter predominante de los datos.

Entre los efectos benéficos o positivos de la Colonia encontramos los siguientes:

1° Unificación política de centro América y unificación político--económica de cada provincia en particular. En la época anterior a la conquista española, Centro América no existía como unidad pol´tiica, ni mucho menos, como unidad económica. Cada provincia estaba dividida en varios señoríos y cacicazgos, frecuentemente hostiles entre sí, y cuyos dominios no siempre se conservaban dentro de lso límites reconocidos actualmente para cada provincia. Con todas sus deficiencias y limitaciones, la Colonia fue el crisol en donde se forjó entro América como unidad política y en donde se cohesionaron las diversas provincias.

2° Difusión de un idioma (el español) y, en general, de un acervo de cultura más desarrollado.
A la visita del Arzobispo Cortez y Larraz a la provincia de San Salvador (años de 1768 a 1770) pudo constatar el citado Arzobispo que la mayoría de los indígenas salvadoreños eran pipiles y que podían enteder y aun expresarse en idioma español. A la heterogeneidad de lenguas que se hablaban en la época prehisánica (nahuat, lenca, chontal, etc.) se las sustituye por un idioma común que abre las puertas a horizontes culturales má aplios y es uno de los factores generatrices de la conciencia nacional. Por otra parte, el acervo cultural español (oesía, Pintura, Escultura, Religión, Ciencia, etc.) fue transplantado en importante porción al territorio centroamericano; y aunque este tranplante cultural adoleció de muchos vacíos, defectos y errores, y marginó a los sectores ma´s necesitados del mismo, (los núcloes indígenas), dejó sentadas las bases para un futuro desarrollo cultural del país.

3°Incorporación al proceso de la civilización mundial. Antes de su descubrimiento y conquista, América carecía de contactos con el resto del mundo. Durante la Colonia, por España y a través de España recibe, y aunque sea en pequeñas dosis y de manera indirecta, los beneficios culturales de países de civilización más avanzada.

4° Mayor desarrollo de las instituciones políticas. El señorío de Cuscatlán, el más importante en la época de la conqusta, apenas si era un Estado incipiente en trance de superación. Los españoles introdujeron sus propias instituciones políticas, algunas de als cuales, como el Municipio, tenían siglos de depurada tradición.

5° Estímulo al desarrollo económico mediante nuevos cultivos e industrias, innovaciones técnicas y al creación de un mercado provincial salvadoreño. La política económica de España para con sus colonias era perjudicial para éstas. Pero a pesar de sus torpezas, dicha pol´tiica económica dejó un saldo positivo, por lo menos en lo que se refiere a la introducción de industrias tales como el añil, la caña de azúcar, la de minería; innovaciones técnicas como el arado, el trapiche, etc. Finalmente, los pequeños mercados o tianguis de las comunidades, que correspondían a una economía poco desarrollada y sin ninguna concentración importante, fueron superados por un mercado provincial que correpsondía especialmente al desarrollo logrado por la industria añilera en el país.

6° Mayor desarrollo de als instituciones jurídicas.
El derecho de los pipiles era un derecho ingenuo, simple, sonsuetudinario, sin especialización sistemática y elaboración institucional. Los españoles aportaron un complejo de instituciones jurídicas que correpondían a un sistema de derecho ehterogéneo, sabiamente elaborado, heredero directo del Derecho romano y de las grandes glosas de los juristas medioevales, pero que no encajaban adecuadamente en la organización social todavía poco diferenciada de la Colonia. El derecho hispánico fue un salto en el proceso histórico del derecho salvadoreño; fue una revolución jurídica reducida al ámbito teórico, con lejanos contactos en la realidad ambiente; pero sus beneficios influjos se dejaron sentir después de la independencia, cuando se inicia la era de las codificaciones y se aprovechan los legados juridicos de España para crear una legislación nacional más acorde con la realidad socio--económica del país.

