CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
BIBLIOTECA JUDICIAL "DR. RICARDO GALLARDO"


BIBLIOGRAFÍA DE LIBROS

CLASIFICACION 343
P339c
Libro
CIUDAD
INVENTARIO 6738 EDITORIAL Porrúa
EJEMPLAR AÑO 1989
VOLUMEN ILUSTRACIONES
AUTOR Pavón Vasconcelos, Francisco PAGINAS 267 p.
AUTORES
/ Francisco Pavón Vasconcelos
ISBN
ISBN: 968-452-379-3
TITULO
Concurso aparente de normas
CM 17 cm.
TITULO UNIF. NOTA
EDICION 3a. ed SERIE
PAIS México DESCRIPTORES 1. NORMAS JURIDICAS I. Título
CODIGOS DE EJEMPLARES
MATERIA 1 NORMAS JURIDICAS
CODIGOS DE VOLUMENES
MATERIA 2
NUMERO DE EJEMPLARES MATERIA 3
FECHA 15/03/2001 TITULO Concurso aparente de normas
NUMERO DE VOLUMENES
CONTENIDO


Texto
CONCURSO APARENTE DE NORMAS

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FRANCISCO PAVON VASCONCELOS

Ex profesor titular, por oposición, de derecho penal de la Universidad Nacional Autónoma de México; ex – propietario de la materia en la Universidad Autónoma de Zacateca y de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, así como miembro de número de la Academia Mexicana de Ciencias Penales.

CONCURSO APARENTE DE NORMAS

Tercera Edición

Editorial Porrua, S.A.
Av. República Argentina, 15
México, 1989.

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Con inmenso cariño a mi paciente esposa, María Elena Uribe de Pavón, sin cuya generosa ayuda jamas se hubiese publicado ninguno de mis trabajos jurídicos.
El Autor.
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A la juventud estudiosa de Michoacán y a su alma mater la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, como expresión de mi sincero agradecimiento.
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PROLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

“El Juez que se habitúa a hacer justicia, es como el sacerdote que se habitúa a decir misa. Feliz ese anciano, párroco del pueblo que hasta el último día siente, al acercarse con vacilante paso senil al altar, la sagrada turbación que experimentó, sacerdote novel, en su primera misa; feliz el Magistrado que, hasta el día que precede a su jubilación por edad, experimenta al juzgar el sentimiento casi religioso de consternación que le hizo estremecer cincuenta años atrás, cuando, en su primer nombramiento de pretor, hubo de pronunciar su primera sentencia”.
CALAMANDREI

Mucho es ya que podamos contemplar obras jurídicas de tal perfección como la que ahora publica el ilustre maestro Francisco Pavón Vasconcelos. Pero mucho más y esto constituye un verdadero atrevimiento, es el de tratar de dar por primera vez un prólogo a una obra de Pavón Vasconcelos. Hablar de él y de su obra es oportuno en un mundo que esta encinta de cambios trascendentales, cuando alborea en el horizonte un nuevo tiempo histórico.

Deseo, en estas páginas, hacer mención de Francisco Pavón Vasconcelos como hombre, con un lugar en el espacio y en el tiempo para contemplar su obra. Debo confesar que con mi personaje me unen lazos de amistad y agradecimiento que no deben ser motivos de recusación, cuando se trata de ubicar a un hombre en el campo intelectual, para lo que solamente habrá el límite de mi ignorancia crasa en el Derecho Penal, en cuya rama se ha especializado Pavón Vasconcelos.

En el hogar formado por Francisco Pavón Vasconcelos, en Acayucan, Ver., nace Francisco, a quien su padre siempre recomendaba, al igual que a sus otros hijos, que al remedio de la ignorancia en el estudio; el del abatimiento, el orgullo templado por la razón; el de los vicios, el trabajo. En más de alguna ocasión su padre, que ejercía la profesión de abogado, le enseñaba a su hijo que llevaba su propio nombre; el pueblo no estudia en libros, su sabiduría es práctica, la toma del buen sentido y del ejemplo de los hombres por sus virtudes, y las luces están eminentes en la sociedad humana, apréndelas de ella, observa detenidamente al hombre y de ese aprendizaje y de esa contemplación formarás tu espíritu; pero no será completo si no vas a la escuela: estudia profundamente, lee mucho y analiza detenidamente lo que otros han dicho en los libros.

