HISTORIA DE LA SALA DE LO CIVIL

En 1883 al entrar en vigencia la “Ley de Casación”, se estableció la Corte de Casación y se le atribuyó la competencia de conocer de los recursos de casación civil; sin embargo, por razones de cambios constitucionales y legales esta Ley no tuvo aplicación real.

La organización de la Corte antes de 1883, estaba de conformidad a la “Ley Reglamentaria para los Tribunales y Juzgados del Estado”. El Poder Judicial residía en la Corte Suprema de Justicia y los tribunales inferiores. La Suprema Corte se componía de un Presidente, cuatro Magistrados propietarios y tres suplentes, que eran nombrados libremente por las Cámaras reunidas en Asamblea General.

La Suprema Corte se componía de tres Cámaras: una de Tercera Instancia y dos de Segunda Instancia, las cuales a su vez se componían, la una del primero y segundo Magistrados, y en ambas presidía el más antiguo. La Cámara de Tercera Instancia se componía del Presidente de la Corte y de los dos Magistrados que no hubieran conocido del negocio en Segunda Instancia, pero la sustanciación correspondía al Presidente.

La composición de la Cámara de Tercera Instancia era muy “sui generis”. Sus miembros no eran siempre los mismos. El único que siempre la integraba era el Presidente de la Corte, pues se formaba cuando algún asunto del que había conocido alguna de las Cámaras de Segunda Instancia—que eran permanentes—lo requería, con exclusión de los dos Magistrados que habían conocido en Segunda Instancia. En conclusión, esta Cámara de Tercera Instancia no tenía una integración formal, sino sólamente funcional a la hora de emitir sus resoluciones, encabezando las mismas con la frase “Cámara de Tercera Instancia….”

Las atribuciones que tenía la Cámara de Tercera Instancia, entre otras, eran: 1°- Conocer en Tercera Instancia de todas las causas civiles y criminales que hubiesen conocido en apelación las de Segunda; 2- Conocer, en revista o apelación y último recurso, de las que se hubiesen instruido contra los funcionarios, de cuyo juicio de responsabilidad hubieren conocido en vista o Primera Instancia, las Cámaras de Segunda; 3- Oír y admitir los recursos que se interpongan ante ella, de hecho, contra las denegaciones de suplicación ante las Cámaras de Segunda Instancia, otorgándolos, si estimare que fue denegada injusta e ilegalmente la suplicación. 4- Declarar desiertos los grados de súplica, en que no haya usado de su derecho la parte suplicante; y, 5- Conocer de los recursos de nulidad de sentencias que hayan pronunciado las Cámaras de Segunda Instancia, en los casos puntuales a que se refiere.

La Constitución decretada en diciembre de 1883, en lo relativo al Poder Judicial, establecía que éste sería ejercido por una Corte de Casación, por las Cortes de Apelación y por los demás tribunales y jueces que establecía la Ley. La primera de esas atribuciones consistía en “conocer de los recursos de Casación, conforme a la Ley”. Se componía de cinco Magistrados, que no estaban distribuidos en Salas, sólo en el período de transición de la súplica a la casación, ocasionalmente formaban dos Salas.

En el Art. 107 de la Constitución de 1883, se dispuso que las demás atribuciones de la Corte de Casación las determinaría la Ley. Fue precisamente en respuesta a ésto que el 14 de diciembre del mismo año, se decretó la “Ley de Casación”, en la cual se estableció que la Corte se compondría de un Presidente y de cuatro Magistrados electos por la Asamblea y conocería de los recursos de casación y ejercería, además, las funciones que el citado Art. 107 de la Constitución le confería.

Dicha Constitución había abolido la Tercera Instancia, esto es, el recurso ordinario de súplica e introducido por primera vez en el país el extraordinario de casación. Habían recursos de súplica pendientes de resolver en la Cámara de Tercera Instancia, ya desparecida. Se dispuso que la Corte continuaría conociendo hasta su fenecimiento, de los asuntos pendientes a la sazón en esa Cámara y que, a este efecto, se dividiría en dos Salas, compuesta la primera por el Presidente y por los otros Magistrados. En párrafo aparte se agregó que en la Sala se continuarían observando las disposiciones relativas a la Tercera Instancia contenidas en los Códigos y demás leyes. En este período de transición, la Corte de Casación de 1883 funcionó con Salas, sólo para terminar los asuntos pendientes de la extinta Cámara de Tercera Instancia.

Con la promulgación de la Constitución de 1886 se suprimió la Corte de Casación y la Corte se organizó de diferente manera. En dicha Constitución se estableció que el Poder Judicial sería ejercido por una Corte Suprema de Justicia, Cámaras de Tercera Instancia, de Segunda Instancia y demás Tribunales y Jueces inferiores. En la capital de la República habría una Cámara de Tercera Instancia compuesta de tres Magistrados y dos Cámaras de Segunda Instancia, compuestas cada una de dos. La Cámara de Tercera Instancia sería presidida por el Magistrado Presidente y las otras por el primer Magistrado electo, para cada una de ellas. Estas tres Cámaras reunidas, bajo la dirección del Presidente, formarían la Corte Suprema de Justicia y en este Tribunal bastaría la mayoría de votos de los Magistrados que lo componían, para que hubiera resolución. En caso de empate, decidiría el voto del Presidente.

La Cámara de Tercera Instancia que creó la Constitución de 1886, sí tenía sus propios Magistrados, por lo que su existencia era real. Con la creación de este Tribunal se produjo la supresión del recurso de casación, puesto que un Tribunal de Instancia no podía conocer de aquel recurso por ser extraordinario y no constituía instancia. Por lo mismo, se implementó el recurso ordinario de súplica, que es del que esencialmente conocían los Tribunales de Tercera Instancia, de modo que ya no podía figurar como una de las atribuciones de la Corte, el “conocer de los recursos de casación, como decía la anterior Constitución. El Art. 102 de la Constitución enumeraba las atribuciones de la Corte.

El 1° de abril de 1898, desarrollando los principios constitucionales, se decretó la “Ley Orgánica del Poder Judicial”. Entre otras disposiciones, el artículo primero de dicha Ley decía que el Poder Judicial sería ejercido por la Corte Suprema de Justicia, una Cámara de Tercera Instancia…. La Cámara de Tercera Instancia conocería, en los casos determinados por la Ley, de los asuntos resueltos por las Cámaras de Segunda Instancia y de todos los demás que fueran de su competencia. Se compondría de tres Magistrados; Presidente, primero y segundo Magistrado. El primero y en su defecto el segundo, llevaría la sustanciación de los asuntos.

La Sala de lo Civil es regulada por la “Ley Orgánica Judicial”. Está integrada por un Presidente y dos Vocales, que designa la Corte el primer día hábil del mes de enero de cada año, entre los demás Magistrados que la componen. Está encargada de velar por la legalidad de los actos jurisdiccionales.

De las cuatro Salas que conforman la Corte Suprema de Justicia, sólo dos de ellas, la de lo Civil y de lo Penal, tienen funciones de tribunal de casación. Más, en ciertos casos, la Corte Plena puede convertirse en tribunal casacional, esto es, cuando la Sala de lo Civil ha conocido de los procesos en grado de apelación. Luego se le atribuyó competencia en materia de familia.

SALA DE LO CIVIL - CORTE SUPREMA DE JUSTICIA