7° Fomento del mestizaje. España jamás regateó su sangre para mezclarla con la indígena; es cierto que el siglo XVII y en el XVIII aparecieron fuertes perjuicios en contra de las "castas" y se siguió una política discriminatoria de los mestizos; pero estos fenómenos se presentaron bastante atentados en la provincia de San Salvador, y el proceso creciente de mestización no se detuvo un solo instante. Ya hemos visto que en las postrimerías de la Colonia la provincia tiende a convertirse en una provincia mestiza; y esta tendencia se desarrolla y prospera durante la vida independiente haciendo de El Salvador uno de lso países típicamente mestizos de América Latina: Las características del mestizo salvadoreño, fueron forjadas en las duras condiciones de la vida colonial, y hacen del mestizo el factor dinámico que provoca los cambios trascendentales que ha tenido en su proceso histórico la nación salvadoreña.

Veamos ahora, muy rápidamente, los aspectos nagativos más importantes del legado colonial:

1° Estancamiento del desarrollo económico. El cerrado egoísmo de la metrópoli para con las colonias americanas frenó el desarrollo industrial de éstas. Por eso la provincia de San Salvador no pudo superarm durante los trescientos años de vida colonial, la etapa mercantil de su economía. Al advenir la vida independiente, su débil economía no pudo proporcional la base necesaria para una democracia plena y vigorosa que salvaguardara de la penetración del capital extranjero.

2° Fuentes remanentes feudales en la organización social de la provincia. El feudalismo que declinaba en España, cobró inusitado vigor en als colonias americanas, penetrando en la mayoría de sus instituciones. Además de la encomienda --que desaparece con la independencia-- la hacienda y, en general, el latifundio, fueron la base de la supervivencia del feudalismo con todossus aspectos perniciosos de reaccionarismo político y desmedida explotación económica de los trabajadores.

3° Clero con fuerte militancia política y fanatizante.
Los principios básicos del cristianismo se deformaron al ser inculcados a las masas indígenas; los sacerdotes permitieron que la mente del indio se hiciera una amalgama de las viejas supersticiones medioevales aportadas por slos españoles. La miseria e ingorancia de los pueblos fueron el terreno abonado para que floreciera el fanatismo, estimulado hábilmente por un clero con fuertes preocupaciones políticas. La iglesia católica fue uno de los puntales en que descansaba la monarquía española, de ahí que, cuando se liquida la vigencia de dicha monarquía, el clero sigue conservando la militancia política de los tiempos coloniales y, con raras excepciones, se opone al desarrollo de todo proceso político, social o económico.

4° Administración pública mal organizada, saturada de burocratismo. Excesiva centralización; duplicación de plazas y funcionaris; en dos palabras, burocratismo y expedienteo, fueron los defectos primarios de la administración española, defectos que pasaron sin atenuantes, al nuevo aparto estatal formado con la independencia.

5° Básbara explotación de los indígenas. El trato dado por los españoles a los indígenas constituyó un serio despilfarro del trabajo nativo; ante semejante carencia de la más elemental sansibilidad humana, lo único que sorprende es la inagotable capacidad de residencia de los indios que, después de trescientos años de sufrir vejámenes, aún conservan una personalidad que solamente espera el advenimiento de un régimen social nuevo que les otorgue un trato justiciero, para florecer magníficamente en beneficio de la patria salvadoreña.

Todos los aspectos negativos que hemos enumerado, pasaron sin dificultad al nuevo régimen creado pr la independencia, constituyendo otros tantos problemas que abruman a la flamante república centroamericana; las finanzas estaban en plena bancarrota; el sistema administrativo, lento pesado y burocrático, carecía de condiciones para poder superar con éxito la crisis hacendaria. Agudos problemas económico--sociales dificultaban la marcha del nuevo Estado. Para colmo, fuertes rivalidades políticas irrumpen violentamente, precipitando a la nación en una era confusa de sangrientas guerras civiles. la desilución de las masas campesinas, a quienes se había hecho creer que la independencia tendría el efecto mágico de iniciar una era de felicidad, fue muy grande y dio lugar a graves revueltas en aldeas y poblaciones rurales. El Tránsito pacífico a la vida independiente resultó mas que compensado con los trastornos que tuvieron lugar en el períoo inmediato posterior a la emancipación de España.

b) Consecuencias de la Independencia:

Las consecuencias ocasionadas por la independencia nos e limitan a las conmociones sociale que hemos apuntado en el párrafo anterior. La independencia fue en realidad una verdadera revolución cuyos efectos trascendentales se dejaron sentir en todos los sectores. En un principio la independencia aparece como una revolución unilateral, limitada al ámbito político, porque su objetivo más testacado, la liquidación del régimen colonial, es lo primero que se logra; no hay ningún cambio aparente en la economía ni en la organización social. Pero el problema de dejar de ser colonial no se resolvería tan solo con cortar los vínculos con la metrópoli; había que crear un Estado soberano con todo su complejo aparato institucional; habia que crear una economía propia, autónoma, no dependiente ni subsidiaria de la economía española; había, en fin, que crear una cultura nacional, liberada pr completo de toda sumisión ante la cultura de la nació conquistadora. A esta colosal tarea se entregaron lso próceres criollos con ingenuo antusiasmo que constituye su mayor mérito. Si hemos criticado la conducta de los criollos en lo que respecta a su lucha por la independencia, tenemos que reconoerles la gloria de haberse dedicado por entero a la difícil tarea de forjar una nueva patria, una nueva nación, en condiciones abrumadoras, que hubiera hecho desistir a individuos que no estuvieran dotados de las excepciones calidades humanas, de la mística singular, que caracterizaron a nuestros próceres. Si vacilaciones, sin titubeos, fue creada la república criolla, imbuída de la ideología liberal propia de la época; y el desarrollo económico cobra un impulso vigoroso; la libertad de comercio e industria estimulan el auge inusitado del añil y por ende, de los sectores cdedicados al intercambio comercial. Se provocan así nuevas diferencias económicas las que a su vez, engendran cambios notables en als estructuras sociales. Ya no podemos hablar de estamentos como en la época colonial, ahora la estructuración social se verifica sobre las bases netamente económicas.

La quiebra de los estamentos tiene lugar cuando los españoles peninsulares por reservar sus intereses económicos, se pliegan al movimiento emancipador del 15 de Septiembre; esos españoles dejaron se ser los representativos de la nación opresora, para convertirse en unidades económicas importantes de un Estado recién nacido al curso de la historia.

Por otra parte, los criollos, que ahora empuñan el timón del Estado, no olvidan sus resentimientos en contra de la casta de los nobletes de Guatemala y tratan de defender a toda costa los interese locales de la provincia de San Salvador. Defendiendo la autonomía de la provincia, defendían sus intereses particulares de hacendados añileros; de ahí su decisión a favor de la República Federal y en contra de la República Unitaria que proponían los conservadores de Guatemala. Su localismo, exaltado por los conflictos bélicos que tienen lugar en Centro América, contribuye a liquidar los escasos brotes de aristocreatismo que aún previvían en la provincia, dando así lugar a la clasificación de als estructuras en verdaderas clases sociales, todavía no muy diferenciadas, pero sí en franco proceso de desarrollo.

c) La correlación de las clases en que se proyectan las estructuras sociales se presentaba así:

a) Clase alta o dirigente; hacendados y grandes comerciante.
b) Clase media: comerciantes, profesionales, clero, etc.
c) Clase baja: Trabajadores, de la ciudad (artesanos y empleados)
del campo (campesinos pobres, mozos, colones, peones).
Hemos utilizado los términos de "alta", "media" y "baja" porque eran los más usuales de la época, sin que querramos mantener las valoraciones discriminatorias que entonces contenían.

Con las expresiones "alta" "media" y "baja" queremos indicar el lugar que en la escala social ocupaban las diversas clases: la alta, era la que detentaba el pode político y económico, era el sector dirigente; la clase baja estaba constituida por el elemento humano qu carecía de todo poder económico; y en la clase media, estaban todos aquellos que ocupando un lugar intermedio, presentaban algunas características político--económicas de la clase alta y de la clase baja.