Así surge el jurista –síntesis, el que maneja la teoría y domina la práctica.

Recorre los cursos de primaria, secundaria y preparatoria en Orizaba, Ver., y con el esfuerzo conjunto de toda su familia, en 1938 se inscribe en la carrera de Licenciado en Derecho de la Universidad Autónoma el 12 de febrero de 1944, presentando a la consideración de sus sinodales una tesis que intituló: “La Participación de Utilidades de los Trabajadores en las Empresas”

Quiero encontrar en su primer trabajo académico al hombre sensible a las cuestiones sociales de su tiempo. ¿ Cómo pudo inquietarle al joven Francisco la participación de utilidades de os trabajadores a veinticinco años de distancia de que en México se reglamentara cuestión tan importante? Sólo de una manera: contemplando la angustia del trabajador en un sistema capitalista como el nuestro; percibiendo la necesidad de los desposeídos frente a los detentadores de la riqueza; todo lo cual logra producir impacto en el novel profesionalista, lo que es ya un índice de su sensibilidad para las causas de tipo social, en las que aparece el hombre como objeto de explotación.

No tiene por entonces nombre, capital o influencia que le puedan asegurar una buena posición social; sólo sigue cargando una inteligencia nada común, una ilustración que raya en la sabiduría, cordura a prueba de ocasiones, valor sereno, constancia, tacto delicado y un deseo ferviente de ser alguien en la vida. Empieza a trabajar como Consultor de la Secretaría de Agricultura, desde Practicante hasta obtener los más altos cargos en el Departamento Consultivo, en cuyas oficinas duró Nueve largos años, que le permitieron conocer la burocracia y sus deficiencias arteroesclerotizadas. El Lic. Francisco González de la Vega lo invita, en el año de 1949, a colaborar en una Agencia del Ministerio Público Federal, por su hombría de bien, sinceridad y gran atrevimiento fundado en su buen juicio; y en tal trabajo obtiene el auxilio y el consejo de un Manuel Rosales Miranda, quien le ayuda a ir subiendo los peldaños de los puestos públicos de una Procuraduría, llegando así a titular de la Jefatura de Averiguaciones Previas y Agente del Ministerio Público adscrito al Tribunal Unitario del Primer Circuito, con sede en el Distrito Federal.

Aquí empieza a producirse la vocación del penalista. El mismo Pavón Vasconcelos nos ha comentado el empirismo de las enseñanzas del Derecho Penal en su época de estudiante, cuando el catedrático de manera solemne señalaba a sus alumnos que el delito estaba compuesto de tres partes; la ley, el hombre y la penal, elementos extrañamente manejados para explicar el funcionamiento del delito por la concurrencia de la violación a ley la concurrencia de la violación a la ley y la responsabilidad del hombre. De esta guisa cuando se presentaba una excluyente de responsabilidad era en virtud de que la ley dejaba de ponerse en movimiento: en tales casos había delito y delincuente, por no pena.

Seguramente enseñanzas tan rudimentarias y folklóricas, cotejadas con la realidad que contemplo Pavón Vasconcelos en el Ministerio Público, dulcificadas por la lectura de penalistas argentinos como Eusebio Gómez y Sebastian Soler, de españoles como Jiménez de Asúa, Cuello Calón y Quintano Ripolles, y de italianos como Antolisei, Bettiol y Battaglini, dieron lugar a su vocación y le marcaron la pauta para su especialización; por ello lo vemos ingresar en el Doctorado de la Universidad Autónoma de México en el año de 1952, en donde tuvo como compañero y amigo al Lic. Ricardo Franco Guzmán, uno de los jóvenes intelectuales más destacados en el campo del Derecho Penal en la actualidad. Obtiene Francisco su Doctorado en el año de 1963 con mención honorífica.

Antes de esto, en 1957, lo encontramos impartiendo la Cátedra de Derecho Penal en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de México, Parte Especial; obteniendo en 1958 su titularidad por oposición.

Su primer libro se publica en 1960, “Comentarios de Derecho Penal”, que alcanza la fecha su tercera edición. Al año publica sus “Nociones de Derecho Penal”, primer tomo; al siguiente (1962) sus “Lecciones de Derecho Penal”. En 1963 produce el segundo tomo de las “Nociones de Derecho Penal”. Su libro consentido y que más aprecia aunque no lo declare: ”La Tentativa”, ve la luz en 1964. Al año siguiente, 1965, publica el “Código Penal comentado de Michoacán” que escribe juntamente con el Maestro Gilberto Vargas López. En 1966 trabaja en la obra: “Los Delitos del Peligro para la vida y la Integridad Corporal”, acompañado de la pluma del michoacano Vargas López, obra que por cierto ya alcanzaba a la fecha su segunda edición. En los años de 1965 y 1966 salen de la prensa las segundas ediciones de sus “Lecciones de Derecho Penal” y sus “Comentarios de Derecho Penal”.

Uno de los libros que más se conocen de Dr. Francisco Pavón Vasconcelosen América es el “Manual de Derecho Penal”, que se encuentra en las bibliotecas de los eruditos del Derecho de lo Penal, obra de indiscutible importancia en la bibliografía penal mexicana y producto de varios años de dedicación y esfuerzo.

Ahora nos da la oportunidad de conocer la publicación de su novena obra, que ha titulado “Concurso Aparente de Normas”, producto de sus observaciones como Juez y especulaciones de teórico del Derecho Penal.

En el año de 1961, ingresó a la Academia de Ciencias Penales, como académico de número, con un trabajo que tituló “El Elemento Objetivo del Delito: La Conducta”. Contestó su discurso el maestro Mariano Jiménez Huerta.

La teoría no es más que una lápida fría en la ciencia, cuando no se objetiviza y no logra ser la consecuencia de la conjugación con la experiencia. El maestro Pavón Vasconcelos no ha elaborado su obra en la soledad de su cuarto de trabajo, pues basta ver muchos de su libros para comprobar su pragmatismo. Su obra no es la de un teórico, abstraído en las elucubraciones doctrinales, ni tampoco en la obra del práctico obsesionado por las dificultades del caso real que la vida diaria lleva a su bufete de Abogado o de Juez; no es “lo uno o lo otro, sino lo uno y lo otro”, conjuntado en magnífica síntesis. Su padre tenía razón. No era sólo de la contemplación de la vida real de donde podía obtenerse sabiduría, era necesario tallarla con la enseñanza y la experiencia de otros hombres que han pasado por la tierra dejando su huella en los libros.

A distancia podemos decir que las obras del Dr. Pavón Vasconcelos, son producto del ejercicio de la docencia, de la labor de cátedra; pero de esa labor apoyada en la realidad de la vida profesional del Abogado. Los casos prácticos no tienen sentido cuando se inventan cerebralmente; y es absurdo inventar casos prácticos cuando la vida nos ofrece tantos, ya bien terminados, bien perfilados. Esos son el marco del presente trabajo, al constituirse de la teoría moderna elaborada a través de los ejemplos del juzgador.

Francisco Pavón Vasconcelos ingresa a la Judicatura Federal en el año de 1958 como Secretario de Cuenta de la Sala Penal de la Suprema Corte; en 1961 es designado Juez de Distrito en el Estado de Zacatecas y en 1962 es trasladado con esa misma categoría al Estado de Michoacán, en donde tenemos la suerte de conocerlo, primeramente como funcionario probo y más tarde cuando ingresa como Catedrático de las materias de Derecho Penal y procesal Penal en la Facultad de derecho de la Universidad Michoacana, en donde deja una verdadera huella, por la enseñanza de la materia que tanto lo ha apasionado, de tal forma que desde su paso por las aulas universitarias de Michoacán se habla de la Escuela de Pavón Vasconcelos; y el Seminario de Derecho Penal de nuestra Facultad lleva actualmente su nombre en razón de todo lo anterior.

El Juez Primero de Distrito de la Materia Civil del Distrito Federal; tres años más tarde en la Materia Penal; es ascendido como Magistrado del Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito con residencia en Monterrey, N.L, y a últimas fechas lo encontramos con ese mismo cargo en el Tribunal Colegiado del Sexto Circuito en la ciudad de Puebla, en el que ha tenido el carácter de Presidente.

En los últimos años imparte estudios Superiores de la Materia Penal en el Doctorado de la Universidad Autónoma de México; y espera seguir produciendo más trabajos en la especialidad del derecho que ama y que ha constituido su principal preocupación.