Carecemos de datos estadísticos que puedan darnos la proporción cuantitativa en que se distribuían las aludidas clases. Algunos autores que han tratado la materia nos proporcionan solamente cifras globales. Así, en las "Ynstrucciones" que el ayuntamiento de San Salvador dio a su Diputado en Cortes, se afirma que en la provincia " hay como 207.500 habitantes", (sin contar los Sonsonate) en el año de 1820; el Dr. Barberena señaló como población probable de El Salvador la de 274,850para el año de 1821; y Marure en el Apéndice del Tomo 1° de su "bosquejo Histórico" transcribe el Estado de los cupos de la Provincias Unidas de Centroamérica, que corresponde probablemente a 1823, en el que se aparece la provincia de San Salvador con una población de 212.573 habitantes. Se trata en todos estos casos de cálculos aproximativos y, por tanto, susceptibles de algunos errores.

para no pecar de exagerados, tomemos como base de nuestros cálculos la cifra de 232.500 que hemos calculado como población de El Salvador para el año de 1820, y apliquemos a esa cifra los mismos porcentajes que se obtuvieron con respecto a la población económicamente activo en el año de 1870.
Así obtenemos el siuiente cuadro:

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA EN 1821

(Por clase sociales y profesionales)
Clase Alta
No. de individuos
% de la población
Hacendados
465
0.2
Grandes comerciantes
163
0.07

Clase media
Traficantes (com. En pequeño)
2.325
1.0
Funcionarios
233
0.1
Sacerdotes
141
0.06

Clase baja
Artesanos
4.418
1.9
Pequeños propietarios
70
0.03
Arrendatarios
4.418
1.9
Jornaleros
22.326
9.6
________
________
TOTALES
34.559
14.86

Dada la poca movilidad de la sociedad colonial, podemos considerar como muy próximos a la realidad porcentajes que hemos aplicado en el cuadro anterior, a pesar de que, de 1807 a 1821 hayan transcurrido 14 años, pues si ben estos años fueron fecundos en sucesos políticos, no lo fueron en lo que respecta a cambios económicos de importancia. Obsérvese que el sector dominantes viene a ser, en realidad, apenas el 0.27% de toda la población y que es la clase "baja" la que sustenta el peso trascendental de toda la economía del país.

La clase altaestaba en ese tiempo, por los criollos hacendados y por algunos cuantos comerciantes entre los cuales empezaban a figurar, no solamente españoles, sino también extranjeros de otras nacionalidades, tales como los ingleses, yanquis, franceses, etc. Los criollos, consecuentes con sus ideas liberales, llevan a cabo una política demográfica de puertas abiertas para la inmigración; ofrecen toda clase de privilegios y ventajas a los extranjeros que quisiseran colonizar estas tierras y, con falta de visión del futuro, permiten la penetración de capitales y empresas no nacionales, que más tarde suscitarían serios problemas para el desarrollo económico autónomo del país y para la defensa de la soberanía nacional.

V.- ruptura del pacto federal
la senda nacionalista.

1°Causas de la ruptura del pacto federal:

la primera mitad del siglo XIX fue fecundada en acontecimientos políticos para la nación salvadoreña.

En 1821 se logra la emancipación de España y veinte años más tarde, se disuelve la Federación Centroamericana, entrando El Salvador, desde entonces, por la senda nacionalista, es decir por el camino que corresponde a un Estado en el peno ejercicio de su soberanía e independencia. Múltiples fueron las causas que provocaron la ruptura del pacto federal; para los propósitos de nuestros estudio los clasificados en los rgupos siugientes:

a) Causas históricas: el régimen colonial no intentó hacer de Centro américa una unidad nacional; la carencia de vías de comunicación internas, la no existencia de una unidad económica en todo el Itsmo y la falta de un verdadero mercado centroamericano, fueron los factores decisivos que impidieron la elaboración de una nacionalidad. Por otra parte, el régimen político fomentó los localismos permitiendo abusar a ls nobletes de Guatemala en las provincias, lo cual provocó el odio de éstas en contra de la capital del Reyno.

b) Causas de carácter físico: la estructura física de Centro América oponía barreras de separación entre las diversas provincias, contribuyendo al aislamiento de las unas a las otras. La vida económica y cultural tenía que centrarse en los límites geográficos de cada provincia.