Con todos estos elementos se ha formado un penalista, un jurista – síntesis. Pocas obras de estas dimensiones y de esas proyecciones se habrán realizado tan personalmente. El trabajo que hoy nos presenta el doctor Pavón Vasconcelos sobre “El Concurso Aparente de Normas”, constituye un esfuerzo extraordinario sobre este tema. No es como modestamente lo llama unas simples notas breves, sino que exhaustivamente agota en su estudio todos los supuestos, todas las condiciones, recorriendo todos los caminos y todos los planteamientos que se presentan al jurista para lograr resolver los problemas del concurso de normas. No conozco no sólo trabajos que agote todas las posibilidades de la pluralidad de conductas y de la pluralidad de delitos en el concurso aparente de normas, en la forma en que lo trata Pavón Vasconcelos. Considero que a todo estudioso consciente dejará satisfecho la lectura y consulta que haga de este trabajo. Si a ello le agregamos el apéndice de Jurisprudencia que para el caso del concurso aparente de normas señala en su libro Pavón VASconcelos, nos darenos una cabal idea de la maestría del trabajo desarrollado por su autor.

Esta obra constituye sin duda un esfuerzo terminado con el mejor bagaje cultural y científico del maestro Pavón Vasconcelos, a quien deseamos siga adelante en su empeño por engrandecer las ciencias penales mexicanas, en tanto no logremos derrumbar el andamiaje del sistema en que vivimos.

Morelia, Mich., Verano de 1972.

Lic. HUMBERTO AGUILAR CORTÉS.

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NOTA PRELIMINAR A LA PRIMERA EDICION

Con motivo del último curso que impartimos en el Doctorado en Derecho de la U.N.A.M durante el año de 1970, en el cual abordamos la interesante temática del concurso aparente de normas, tuvimos la oportunidad de redactar una serie de notas que nos sirvieron de guía y de auxilio en la exposición oral de la cátedra. Con el propósito de que tales notas no se perdieran y rindieran alguna utilidad a quienes se interesan por estos estudios, llevamos adelante la idea de darles estructura lógica y sistemática en un pequeño volumen que ahora ve la luz publica bajo los auspicios de la Revista Michoacana de Derecho Penal , órgano publicitario del Seminario de Derecho Penal y del Instituto de Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, institución docente a la que guardamos profundo cariño y en la que impartimos durante los años de 1963 y 1964 las cátedras de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal.

Esta obra no tiene como meta el examen exhaustivo del concurso aparente de normas; simplemente nos hemos permitido hacer una breve síntesis de algunas cuestiones importantes relacionadas con el tema, para que más tarde personas mejor capacitadas hagan el debido estudio de tan importante cuestión. esperamos despertar interés en el desarrollo de la institución jurídica de la apariencia del concurso y con ellos nos sentiremos más que satisfechos de nuestra esforzada labor.
EL AUTOR.
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INDICE ANALITICO

Prólogo a la Primera Edición por el Lic. Humberto Aguilar Cortés.

Nota preliminar a la Primera Edición

CAPITULO I.
1. Derecho Penal, ciencia penal y jurisdicción penal
2. La concurrencia de normas jurídicas
3. Definición del delito
4. Concepto de la conducta y el hecho
5. La terminología a usarse en el texto de la obra.
6. La ubicación sistemática del concurso aparente de normas.

CAPITULO II
1. El concurso aparente de normas en la historia
2. Concepto del concurso aparente de normas
3. Presupuestos del concurso aparente de normas
4. El concurso aparente y las diversas clases de normas en las que se presenta
5. El concurso aparente entre normas de la parte especial
6. El concurso aparente entre normas de la parte general y de la parte especial
7. El concurso aparente entre normas de la parte general.

CAPITULO III
1. Diversas hipótesis con relación a la conducta y la lesión jurídica
2. Unidad de conducta y unidad de delito.
3. Pluralidad de conductas y unidad de delito
4. Unidad de conjunta y pluralidad de delitos (concurso ideal o formal)
5. El concurso aparente de normas y el concurso ideal.
6. Pluralidad de conductas y pluralidad de delitos (concurso real o material)

CAPITULO IV
1. Los diversos principios propuestos
2. Principio de la especialidad
3. El principio de la consunción o absorción
4. El principio de la subsidiaridad
5. El principio de la alternatividad
6. El antiguo artículo 59 del Código Penal
7. El nuevo artículo 6º del Código Penal

APENDICE DE JURISPRUDENCIA