c) Causas económicas: la emanciáción de España, al no provocar de inmediato cambios económicos de importancia, mantuvo la existencia de una economía fragmentada en cinco grandes núcleos cuando menos. Lejos de surgir un mercado general, se desarrollaron los mercados locales, el mismo tiempo que apareció la competencia de provincia a provincia. Todo esto engendraba fuertes intereses de carácter separatista.

d) Causas políticas; la caótica situación que tuvo lugar en el período posterior a la independencia dio oportunidad al surgimiento del caudilismo y de los caciques locales, engendradores poderosos del sentimiento separatista. A su vez, el odio de los nobletes de Guatemala en contra del liberalismo los llevó a desear la ruptura de la Federación antes de permitir que el liberalismo se consilidase en Guatemala; unida esta tendencia a la del clreo conservador y fanatizante, fue motivo suficiente para fomentar un exagerado localismo en cada provincia.

e) Causas de origen internacional: el itsmo de Centro América es uno de los lugares estratégicos más importantes del mundo; Centro América es la llave del mar caribe, ese Mediterráneo americano, y es a su vez el eje vital de la comunicación interoceánica. Toda nación con vocación imperalista tenía que sentirse atraída por las singulares condiciones geográficas del itsmo. Inglaterra, siempre ávida de dominar los puestos claves del mundo, Estado Unidos y Francia, enviaron agentes que trabajaran por medio de intrigas y provocaciones, en favor de sus respectivas patrias la mucha entre las provincias, de aprovechar su debilidad y atraso, para justificar su intervención ulterior colonización. Entre los agentes extranjeros, el que más se destacó por su nociva labor fue el Cósul británico Federico Chatfield, aún cuando también participaron en sórdidas intrigas contra Centro América, ciudadanos de otros países que habían acudido al istmo acogiénose a su liberal sentido de hospitalidad. Naturalmente, cada una de las causas o grupos de causas que hemos señalado, no podían por sí solas, provocaqr la ruptura del Pacto Federal; fue necesaria una singular coyuntura histórica, en la que todas ellas ejercieron simultáneamente su acción disociadora, para que la República Federal de Centro América dejara dejará de existir. Surgen entonces al proceso de la Historia, cinco flamantes pequeñas repúblicas, que en vano se esfuerzan por superar su debilidad congénita y pr conformarse como entidad nacional autónoma con su propia economía y su propia dimensión cultural. Pero lo paradójico de este nuevo rumbo que siguen los estados centroamericanos consiste en que, apesar de los facotres que impulsaban a la separación, y no obstante la ruptura del pacto Federal, quizás a consecuencia de la misma, los sentimientos centroamericanistas van cobrando mayor fuerza y categoría en la medida en que transcurren los años. Cada Estadp Centroamericano, siguiendo el camino del nacionalismo separatista se esfuerza para organizarse como una nación, pero en tanto que avanza la formación de una cinciencia nacional, más intensos son los vínculos que enlzan entre sí a los pueblos y es mayor el sentimiento de que se forma parte de un todo que ineludiblemente tiene que ser restaurados en un futuro más o menos próximo.

Entre los factores que favorecen la unificació de Centro América y que continúan actuando con creciente vigor, podemos enumerar las siguientes:

a) La Común tradición histórica: no en balde han transcurrido tres siglosde vida colonial en los que Centro América consitituyó una unidad importante del imperio español; no en balde hemos tenido una común emancipación de España que nos hizo surgir a la vida independiente como una sola entidad política; finalmente, hemos sufrido en comín un período convulsivo de guerras y revoluciones intestinas, que si bien engendraron odios locales, también provocaron el acercamento de las gentes, la fraternización de los espíritus más selectos que siguiendo los azares de la guerra se trasladaban de una provincia a otra, sintiéndose como en su propia casa, sin las torpes mezquindades del localismo.
Esta tradicción pasadas, ese patriotismo común de nuestros próceres que a la vez que son locales son también centroamericanos, es un poderoso factor que fomenta y estimula la formación de una consiencia nacional centroamericana.

b) la similitud cultural: países de cultura mestiza engendrada por la fusión de la cultura hispánica con la indígena, reforzada posteriormente con la influencia de la cultura Francesa, los pueblos centroamericanos tienen un nivel de civilización muy semejante. Es más por obvias razones de vecindad y de afinidad histórica, las culturas locales se interfieren y compenetran íntimamente, a tal grado que puede empezarse a hablar de una cultura centroamericana como expresión de una común capacidad de sentir, de analizar y de crear, en los anchurosos terrenos del arte y de la ciencia.

c) Similitud de desarrollo económico: con algunas variantes no fundamentales, la economía de los países centroamericanos, presenta también un nivel semejante de desarrollo; los mismo problemas: la cuestión de la tierra, la industrialización, la elevación del standar de vida, etc. configuran análogas soluciones. pero lo más importante consiste en que estas diversas economías, en la medida en que se desarrollan, tienen la propensión a expandirse más allá de sus fronteras; hay pues un entralazamiento de las economías locales que, poco a poco, va forjando las bases de una economía común. El intercambio migratorio, ha borrado muchas fronteras con más eficacia que las labores diplomáticas. El desarrollo económico impondrá pues, tarde o temprano, la unificación de Centro América, a través del proceso de su integración económica.

d) Similar situación internacional: los mismo enemigos internacionales que otorga foemntaban la división de Centro América y que ahora pretenden conquiatr al mundo, amenazan la independencia de cada país entroamericano y tratan de impedir o al menos tretrasar su desarrollo económico. En el plano internacional, en donde haciendo a un lado los principios, solo prevalece en última instancia, la fuerza y el egoísmo de las grandes potecnias, las naciones diminutas son simples monedas de cambio, peones nada más en el complicado ajedrez de la política mundial. Amenzados por los mismos peligros y sufriendo debilidad congénita debido a su pequeñez, los pueblos centroamericanos tienden hacia la unificación, pues ella es la única salida que permitirá vigorizar supersonalidad en el plano internacional.

Por todo lo anterior, el desarrollo del pueblo salvadoreño, su lenta conformación como entidad nacional eutónoma, se verifica de manera sui generis: a medida que crece y se expande la concidencia nacional, crece y prospera la conciencia centroamericanista, la conciencia de que formamos parte de la gran familia ístmica, cuya unidad política debe ser reconstruída por imperativos socio.económicos ineludibles. A su vez el desarrollo económico saladoreño, con su característica tendencia centrífuga que tiende a rebasar las fronteras, impone la necesidad de levar a cabo una coordinación de las varias economías locales, lo que necesariamente conducirá a la consolidación de una auténtica y firme economía centroamericana, Lo mismo puede decirse en lo que respecta a los procesos culturales y políticos.

Es tiempo ya de que fijemos en líneas generales las bases en las que se desarrolla la sociedad salvadoreña, después de que han tenido lugar los sucesos de la emancipación de España y ruptura del pacto Federal centroamericano. El proceso sociológico de conformación nacional, ha destacado los siguientes rasgos peculiares de la nación salvadoreña:

1° Predominio del mestizaje en su conformación étnica. Desde los tiempos anteriores a la conquista de los españoles, El Salvador ha sido siempre un centro en donde se mezclaron diversas entidades raciales. En la actualidad el mestizo en la característica ma´s firme del conglomerado salvadoreño.

2° Tendencia hacia el desarrollo agrario industrial mediante la aplicación de la técnica a la producción agrícola. Esta tendencia se inicia en la colonia; recordemos que El Salvador era la provincia que tenía el mayor número de obrajes de añil, así como ingenios (trapiches) para la explotación de la caña de azucar. Esta circunstancia impulsó el desarrollo económico y permitió un ehcho trascendentales consecuencias: la liquidación de la comunidad indígena como unidad económica cerrada y la consiguiente incorporación del indio com trabajador de las haciendas, en donde, después de convertírsele en siervo terrateniente ha ido evolucionando hasta llegar a ser un verdadero propietario del campo.

3° Escasez de los encomenderos y nobletes, lo que provocó la poca difusión de lso prejuicios aristocratizantes.

4° Mínimo desarrllo durante la Colonia; esta circunstancia explica la entusiasta adhesión de las masas mestizas urbanas a las ideas liberales y a als lcuhas insurgentes. En Guatemala, por ejemplo, los artesanos estaban saturados de ideología medioeval, que los impulsó a militar en gran parte en las filas conservadoras. Libres de los perjuicios gremiales, los nuevos artesanos que surgen en la etapa posterior a la independencia, se orientan fácilmente hacia las posiciones de la pqueña burguesía a una franca posición sindicalista.

5° Escasa población negra, lo que ha prmitido que no florezca los prejuicios raciales y discriminatorios en contra de las gentes de color.

6° Pequeña penetración clerial y carácter nacionalista del crelo. Esta circunstancia facilitó la difusión del liberalismo y además del clero, por lo menos en su sector más notable, una palanca poderosa que cntribuyó al fortalecimiento de la conciencia nacional salvadoreña.

7° Extrema laboriosidad de las clases trabajadoras.
Un mayor desarrollo económico y uan lucha por la existencia bastante agudizada, han contribuido a modelar el carácter del trabajador salvadoreño, distinguiéndolo por su gran laboriosidad y espítritu de iniciativa. Esta circunstancia es de extrema unidad cuando se piensa seriamente en el progreso económico del país.

De tal modo, el crisol de la historia ha formado al hombre salvadoreño, al mestizo cuscatleco, y tomándolo como valor humano integral lo ha depurado para convertirlo en el sujeto propulsor de las grandes tranformaciones sociales. Puede decirse que, si durante la etapa colonial el eje del proceso histórico consiste en la lucha entre criollos y peninsulares, con la vida independiente ese eje se desplaza hacia la dramática lucha entre criollos y mestizos. os profundos cambios económicos que se operan durante la etapa independiente provocan un reforzamiento mayor de la estructuración clasista salvadoreña. Los mestizos conuquistan mayor influencia social y rivalizan con los criollo, tanto en plano político como en lso de la economía y cultura. El indio se asimila a la cultura mestiza. pero esa rivalidad entre criollos y mestizos enciende en dos grandes sectores el alma nacional: la cultura de las ciudades y de las grandes cncentraciones urbanas, es cultura criolla, hipertroafiada por las deformaciones inherentes al régimen capitalista; la cultura de las zonas rurales, de aldeas y pequeñas poblaciones, es una cultura mestiza, popular, más democrática, más representativa de las salvadoreñidad.

Esta lucha entre criollos y mestizos, cuyas proyecciones plasman una nueva etapa en la vida salvadoreña, está en plena realización. Por ahora los criosllos conservan en sus manos la dirección política y económica del país. No importa que al poder asciendan personalidades indias o mestizas; el dominio oligárquico de un sector social está por encima de las fluctuaciones personales de los que detentan el poder. En la medida en que crece y se desarrolla la cultura mestiza, más se aproxima la era de su triunfo con el cual El Salvador llegará a ser una auténtica república mestiza, en la que brillará esplendoroso el sol de una nueva y fecunda democracia, iluminando las conciencias de los hombres libres e inaugurando una vida integral, sin limitaciones mezquinas del interpes económico o desigualdades provocadas por la distinta pigmentación de la piel. Entonces una nueva patria habrá nacido...


NOTAS

(1). Juan Lopez de Velasco, Bibliografía y
Descripción Universal e las Indias 296 y 297
(2). Archivo de Indias.. Tasaciones usturales, etc.
35 A.C.I; Aud. de Guatemala. leg. 28 (sita tomada de
Baron Castro. la Población de El Salvador)


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REVISTAS:
Anales del Museo nacional David J. Guzmán. San Salvador. Anales de la Sociedad geográfica e Historia. Guatemala. Boletín de Archivo General del Gobiern. guatemala. Revista del Departamento de Historia. San Salvador.

Esta publicación se terminó de imprimir el 15 de enero
del 2000, en la Sección de Publicaciones, Corte Suprema
de Justicia, 19 Calle Poniente N° 135, Barrio San Miguelito,
San Salvador.

Esta edición consta de 500 ejemplares.